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Macrauchenia
patachonica.
Owen, 1838.
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Esqueleto en
el MACN y pata de tres dedos.
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Reconstrucción de Macrauchenia
por Daniel Boh. |
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Reconstrucción
en vivo de Macrauchenia. |
Maxilar y mandíbula de
Macrauchenia
patachonica exhibido en el Museo de La Plata. |
Mamífero
Lipotermo.
Los primeros restos
de la Macrauchenia fueron hallados por Charles Darwin en su histórico
viaje a bordo del "Beagle" a comienzos de la década de 1830. Proceden de
sedimentos del Pleistoceno tardío aflorantes en los alrededores de Punta
Arena, en el sur de la región patagónica; fueron dados a conocer por el
paleontólogo inglés Richard Owen en 1838.
Su aspecto en vida es digno de una película de ciencia-ficción. Su
nombre significa "cuello largo" y es otra especie del orden
"Notoungulata". Sus dimensiones eran semejantes al de los
camellos actuales, pero los orificios nasales y una gran fosa elíptica señala
la presencia de una trompa, algo mas larga que la del tapir actual. Poseía
largas patas y pies ungulados, provistos de tres dígitos. Es probable que
no corriera con mucha velocidad, ya que las proporciones de las patas
traseras estaban invertidas, como ocurren con los animales no corredores,
por ejemplo, la jirafa. Su alimentación estaba basada en vegetales de
zonas pantanosas donde pasaba la mayor parte de su tiempo, y del pastoreo. Algunos
autores han formulado la hipótesis de que estos mamíferos estaban
adaptados a una vida semiacuática. Sin embargo, sus restos han sido
hallados no sólo en depósitos asociados a cuerpos de agua sino también
en eólicos correspondientes a ambientes áridos y semiáridos.
Los molares superiores son de sección cuadrangular de corona alta. Se
extinguió a fines del Pleistoceno y principios del Holoceno. En la
actualidad el hallazgo de fósiles de Macrauchenia son muy escasos en todo
América latina.
Macrauchenia
patachonica se halla en
sedimentos del Pleistoceno tardío de Brasil, Paraguay, Chile, Bolivia,
Uruguay y la Argentina. Los primeros antecesores aparecen en
Montehermorense (Plioceno) representado por
Promacrauchenia
antiqua. Por ultimo debemos agregar que restos recientes de
Macrauchenia
proceden de la "Cueva del Mylodon" con una antigüedad de 11 mil años,
mientras que en el Sitio 2 Arroyo Seco (Prov. Buenos Aires), poseen una
antigüedad de 8 mil años.Otras especies: Epitherium laternarium,
Eoauchenia primitiva, Diplasiotherium robustum, Neolicaphrium, recens,
Promacrauchenia antiqua, Promacrauchenia kraglievichi,
Promacrauchenia chapadmalense, Windhausenia delacroixi,
Pseudomacrauchenia yepesi, Macraucheniopsis ensenadensis.
Bond, M.; Cerdeño, E.P.; López, G. 1995. Los Ungulados
Nativos de América del Sur. In Evolución climática y biológica de la
región pampeana durante los últimos cinco millones de años. Un ensayo de
correlación con el Mediterráneo occidental (Alberdi, M.T.; Leone, G.;
Tonni, E P.; editores). Museo de Ciencias Naturales, Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, Monografías, p. 259-275.
Madrid.
Hoffstetter, R.; Paskoff, R. 1966. Présence des genres
Machrauchenia et Hippidion dans la faune Pleistocène du Chili. Bulletin
du Museum National d' Histoire Naturelle (2a. Série), Vol. 38, No. 4, p.
476-490.
Toxodon platensis.
Owen, 1837.
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Esqueleto
de Toxodon platensis en el Museo Paleontologico Egidio Feruglio (MEF). |

Reconstrucción
de Toxodon platensis por el Museólogo y dibujante Daniel Boh. |
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Esqueleto de Toxodon en el Museo
Argentino de Ciencias Naturales, Buenos Aires (MACN). |
Cráneo y
mandíbula exhibido en el Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar. |
Mamífero Notoungulado.
Su
nombre significa "diente de arco". El aislamiento geográfico de
América del sur, permitió el desarrollo gradual de mamíferos muy
extraños, los cuales se diversificaron ocupando distintos
ambientes. El Toxodon llego a medir unos 3 metros de largo y una masa
estimada de una tonelada. El cráneo de este animal tiene un tamaño de 70
centímetros y sus mandíbulas provista de incisivos de crecimiento
continuo, cuyos esmaltes se representan en fajas longitudinales. Se
asemejaban a los actuales hipopótamos y rinocerontes, pero sin parentesco
alguno, es otro ejemplo de evolución paralela o convergencia adaptativa,
cuando dos especies totalmente aislados comparten nichos ecológicos
similares, desarrollando algunos rasgos morfológicos notablemente
parecidos. Su hábitat estaba conformado por llanuras abiertas y frondosos
pantanos, alimentándose principalmente de vegetales, los cuales, podían
ser extraídos con sus mandíbulas en forma de "pala". Otros
autores sostienen que se tratan de animales de condiciones semiáridas,
ya que se han reportado en sedimentos de origen eólico del Pleistoceno
tardío, como por ejemplo: en
la localidad de Sayape, Provincia de San Luis y Caleufu en La Pampa. Así
mismo, en la localidad de Tres Arroyos en la Provincia de Buenos Aires se
ha descubierto la presencia del genero Toxodon asociado a restos
culturales en un sitio Arqueológico, como así también, se dio a conocer
a principios de este siglo, el hallazgo de un fémur de Toxodon con una
punta de proyectil incrustada en el, descubierta en la ciudad de Miramar y
generando hasta nuestros días notables polémicas entre la comunidad
científica. Este género tiene tanto una amplia distribución
estratigráfica ya que se extiende desde el Plioceno tardío hasta el
Holoceno temprano. El Toxodon vivió en
la provincia de Buenos Aires hasta épocas relativamente recientes,
habiéndose hallado sus restos en un sitio arqueológico del partido de
Tres Arroyos, cuya antigüedad se remonta a unos 8500 años antes del
presente. Su distribución geográfica, parece hallarse en
Venezuela y llega hasta el sur de la Provincia de Buenos Aires. Además,
sus restos han sido hallados en Paraguay, Brasil, Bolivia y Venezuela. Otras especies:
actualmente se reconocen seis especies:
Toxodon chapalmalensis, Toxodon darwini, Toxodon ensenadensis,
Toxodon platensis, Toxodon gezi y Toxodon gracilis. En este sentido, es de destacar que algunos autores opinan
que tanto T. platensis como T. gezi podrían representar, en realidad,
una única especie, sin embargo, no se ha llevado a cabo, hasta el
momento, una revisión del género Toxodon.
Ameghino, F. 1887. Observaciones generales sobre el orden
de mamíferos extinguidos sudamericanos llamados toxodontes (Toxodontia) y
sinopsis de los géneros y especies hasta ahora conocidos. Anales del
Museo de La Plata, Vol. 1, p. 1-66.
Archuby, F. 1998.
Alometría de los huesos largos de Toxodon platensis (Notoungulata) y
Macrauchenia patachonica (Litopterna). Implicancias en su locomoción. In
Congreso Argentino de Paleontología y Bioestratigrafía, No. 7,
Resúmenes, p. 101. Bahía Blanca, Argentina.
Bond, M.; Cerdeño, E.P.; López, G. 1995. Los Ungulados
Nativos de América del Sur. In Evolución climática y biológica de la
región pampeana durante los últimos cinco millones de años. Un ensayo de
correlación con el Mediterráneo occidental (Alberdi, M.T.; Leone, G.;
Tonni, E P.; editores). Museo de Ciencias Naturales, Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, Monografías, p. 259-275. Madrid.
Owen , R. 1837a. Ueber den Schädel des Toxodon (ein neues,
erloschenes, riesenartiges Thier, welches wegen der Zhnbildung den
Rodentia nahe steht, aberden Pachydermata und planzenfressenden Cetacea
verwandt.
Neue Notizen aus dem Gebiete der Natur und Heilkunde,
Vol. 2, p. 118-119. Weimar.
Owen, R. 1837b. A description of the cranium of the
Toxodon platensis, a gigantic extinct mammiferous species, referible by
its dentition to the Rodentia, but with affinities to the Pachydermata
and the herbivorous Cetacea. Geological Society of London, Proceedings,
No. 2, p. 541-542.
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