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Thylacosmilus atrox.
Riggs, 1933.
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Esqueletos de Thylacosmilus
montados en el Museo Egidio Feruglio (MEF). |
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Reconstrucción
del Marsupial dientes de sable, de fines del Mioceno y
mediados del Plioceno. |
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Cráneo del
ejemplar mas completo que se conoce en el Museo de Ciencias
Naturales "Lorenzo Scaglia" de Mar del Plata. |
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Copia del cráneo exhibido en
el Museo Municipal "Punta Hermengo" de Miramar. (el original es el
cráneo de la imagen izquierda). |
Mamífero Marsupial. Fue un importante carnívoro
marsupial de la Era Terciaria, muy parecido al "Tigre dientes de
sable" invasor, pero sin parentesco alguno, ya que este ultimo es un
placentario. Es otro ejemplo de evolución paralela, es decir, dos
especies totalmente distintas morfológicamente y que nunca habitaron
juntas el mismo continente, se parecen ya que ambas cumplían el mismo rol
en el ecosistema. Thylacosmilus llevaba unos largos y afilados colmillos
proyectados hacia abajo y adentro de unos 15 centímetros y su tamaño
corporal era como la de un puma viviente. A diferencia del
"Smilodon", el Thylacosmilus no tenia incisivos ni una baina
protectora para los caninos, los cuales crecían permanentemente como los
dientes de un roedores. Es muy posible que sus victimas fueran los grandes
mamíferos Notoungulados como los nombrados mas anteriormente, los cuales mataban
con una simple mordida en el cuello. Sus caninos habrán infligido a sus
presas heridas profundas, logrando que el enorme animal muera desangrado
segundos después del terrible ataque. En Sudamérica se han hallado muy
pocos restos. Se conoce un cráneo muy deformado de la Provincia de Córdoba,
mientras tanto, el Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata resguarda
el cráneo mas completo del mundo y unas de las mayores colecciones de
esta especie, constituida por restos mandibulares de ejemplares muy
juveniles hasta adultos y otros marsupiales del Terciario. Su extinción
esta asociada a los importantes cambios ambientales que sucedieron al
final del Plioceno y a la ausencia de las grandes presas que este asechaba. Genero Relacionado:
Thylacosmilus lensis.
CABRERA, A. 1919. Genera
Mammalium. Monotremata, Marsupialia. Museo Nacional de Ciencias
Naturales, Madrid. 232 pp.
Osvaldo Reig. (1980). Teoría
del origen y desarrollo de la fauna de mamíferos de América del Sur. Mar
del Plata, Museo Municipal de Ciencias Naturales "Lorenzo Scaglia",
1981, Monografía Naturae, Nº 1.
Microtragelus (Argyrolagus) argentinus. Ameghino,
1904.
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Reconstrucción en vivo del pequeño
marsupial del Plioceno de la Provincia de Buenos Aires.
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Ilustración
de Cráneo con mandíbula inferior y extremidad trasera que incluye el
sacro, pelvis y primera vértebra caudal de Argyrolagus.
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Fémur de Argyrolagus
scagliari hallado en Las Brusquitas. Museo de Miramar. |
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Acantilados del Terciario de
Chapadmalal, donde se han hallado numerosos fósiles de Argyrolagus. |
Mamífero Marsupial.
Fue un pequeño mamífero marsupial de tamaño pequeño, como un ratón
(aprox. 40 cm de largo), emparentado con los actuales canguros de
Australia y las zarigüeyas de América del sur. Su apariencia es muy
semejante a las actuales ratas canguros de Egipto. Tenia largas patas
traseras y brazos cortos. Sus mandíbulas eran con apariencia rodariforme.
Tal vez, tuvo orejas largas, pero estas no se han preservado como fósiles.
Se alimentaba de vegetales e insectos y probablemente tuvo hábitos
crepusculares o nocturnos. Sin embargo, Argyrolagus fue parte de una
evolución notable e independiente que tuvo lugar en Sudamérica durante
los últimos 70 millones de años, cuando esta quedara aislada del resto
de las masas continentales y se desarrollara una fauna única y que no se
repitió en otras partes del mundo. Estos marsupiales, mamíferos con
bolsa, habían ocupado nichos ecológicos que en otras partes del mundo
estaban ocupados por mamíferos placentarios.
El primer hallazgo se realizó en el
yacimiento de Monte Hermoso, al sur de la provincia de Buenos Aires. Es
curioso que el nicho ocupado por
Argyrolagus, no fuera ocupado por otra especie.
Géneros relacionados:
Argyrolagus palmeri (Edad Montehermorense),
Argyrolagus scagliari (Edead Chapadmalense) y
Microtragulus reigi
(Formaciones Chapadmalal, Vorohue, Barranca de los Lobos y San Andrés).
CABRERA, A. 1919. Genera
Mammalium. Monotremata, Marsupialia. Museo Nacional de Ciencias
Naturales, Madrid. 232 pp.
DOZO, M.T., 1994
Estudios paleoneurológicos en marsupiales "carnívoros" extinguidos de
América del Sur. Neuromorfología y Encefalización. Mastozoología
Neotropical, 1(1): 5-16.
Prado J.L. y Cerdeño E. LOS MAMIFEROS
PLIOCENOS DE LA FAUNA LOCAL QUEQUEN GRANDE (PROVINCIA DE BUENOS AIRES,
ARGENTINA). Estudios Geol., 54: 75-83 (1998)
Lutreolina crassicaudata. Desmarest, 1804.
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Cráneo vista
inferior del genero Lutreolina del Plioceno bonaerense. |
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Mamífero Marsupial.
Los marsupiales se caracterizan por poseer crías
que nacen en un estado muy inmaduro. El desarrollo
embrionario lo completan fuera del útero materno, en una
bolsa o marsupio que rodea la zona mamaria. Debido a que
el embrión no desarrolla una placenta, o ésta es sólo
incipiente, los marsupiales forman parte del grupo de
mamíferos no placentarios. Se cree que los
marsupiales pasaron de América del Norte a Sudamérica a
través de una cadena transitoria de islas en el Caribe a
fines del Cretácico. A través de la Antártida, los
marsupiales habrían llegado a Australia donde
adquirieron una extraordinaria diversidad. Para fines
del Cretácico, en Sudamérica había varias familias de
estos viejos inmigrantes, que quedaron registrados
principalmente en yacimientos paleontológicos de
Argentina, Perú y Bolivia.
Lutrolina fue un carnívoro
marsupial de la familia de los didelphidos, con casi un metro de longitud,
la mitad de la cual, poco más o menos, correspondería a su cola. Vivía en
parejas o en grupos de 15 o 20 individuos como máximo, o así por lo menos
lo demuestra algunos peculiares hallazgos paleontológicos. Su alimento
estaba constituido por pequeños mamíferos, como dasipodidos, padoterios,
cavidos y cricetidos, atacando incluso a pequeños pichones de aves
corredoras y carnívoras como el Hermosiornis. Su cráneo es estrecho y
relativamente alargado. Su cuerpo presenta las mismas características,
siendo este muy ágil. Se han podido rescatar en la región pampeana restos
muy completos. Sus restos proceden de yacimientos por lo general
Terciarios, y menos frecuentes durante el Cuaternario. Géneros relacionados:
Lestodelphys
juga, Lestodelphys halli, Lutreolina crassicaudata, Lutreolina tracheia,
Monodelphys dimidiata, Thylamys contrerasi, Thylamys pusillus,
Thylatheridium cristatum, Thylatheridium pascuali, Thylophorops perplana
y Thylophorops chapadmalensis.
CABRERA, A. 1919.
Genera Mammalium. Monotremata, Marsupialia. Museo Nacional de Ciencias
Naturales, Madrid. 232 pp.
CREIGHTON, G. K.
1984. Systematic studies on opossums (Didelphidae) and rodents
(Cricetidae). Ph.D. dissertation, University of Michigan, Ann Arbor,
xi+220 pp.
CREIGHTON, G. K. 1985.
Phylogenetic inference, biogeographic interpretations, and the pattern of
speciation in Marmosa (Marsupialia: Didelphidae). Acta Zoologica Fenica, 170:
121-124
Thylatheridium cristatum. Reig,
1952.
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Restos mandibulares.
Museo P. Hermengo. |
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Aspecto de
Thylatheridium cristatum. |
Mamífero Marsupial.
El Thylatheridium fue un
animal perteneciente a la familia de los marsupiales. Su cráneo es
relativamente grácil y pequeño, que da cuenta de una caja cerebral
estrecha. El hocico es en punta. Su cola era larga y prensil como otros
didelphidos. Este grupo son adaptables a ambientes diversos, aunque
preferirían las zonas arboladas, cercanas a alguna fuente de agua. Estas
necesitarían disponer de un refugio seguro que les proporcionara reparo
durante el día, ya que sus actividades son nocturnas, y abrigo durante el
invierno, periodo que le resultaba especialmente critico ya que no
toleraría bien los enfriamientos y los fuertes vientos que provenían del
Pacifico. Sin embargo, no construía madrigueras. Aprovechaba los refugios
naturales -cuevas formadas en las rocas y, sobre todo, los troncos de los
árboles-, o bien ocupaba refugios construidos por otros animales y
abandonados. Probablemente Thylatheridium era hábitos sumamente
solitarios, o por lo menos el registro fosilífero parecería reflejar esta
conducta. Thylatheridium era omnívoro y tenia una dieta variadísima. Esta
peculiaridad de ser un depredador no especializado le permite adaptarse
casi a cualquier tipo de hábitat. Cuando se trata de vegetales le
apetecerían especialmente los frutos maduros, y también los brotes y los
tallos tiernos. Consumía invertebrados -insectos y lombrices- y muy a
menudo aves pequeñas, que, sobre todo en apoca de cría, eran un componente
principal de su alimentación. Se han podido rescatar restos muy
interesantes y completos del presente genero, en los afloramientos
geológicos del litoral marítimo bonaerense, en los parajes de Barranca de
Los Lobos y Chapadmalal, como así también, en los sedimentos Terciarios
del Quequen salado y Monte Hermoso. Géneros
relacionados: Didelphis albiventris, Didelphis crucialis, Didelphis
reigi, Hyperdidelphys inexpectata, Lestodelphys halli, Lestodelphys juga,
Lutreolina crassicaudata, Lutreolina tracheia, Monodelphis
dimidiata, Thylamys pusillus, Thylamys contrerasi, Thylatheridium pascuali, Thylophorops
perplata y Thylophorops chapadmalensis.
CABRERA, A. 1919.
Genera Mammalium. Monotremata, Marsupialia. Museo Nacional de Ciencias
Naturales, Madrid. 232 pp.
CREIGHTON, G. K.
1984. Systematic studies on opossums (Didelphidae) and rodents
(Cricetidae). Ph.D. dissertation, University of Michigan, Ann Arbor,
xi+220 pp.
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