NATUar: Los Reptiles de la Republica Argentina: Cocodrilos, Lagartos, Lagartijas, Tortugas y Serpientes.
 
 
   

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Los Reptiles de la Republica Argentina:

Cocodrilos, Lagartos, Lagartijas, Tortugas y Serpientes.

A continuación, NATUar del Grupo Paleo Contenidos, a seleccionado los reptiles mas representativos del territorio argentino y de Sudamérica. Por lo general hemos desarrollado descripciones y fotografías de cada genero y la especie mas característica, obviando otras especies o subespecies, pero se encuentran mas ampliamente explicadas en la revista "Colecciones de la Naturaleza" que publica periódicamente de forma gratuita NATUar. Si usted tiene información para compartir, escribanos a grupopaleo@gmail.com Aviso legal sobre el origen de imágenes de esta Galería. 

Fuente Principal: Magnussen Saffer, Mariano. (2010). Reptilia: Conociendo a los principales reptiles en el territorio argentino. Revista Colecciones de la Naturaleza. marianomagnussen@yahoo.com.ar

 

Los Reptiles.

Nombre común de los miembros de la clase Reptilia , que engloba a las serpientes, los lagartos, las tortugas, los cocodrilos, el tuátara y numerosas especies extintas. Hay unas 7.000 especies vivas que se encuentran en una gran variedad de hábitats terrestres y acuáticos.

Los reptiles son vertebrados, es decir, animales con columna vertebral. A pesar de que comparten características con otros vertebrados como peces, anfibios, aves y mamíferos, los reptiles muestran una combinación única de características que les distingue de todos estos grupos. Los reptiles modernos, como los anfibios, son animales ectotérmicos o de “sangre fría”.

Esto significa que no son capaces de regular su temperatura corporal, es decir, no pueden generar calor, por lo que dependen del que reciben del Sol. Por eso, ajustan su comportamiento para adaptarse a los cambios de la radiación solar y, de esa manera, regular la temperatura de su cuerpo. Como las aves, la mayoría de los reptiles nacen de huevos con cáscara que la madre deposita sobre el terreno.

Respiran a través de pulmones, como la mayoría de los anfibios adultos, las aves y los mamíferos. Además, como los anfibios y los mamíferos, la mayoría de los reptiles, con la excepción de las tortugas, tienen dientes. Su piel dura, seca y escamosa es única en el reino Animal. No es húmeda ni permeable, como la de los anfibios, ni con plumas, como la de las aves, ni cubierta con pelo, como la de los mamíferos. Los reptiles habitan en casi todos los lugares del planeta, incluyendo la mayoría de los océanos del mundo. Los encontramos en un gran número de hábitats, desde el fondo de los estanques y lagos hasta en la vegetación arbórea de gran altitud.

Sin embargo, son especialmente abundantes y diversos en los trópicos y en los desiertos. El único factor que parece limitar su distribución geográfica es su incapacidad para generar su propio calor corporal. Este es el motivo por el que no hay reptiles en la helada Antártida ni en los océanos polares, y sólo algunos en el círculo polar ártico.

Su característica piel seca y escamosa impide que sus tejidos internos se sequen. En muchas especies también juega un papel importante en la defensa y el apareamiento. Las escamas de los reptiles están formadas principalmente por queratina y derivan de la capa exterior de la piel o epidermis, a diferencia de las escamas de los peces que son estructuras óseas y dérmicas.

La capa interior de la piel o dermis contiene muchos vasos sanguíneos y nervios, además de células con pigmentación que proporcionan a muchas especies sus vistosos colores. El color de la mayoría de los reptiles presenta matices verdes, pardos y grises, lo que permite a los animales adaptarse mejor a su entorno. Sin embargo, muchas tortugas, lagartos y serpientes muestran marcas brillantes en azul, verde, amarillo, naranja o incluso púrpura. Algunos reptiles, en especial los camaleones y los lagartos del género Anolis, son capaces de cambiar el color de la piel mediante la dispersión o concentración de unas células portadoras de pigmentos denominadas cromatóforos.

Los cambios en la pigmentación les permiten mimetizarse con el entorno y, de esa manera, evitar ser descubiertos por sus depredadores. Estos cambios de color también son importantes para comunicarse con otros reptiles, por ejemplo, para atraer a una hembra o atemorizar a un rival animal de la piel bien perdiendo trozos a intervalos o bien, como las serpientes y las culebrillas ciegas mudando la piel de una sola vez. Los reptiles se valen de sus sentidos para buscar alimentos y evitar a los depredadores. Las especies que cazan para alimentarse suelen tener los ojos en la parte anterior de la cabeza, lo que les permite tener una visión binocular.

Muchos lagartos, como los camaleones, pueden mover los ojos de forma independiente para ver en distintas direcciones a la vez. Las serpientes y algunos lagartos presentan una membrana transparente protectora cubriendo cada ojo y carecen de párpados que se abren y se cierran, por lo que dan la impresión de que miran implacablemente.

Los reptiles poseen un órgano olfativo especial, denominado órgano de Jacobson, situado en la parte superior de la boca. Se trata de una pequeña cavidad equipada con detectores sensoriales que reconoce las moléculas olorosas y permite a los reptiles localizar a sus presas, encontrar pareja y, en general, obtener información del medio que les rodea. Los varanos y las serpientes sacan continuamente sus bífidas lenguas fuera de la boca para recoger las partículas olorosas y llevarlas al órgano de Jacobson.

La serpiente de cascabel y el mocasín buscan sus presas utilizando las fosetas termosensitivas que tienen en la cabeza y que detectan el calor corporal. Por medio de esta extraordinaria capacidad las víboras de foseta pueden incluso perseguir y matar a sus presas en la oscuridad. Las boas y las pitones también tienen receptores térmicos. El esqueleto de los reptiles está osificado casi en su totalidad (no es cartilaginoso). Su cráneo está unido a la columna vertebral por un único cóndilo, o superficie articular, como ocurre también en las aves.

Las costillas torácicas están unidas al esternón y, cuando existe un hueso sacro (parte de la espina dorsal conectada a la pelvis), las costillas sacras se articulan con la cintura pélvica. Pueden tener dos juegos completos de extremidades o haber perdido uno o ambos, como ocurre en las serpientes y algunos lagartos. Tienen un sistema nervioso más avanzado que los anfibios. Respiran por medio de pulmones; carecen de branquias. En la mayor parte de las serpientes y algunos lagartos sólo hay un pulmón funcional; en otros reptiles, ambos pulmones están igualmente desarrollados.

El tórax y el abdomen no están separados por un diafragma y la respiración se realiza con la ayuda de músculos de la pared del cuerpo. Presentan un corazón formado por tres cámaras: dos aurículas y un ventrículo. En los cocodrilos, no obstante, el ventrículo está casi totalmente dividido en dos cámaras por un septo o tabique.

El material procedente del intestino, del aparato urinario y del aparato reproductor se vierte a una cámara posterior que recibe el nombre de cloaca. Presentan sexos separados y la fecundación es interna. Los machos disponen de un órgano copulador para introducir el esperma en el sistema genital femenino.


Yacaré Negro o Yacaré Común (Caiman yacare). Daudin 1802.

        

Es un caimánido endémico de las regiones subtropicales y tropicales de Sudamérica, que puede alcanzar los tres metros de longitud. Fuertemente acorazado en el lomo, de color negruzco u oliva muy oscuro, la piel delicadamente jaspeada de los flancos y de los ejemplares juveniles lo convirtió en un favorito de la industria del calzado durante mucho tiempo. El yacaré negro alcanza los 2,5 m normalmente de tamaño adulto, aunque ocasionalmente aparecen ejemplares mayores. El hocico es alargado y angosto; aún con la boca cerrada pueden observarse varios dientes, por lo que se lo denomina ocasionalmente yacaré piraña. La coloración es negruzca o muy oscura, con manchas bien marcadas en los flancos, la cola y la mandíbula inferior. El vientre es amarillento y carece de recubrimiento óseo; por el contrario, las escamas del lomo presentan osteodermos bien marcados. Los ejemplares juveniles muestran un diseño de franjas negras sobre fondo marrón o amarillento, que se va oscureciendo paulatinamente. La coloración adulta sobreviene antes de que la madurez sexual, que alcanzan alrededor de los 10 años de edad; la longitud media en ese momento ronda 12 dm. Las patas son fuertes y cortas; los dedos de las posteriores está unidos por una membrana que facilita la natación, aunque la fuerza impulsora proviene en general de la musculosa cola, que representa el 30% de la longitud del cuerpo. La dieta del yacaré negro es exclusivamente carnívora; ingiere principalmente caracoles y otros moluscos y crustáceos, además de peces, a los que acecha inmóvil con la boca abierta para tragarlos cuando se ponen a su alcance. El yacaré negro es el principal predador natural de la palometa. Es capaz de cazar otros reptiles y aún mamíferos pequeños en caso de necesidad, pero evita hacerlo por el consumo energético que implica; salvo en caso de autodefensa o hambre extrema, no es agresivo hacia el humano.


Yacaré Overo (Caiman latirostris). Daudin 1802.

   

Es un caimánido endémico de las regiones subtropicales y tropicales de Sudamérica, que puede superar los tres metros de longitud. Su nombre deriva de la coloración de manchas difusas entre el verde intenso y el gris pálido que lo caracteriza. Está menos extendido que su pariente próximo el yacaré negro, con quien comparte hábitat. El yacaré overo habita regiones pantanosas y lacustres de Bolivia, Brasil, Argentina, Paraguay y Perú, en especial las cuencas del río Amazonas, el Paraguay y el Paraná. Prefiere las zonas de vegetación intensa y clima tropical, que favorecen la caza y la reproducción, aunque puede sobrevivir en climas más templados y secos que otras especies; se ha informado de la presencia de ejemplares en charchas artificiales para el ganado hasta los 22° de latitud sur. Los núcleos poblacionales más importantes se encuentran en el Pantanal brasileño y en el sistema del Iberá en Argentina. El yacaré overo supera los dos metros y medio de longitud en estado adulto, aunque los ejemplares de este tamaño sean raros. Hay un marcado dimorfismo sexual, siendo las hembras perceptiblemente más pequeñas. Además de su coloración, lo distingue de especies similares el hocico robusto y corto, tan ancho como la cabeza, y el mayor tamaño de las placas protectoras del cuello. Puede alcanzar los 90 kg de peso. Presenta coloración variable, combinando el verde intenso con tonos más grisáceos; los ejemplares juveniles muestran un característico diseño rayado, que ocasionalmente se conserva en los adultos. La pigmentación tiene excelentes propiedades miméticas, y lo hace virtualmente invisible en las zonas de densa vegetación en las que habita. El vientre va desde un color amarillento o gris hasta el blanco.


Tortuga Laúd (Dermochelys coriacea). Vandelli, 1761

Es la mayor de todas las tortugas vivientes, alcanzando una longitud de 2 metros y un peso de más de 600 kilos. Un individuo macho llegó a pesar 916 kilos, aunque las tortugas de este tamaño son raras. Se encuentra en todos los mares tropicales o subtropicales y es la única especie dentro de la familia Dermochelyidae. Esta especie tiene multitud de características únicas que la distinguen en buena medida de otras tortugas marinas. Su tasa metabólica es aproximadamente 3 veces mayor de lo esperado en un reptil de su tamaño, lo que, unido a sus intercambiadores de calor contra corriente y su gran tamaño, permite mantener una temperatura corporal de hasta 18 °C sobre el agua circundante. Algunos científicos incluso opinan que la tortuga laúd tiene alguna capacidad para generar su propio calor corporal, como un mamífero, a pesar de que los reptiles son ectotermos o de "sangre fría", por lo que dependen de la temperatura externa para regular la suya propia. Sin embargo, también puede considerarse a esta especie como gigantoterma. La tortuga laúd es la mayor de todas las tortugas actuales y muy diferente del resto, tanto en su apariencia como en su fisiología. Posee un caparazón liso y oscuro, con crestas que lo recorren desde la cabeza hasta la cola. Esta concha no está formada por escudos óseos, sino que está hecha de tejido conectivo blando (de ahí el nombre de tortuga de cuero que se le da a veces). En el caparazón no se observa el peto ni el afilado borde lateral, solo una suave curva que da una apariencia semicilíndrica al animal. Esta forma, que recuerda vagamente al instrumento musical, es la que le ha dado el nombre de tortuga laúd. Las aletas delanteras de la tortuga laúd son mucho más largas que en todas las demás tortugas, tanto proporcionalmente como en tamaño bruto. En los individuos adultos, la distancia de punta a punta puede ser de hasta 270 centímetros. El pico ha desarrollado una forma de gancho para ayudar a la tortuga laúd a morder medusas y su garganta tiene barbas apuntando hacia dentro que le ayudan a tragárselas. Las tortugas laúd subsisten gracias a una dieta de medusas. Debido a la naturaleza transparente de sus presas, las tortugas laúd a menudo se asfixian comiendo trozos de plástico a la deriva. Se han encontrado ejemplares muertos con bolsas de plástico, piezas de plástico duro e hilo de pescar en el estómago.


Tortuga Verde (Chelonia mydas). Linnaeus, 1758

                

Es una gran tortuga marina que pertenece a la familia de los quelónidos (Chelonioidea). La especie se distribuye por los mares tropicales y subtropicales alrededor del mundo, con dos poblaciones distintas en los océanos Atlántico y Pacífico. Son verdes debido a la grasa que tienen debajo de su caparazón. Las tortugas verdes alternan en tres distintos tipos de hábitat, dependiendo de las etapas de su vida. Las playas de anidación son los lugares donde regresan para poner sus huevos. Las tortugas marinas adultas pasan la mayor parte de su tiempo en aguas costeras poco profundas ricas en pasto marino. Esta especie en particular es reconocida por ser muy selectiva en cuanto a los sitios de alimentación y apareamiento, tanto que generaciones enteras pueden migrar alternativamente entre las mismas áreas de anidación y apareamiento. C. mydas es una de las especies de tortuga marina más estudiada, y mucho de lo que se sabe de las tortugas marinas en general proviene de los estudios realizados sobre la tortuga verde. La ecología de Chelonia mydas cambia drásticamente a través de cada una de las etapas de su vida. Por ejemplo, las tortuguitas recién nacidas son organismos carnívoros, piélagos, parte del mini-necton del océano abierto. En contraste, las tortugas jóvenes inmaduras y las adultas son halladas frecuentemente en pastos marinos cerca de la costa, como los herbívoros.


Tortuga Falsa Carey, Boba o Cabezona (Caretta caretta). Linnaeus, 1758

           

Es una especie de tortuga con una zona de distribución histórica ampliamente distribuida (especialmente abundante en el mar Mediterráneo), pero que se encuentra actualmente en peligro de extinción. Esta tortuga se caracteriza por sus costumbres solitarias, un carácter no demasiado pelágico y su alimentación carnívora, especialmente de crustáceos, poríferos, moluscos, cefalópodos, equinodermos, y demás invertebrados bentónicos. Los adultos pesan de 65 a 107 kg y tienen una longitud de 82 a 109 cm. Los colores varían entre café oscuro y un amarillo con anaranjado, dorsalmente son color crema. Las crías son cafés oscuro. Tienen aletas de dos garras especializadas para nadar grandes distancias y la cabeza grande y redondea similar a la de la tortuga verde. Tienen un pico muy grueso. El caparazón suele ser liso en los adultos y un poco más áspero en los jóvenes. El caparazón está normalmente lleno de parásitos. La especie se alimenta de moluscos, crustáceos, peces y otros pequeños y medianos animales marinos, que mastican con sus grandes y poderosas mandíbulas. Como con otros quelónidos, las hembras retornan a depositar sus huevos en o cerca de la misma playa donde habían eclosionado. Al contrario de otras tortugas de mar, el cortejo y el apareamiento usualmente no tienen lugar cerca de la playa de anidamiento, haciéndose a lo largo de las rutas de migración entre caminos de alimentación y de apareamiento.


Tortuga Pintada o Escurridiza (Trachemys scripta dorbignyi). Duméril & Bibron, 1835.

              

Es una de las doce especies del género Trachemys de tortugas acuáticas, de la familia de los emidídeos. Vive en ciénagas y otras aguas dulces. Se alimenta de diversos animales y plantas. Es originaria de las zonas tropicales y subtropicales de las Américas, pero actualmente es conocida como mascota en el oriente de Asia, en Europa y otros lugares del mundo donde ha sido introducida, especialmente la subespecie norteamericana Trachemys scripta elegans. Se ha prohibido la introducción de esta subespecie en Europa debido a que se han creado poblaciones en muchos lugares del continente por la suelta incontrolada de ejemplares que se habían adquirido como mascotas, y que han provocado daños en los ecosistemas locales.


Tortuga de Laguna o Cuello de Serpiente (Phrynops hilarii). Duméril & Bibron, 1835.

Son originarias de Sudamérica y se conocen como tortugas de los arroyos, cabezonas o cabeza de sapo. Son carnívoras y se alimentan principalmente de peces y caracoles. El cráneo es amplio y algo aplanado. Tienen una cabeza característica con rostro hundido, en lo alto grandes ojos salientes y boca amplia. No pueden retraer la cabeza directamente dentro del caparazón sino que la inclinan al lado. En la especie P. zuliae la gran cabeza puede llegar a medir hasta 10 cm de ancho. Los dedos de las extremidades son completamente palmeados y en cada una cinco garras. En las especies P. heliostemma y P. raniceps, los ejemplares juveniles tienen coloraciones rojas en la cabeza, las patas y la cola.


Tortuga de Río de Cuello Largo o de Víbora (Hidromedusa tectifera). Cope, 1869

            

Es una especie de tortuga de la familia Chelidae. Esta especie se encuentra en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.


Tortuga del Chaco o Argentina (Chelonoidis (Geochelone) chilensis). Gray 1870.

        

Es un tortuga de la familia Testudinidae que vive en zonas secas al norte y centro de Argentina y suroeste de Paraguay. Es una especie estrictamente herbívora. Se alimentan con hojas o pastos, frutas, tubérculos y cactus. Su dieta y su preferencia por los ambientes rocosos coinciden con los hábitos de la tortuga de las Galápagos y actualmente se ha establecido la cercanía genética de ambas especies, a pesar de su diferencia de tamaño, distancia menor que la que hay entre la tortuga del Chaco y las otras especies terrestres suramericanas del género Geochelone, (morrocoy sabanero y morrocoy de la selva). Las nociones más difundidas sobre éstas se relacionan con su gran longevidad, con su proverbial lentitud para desplazarse, con su letargo invernal y en especial dos circunstancias derivadas de las características de su caparazón: una es que éste no debe pintarse ni barnizarse, porque el animal - coartada su respiración cutánea - parecería por asfixia; la otra es que puesta hacia arriba, la tortuga no puede volver por sí sola a su posición normal.


Tortuga Patagónica (Chelonoidis (Geochelone) donosobarrosi). Freiberg 1973.

         


Tortuga de Patas Amarillas (Chelonoidis denticulada). Linnaeus, 1766.

                   

El género Chelonoidis está formado por 6 especies. No se han descrito subespecies de Chelonoidis denticulata. Hasta hace relativamente poco se la incluía en el género Geochelone. Tiene un caparazón bastante alargado y un poco abombado. Es de color negro, con el centro de los escudos de color marrón claro o amarillo. El plastrón puede ser amarillo liso o con dibujos negros. La cabeza y patas son oscuras con manchas amarillas. Una diferencia importante para distinguirla de Chelonoidis carbonaria es la presencia de dos grandes escudos en la cabeza, en la zona frontal. Suelen alcanzar los 40 cm de largo, pero se han encontrado ejemplares de más de 70 cm e incluso algún ejemplar ha superado los 80 cm. Tiene una amplia zona de distribución que abarca varias zonas de norte de Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam, Guyana Francesa y Trinidad. Su hábitat acostumbran a ser bosques tropicales y subtropicales. Le gustan los ambientes con una gran humedad ambiental y bastante calor durante todo el año. No suele aparecer en zonas abiertas. Las tortugas de patas amarillas se reproducen durante todo el año. La hembra puede realizar varias puestas (hasta 6), poniendo de 4 a 5 huevos en cada una, pero en ocasiones pueden ser hasta 15. Los huevos se deben incubar a unos 30 ºC con una humedad del 80 %. Las crías nacerán al cabo de unos 150 días. No es sencillo conseguir la reproducción de esta especie en cautividad.


Tortuga de Patas Rojas (Chelonoidis carbonaria)

             

Esta especie tiene una zona de distribución muy amplia que abarca distintas regiones desde Panamá hasta el norte de Argentina, llegándose a encontrar tortugas de esta especie en algunas islas del Caribe como las Barbados. Su área de distribución es amplia, pero no se encuentra interconectada entre sí, lo que delimita varias zonas separadas donde distintas poblaciones han quedado aisladas y han evolucionado de forma distinta, derivando a distintas variedades. Anteriormente se incluía esta especie en el género Geochelone (Geochelone carbonaria). Habitualmente las tortugas de esta especie no superan los 40 cm, pero las tortugas que habitan la región del Gran Chaco (en Paraguay) pueden llegar a superar los 60 cm de longitud.



Lagarto Overo, Tegú, Mato de Agua o Iguana (Tupinambis teguixin). Linnaeus, 1758

         

Es una especie de lagarto de la familia Teiidae. Tiene una longitud total de 1,5 m en casos excepcionales, siendo la longitud más común el metro de largo total. Su distribución geográfica comprende a Argentina (en las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Santa Fe, Buenos Aires, el centroeste y sudeste de Córdoba y el noreste y sureste de La Pampa) Paraguay, Uruguay, Brasil y Venezuela. También se reporta para Colombia. Esta especie es considerada por algunos autores, sinónima de Tupinambis merianae, otros la tratan separadamente. Si se tratan separadamente Tupinambis teguixin está emparentado con Tupinambis longilineus y se distribuirían geográficamente en el norte de Sudamérica y Amazonia. Mientras Tupinambis duseni, Tupinambis rufescens y Tupinambis merianae se distribuirían primariamente al sur de Amazonia. Como son animales de sangre fría (poiquilotermos), no pueden regular internamente la temperatura interna de su cuerpo; esto condiciona sus comportamientos, siendo activos durante los meses más cálidos de primavera, verano, mientras en otoño e invierno hibernan en cuevas que ellos mismos construyen o que abandonan otros animales como por ejemplo las vizcachas, Lagostomus maximus. Su horario de actividad máxima oscila entre las 11 y las 16. De esto se desprende el dicho popular de tomar el sol como lagarto. Según su alimentación son carnívoros y omnívoros. Se alimentan de frutas, vegetales, insectos, artrópodos, peces, ranas, roedores, aves, etc. Son verdaderos generalistas, a medida que crecen. Los juveniles son más insectívoros.


Lagarto Overo, Blanco, Tegu Argentino (Tupinambis merianae). Duéril & Bibron, 1839.

Su distribución geográfica es de Colombia tropical y subtropical a través de Venezuela y la Guayana por la cuenca del Amazonas venezolano y colombino hasta el Paraguay y el norte de la Argentina. Esta especie es considerada por algunos autores, sinónima de Tupinambis teguixin, otros la tratan separadamente. Si se tratan separadamente Tupinambis teguixin está emparentado con Tupinambis longilineus y se distribuirían geográficamente en el norte de Sudamérica y Amazonia. Mientras Tupinambis duseni, Tupinambis rufescens y Tupinambis merianae se distribuirían primariamente al sur de Amazonia. Esta especie tienen un largo total de 140 cm y muestra 17 a 29 poros preanales y femorales. El color base es el marrón negruzco con brillos azulados complementado con varias bandas transversales compuestas por manchas amarillas de diferente tamaño y que llegan hasta la punta de la cola. Igualmente observamos una serie de manchas amarillas y blancas en la zona de la cabeza, cuello y extremidades. El hábitat de esta especie es variado, siendo su adaptabilidad grande comprendiendo: Selvas húmedas tropicales, espacios abiertos como sabanas con arbustos espinosos, riveras de los ríos en la estepa de altura herbácea así como zonas costeras arenosas. El tegu es terrestre y habita los claros en la selva, se refugian en cuevas excavadas por ellos mismos y son excelentes nadadores y trepadores. Utilizan termiteros para poner sus huevos, en virtud de la temperatura y humedad ambiente se encarguen de la incubación. Los tegus recién nacidos se encargarán de abrir paso para salir al exterior. La alimentación es también amplia tratándose de un generalista, carnívoro y omnívoro, su dieta se compone de artrópodos, insectos, pequeños vertebrados, huevos de aves y tortugas, y de tanto en tanto materia vegetal como fruta, ciertas hierbas o flores.


Lagarto Colorado, Tegu Colorado o Peni (Tupinambis rufescens). Günther ,1871.

           

Este lagarto habita en estado silvestre el oeste del país (Córdoba, San Luis, La Rioja, etc). Presenta un cuerpo cilíndrico, robusto, su cola larga y robusta. El largo entre el rostro y el ano (no largo total) es de 500 mm en machos adultos, las hembras son algo menores. El macho puede llegar a pesar más de 10 kg. Dorso color marrón avellano, con puntos más claros, vientre rojizo. Puede ser confundido con Tupinambis merianae, del cual se distingue por su coloración dorsal rojiza, (con brarras transversales negras en T. merianae) y por poseer menos de 20 poros preanales y femorales. (en general hay más de 25 en T. merianae). Esta especie se distribuye geográficamente por Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. En Brasil ocupa las regiones Centro-Oeste, Sur y Sudeste. El hábitat son las zonas abiertas del Cerrado Brasileño, pastizales de sabanas, y claros de bosques. La dieta es variada, incluye vertebrados y artrópodos, partes de vegetales. La reproducción es estacional, la nidada tiene una media de 21 huevos aproximadamente. La madurez sexual la alcanzan al tercer año de vida, cuando tiene un largo de 30 cm. de hocico al ano. Es una especie diurna, heliófila activa durante todo el día. Pasa la mayor parte del tiempo localizando presas, con el auxilio de su lengua, comprimida y bífida. La temperatura corporal de los individuos es de aproximadamente 38 ºC. Cuando se siente amenazada, se queda inmóvil, calmándose en el ambiente, suele abrir la boca, emitiendo un silbido, para intentar intimidar al agresor.


Lagarto de Quebrachales, Ututu o Chelco (Tropidurus spinulosus). Boettger 1885

                

El género Tropidurus incluye a varias especies de reptiles sudamericanos, Otras especies: Tropidurus amathites Tropidurus bogerti Tropidurus callathelys Tropidurus catalanensis Tropidurus chromatops Tropidurus cocorobensis Tropidurus divaricatus Tropidurus erythrocephalus Tropidurus etheridgei Tropidurus flaviceps Tropidurus guarani Tropidurus helenae Tropidurus hispidus Tropidurus hygomi Tropidurus insulanus Tropidurus itambere Tropidurus melanopleurus Tropidurus montanus Tropidurus mucujensis Tropidurus nanuzae Tropidurus oreadicus Tropidurus panstictus Tropidurus peruvianus Tropidurus pinima Tropidurus psammonastes Tropidurus semitaeniatus Tropidurus spinulosus Tropidurus torquatus y Tropidurus xanthochilus.


Lagartija Patagónica o Lagartija de Bibron (Liolaemus bibronii). Bell 1843

             

Representa uno de los géneros de lagartos vivientes más diversos que se conocen, superando las 180 especies (Etheridge & Espinoza 2000, Pincheira-Donoso & Núñez 2005). Con una distribución que abarca gran parte de la superficie de Sudamérica, sus especies están adaptadas a una extraordinaria variedad de hábitat. Debido a su activa diversificación, es un género con una controvertida historia desde el punto de vista científico. Diversas hipótesis han intentado explicar su estructura evolutiva y las relaciones entre sus especies. Las mayores contribuciones al conocimiento de este grupo, quizás uno de los más significativos conjuntos de vertebrados vivientes, han sido desarrolladas por los científicos José Miguel Cei (Argentina), Roberto Donoso-Barros (Chile), Richard Etheridge (USA), Walter Hellmich (Alemania), y Raymond Laurent (Argentina). Otras especies conocidas Liolaemus abaucan Liolaemus albiceps Liolaemus alticolor Liolaemus andinus Liolaemus anomalus Liolaemus arambarensis Liolaemus archeforus Liolaemus atacamensis Liolaemus audituvelatus Liolaemus austromendocinus Liolaemus baguali Liolaemus barbarae Liolaemus bellii Liolaemus bibronii Liolaemus bisignatus Liolaemus bitaeniatus Liolaemus boulengeri Liolaemus buergeri Liolaemus calchaqui Liolaemus canqueli Liolaemus capillitas Liolaemus ceii Liolaemus chacoensis Liolaemus chiliensis Liolaemus coeruleus Liolaemus constanzae Liolaemus cranwelli Liolaemus cristiani Liolaemus curicensis Liolaemus curis Liolaemus cuyanus Liolaemus cyanogaster Liolaemus darwinii Liolaemus dicktracy Liolaemus disjunctus Liolaemus donosobarrosi Liolaemus dorbignyi Liolaemus duellmani Liolaemus eleodori Liolaemus elongatus Liolaemus enigmaticus Liolaemus erroneus Liolaemus escarchadosi Liolaemus etheridgei Liolaemus exploratorum Liolaemus fabiani Liolaemus famatinae Liolaemus filiorum Liolaemus fittkaui Liolaemus fitzgeraldi Liolaemus fitzingerii Liolaemus forsteri Liolaemus foxi Liolaemus fuscus Liolaemus gallardoi Liolaemus gracilis Liolaemus gravenhorstii Liolaemus griseus Liolaemus grosseorum Liolaemus gununakuna Liolaemus hajeki Liolaemus hatcheri Liolaemus heliodermis Liolaemus hellmichi Liolaemus huacahuasicus Liolaemus insolitus Liolaemus irregularis Liolaemus isabelae Liolaemus jamesi Liolaemus juanortizi Liolaemus kingii Liolaemus koslowskyi Liolaemus kriegi Liolaemus kuhlmanni Liolaemus laurenti Liolaemus lemniscatus Liolaemus leopardinus Liolaemus lineomaculatus Liolaemus lorenzmuelleri Liolaemus lutzae Liolaemus magellanicus Liolaemus maldonadae Liolaemus manueli Liolaemus mapuche Liolaemus martorii Liolaemus melaniceps Liolaemus melanogaster Liolaemus melanops Liolaemus montanus Liolaemus monticola Liolaemus multicolor Liolaemus multimaculatus Liolaemus nigriceps Liolaemus nigromaculatus Liolaemus nigroviridis Liolaemus nitidus Liolaemus occipitalis Liolaemus olongasta Liolaemus orientalis Liolaemus ornatus Liolaemus ortizii Liolaemus pagaburoi Liolaemus pantherinus Liolaemus patriciaiturrae Liolaemus paulinae Liolaemus petrophilus Liolaemus pictus y Liolaemus platei.


Lagartija de Darwin (Liolaemus darwinii). Bell 1843

           

Es una especie de iguánido de aproximadamente 12 cm de largo. Los machos son marrones con dos líneas amarillas que recorren su lomo tienen un moteado en la espalda según la edad tienen el cuello amarillo o naranja. Las hembras son marrones. Come todo tipo de insectos de un tamaño de 5 cm o menos, langostas, escarabajos, etc. Es habitual verla comer entre las 11 y las 14. Necesita de la luz del sol para hacer sus actividades. Es de hábitos diurnos, por las noches y días fríos se entierran. Son animales solitarios, los machos son territoriales y compiten por el territorio tanto como por las hembras, es notable encontrar cada 4 hembras un macho. La época de apareamiento es a mediados de febrero, y el tiempo de nidación es de 8 meses. Las crías son de 5 cm y por puesta nacen entre 10 y 12 especímenes. Otras especies conocidas: Liolaemus pleopholis Liolaemus polystictus Liolaemus pseudoanomalus Liolaemus pseudolemniscatus Liolaemus puelche Liolaemus pulcherrimus Liolaemus punmahuida Liolaemus quilmes Liolaemus rabinoi Liolaemus ramirezae Liolaemus ramonensis Liolaemus reichei Liolaemus riojanus Liolaemus robertmertensi Liolaemus robertoi Liolaemus robustus Liolaemus rosenmanni Liolaemus rothi Liolaemus ruibali Liolaemus salinicola Liolaemus sanjuanensis Liolaemus sarmientoi Liolaemus saxatilis Liolaemus scapularis Liolaemus schroederi Liolaemus scolaroi Liolaemus signifer Liolaemus silvai Liolaemus silvanae Liolaemus somuncurae Liolaemus tacnae Liolaemus talampaya Liolaemus tari Liolaemus telsen Liolaemus tenuis Liolaemus thermarum Liolaemus thomasi Liolaemus torresi Liolaemus tristis Liolaemus umbrifer Liolaemus uspallatensis Liolaemus valdesianus Liolaemus vallecurensis Liolaemus variegatus Liolaemus velosoi Liolaemus walkeri Liolaemus wiegmannii Liolaemus williamsi Liolaemus xanthoviridis Liolaemus yanalcu y Liolaemus zapallarensis. 


Culebra o Lagarto de Cristal (Ophiodes -Ophisaurus- vertebralis).

                   

Es un género de lagartos de la familia Anguidae endémico del continente Sudamericano. Tienen patas vestigiales; no presentan miembros anteriores y los posteriores apenas tienen 10 mm. Las cuatro especies se distribuyen en Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay. Su nombre común es el de lagarto ápodo o viborita de vidrio. Todos hacen referencia a la facilidad con que éstas desprenden su cola, cuando son capturados, lo que los diferencia de los ofidios. Los lagartos ápodos tienen un cuerpo fusiforme, no sobrepasan los 20 a 25 centímetros. Solo Ophiodes yacupoi es más grande, presentando coloración verde, con rayas negras y vientre azulado en algunos casos. Las otras tres especie, Ophiodes vertebralis, Ophiodes striatus, Ophiodes intermedius, presentan coloración grisácea, con rayas negras, vientre cremosos. Estos lagartos sin patas se desplazan rápidamente entre la vegetación herbácea. Todos habitan pastizales abiertos mayormente, solo Ophiodes yacupoi ha sido citado en la selva misionera argentina. Estos lagartos se caracterizan por la presencia de osteodermos, pliegues a los lados del cuerpo que permiten al tronco expandirse y contraerse durante la respiración y, la mayoría de las especies poseen extremidades reducidas. Otras especies: Ophiodes intermedius, Ophiodes striatus, Ophiodes vertebrales y Ophiodes yacupoi.


Viborita Ciega (Amphisbaena kuntzei).

           

Es un saurópsido (reptil) de la familia de los anfisbénidos, que se encuentra en Suramérica y Panamá. Su piel es negruzca con manchas blancas. Mide entre 45 y 50 cm de longitud. Carece de extremidades. Su cabeza es afilada y su cráneo grueso, adaptados para excavar. Sus ojos son muy pequeños, ocultos bajo escamas transparentes. Sus hábitos son subterráneos y excava durante el día en busca de presas. Se alimenta de hormigas, termitas y otros invertebrados.


Boa de las Vizcacheras, Ampalagua o Lampalagua (Boa constrictor occidentalis). Philippi 1873

  

Es una boa nativa de América, desde Argentina hasta el norte de México. Solo la subespecie Boa constrictor constrictor posee el final de su cola de un color rojizo. Vive en hábitats con poca cantidad de agua, como desiertos y sabana, a la vez que se la puede encontrar en bosques húmedos y terrenos de cultivo. Es un reptil tanto terrestre como arbóreo. La más grande es la Boa constrictor constrictor, habiéndose encontrado especímenes de más de 4 m en estado salvaje y caracterizada por el rojo brillante de su cola. La boa albina, conocida como mascota exótica, se incluye dentro de la subespecie Boa constrictor imperator. Miden entre 0,5 y 4 m, dependiendo de la subespecie y el sexo del animal, siendo las hembras normalmente mayores que los machos. El mayor ejemplar en cautividad es una hembra de 5,5 m de Surinam que se encuentra en el Zoo de San Diego. Presenta una atractiva coloración que consiste en superficies dorsales de tonos rojizos que quedan dentro de un fondo que puede ser blanco, rosado, marrón o dorado, dependiendo de la subespecie o los cruzamientos llevados a cabo en cautividad. Durante los días próximos a la muda, las serpientes adquieren una piel de color grisáceo poco vistosa y sus ojos se vuelven de color blanco cremoso. En la naturaleza es raro que vivan más de 20 años, aunque en cautividad pueden alcanzar los 30 con relativa facilidad. En el Jardín Zoológico de Filadelfia se registró el caso de una Boa constrictor que llegó a vivir 40 años 3 meses y 14 días. Son animales solitarios y nocturnos. Pasan el día escondidas entre las ramas de los árboles o en algún tronco hueco y salen a cazar al caer la noche. Les gusta trepar a los árboles y tender desde allí emboscadas a sus presas. También baja al suelo con frecuencia en busca de agua y es buena nadadora. Debido a su mala visión, depende de sus escamas termosensibles (fosetas loreales) para detectar a sus presas. Entre ellas se incluyen lagartos, pájaros de tamaño moderado, zarigüeyas, murciélagos, ratas y ardillas. Sienten especial predilección por los murciélagos, a los que capturan desde los árboles en pleno vuelo. Mata a sus presas mediante constricción hasta estrangularlas. Debido a su fama como aniquiladora de roedores son muchos los que tratan de atraerlas hacia sus jardines o cultivos. Debido a la amplia extensión de terreno que ocupa, las poblaciones de Boa constrictor han adquirido determinadas características físicas específicas de cada región. Normalmente se suelen reconocer 11 subespecies: Boa constrictor constrictor, Boa constrictor imperator, Boa constrictor occidentalis, Boa constrictor longicauda, Boa constrictor ortonii, Boa constrictor nebulosus, Boa constrictor sabogae, Boa constrictor amarali, Boa constrictor orophias, Boa constrictor sigma y Boa constrictor melanogaster.


Víbora de Cascabel (Crotalus durissus terrificus).. Laurenti, 1768.

  

Crece hasta un máximo de longitud, de cerca de 1,8 m. El cuerpo es fuertemente escamado, y acentuadas en protuberancias o tuberculaciones. Esta forma se suaviza en algo llegando a la extremidad posterior. Las columna vertebral es muy prominente hasta la cuarta fila. Los crótalos son animales muy temperamentales cuyo carácter puede variar mucho con los individuos. A menudo son fácilmente excitables pero hasta ejemplares aparentemente tranquilos pueden atacar bruscamente sin previo aviso, por esto se aconseja máxima precaución. Solo atacan para defenderse. En situaciones de peligro estas serpientes se suelen enrollar y poner el cuello en forma de "S" para poder atacar más velozmente. Con su cola emiten un sonido de aviso. Como contenedor para la cría de Crotalus atrox se recomienda un terrario seco con temperaturas diurnas de 24 - 28 °C (localmente hasta 35 °C) y nocturnas de 18 - 20 °C. Estas serpientes beben bastante, así que siempre debe haber agua fresca a su alcance. El veneno de estos animales es muy fuerte. Destruye los glóbulos rojos de la sangre y hace penetrables los vasos sanguíneos. Así afecta al tejido corporal y a la circulación. Sus picaduras son tremendamente dolorosas y pueden ser fatales para un humano. Por suerte, existe un antiveneno, que actúa con eficacia, evitando en la mayoría de los casos la muerte del afectado. La mayoría de las picaduras ocurren cuando se intentan cazar o matar a estas serpientes. Estas pueden morderte en una zona cuya longitud es un tercio de la de su cuerpo. Esta serpiente no está en peligro de extinción, pero la matanza indiscriminada y la pérdida de su hábitat están haciendo decrecer su número hasta este estado: peligro de extinción.


Yarará Grande o Víbora de la Cruz (Bothrops alternatus). Duméril &Bíbron, 1854.

   

es una especie de serpiente venenosa de la subfamilia Crotalinae, endémica de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina. Dentro de su rango, es una importante causa de mordeduras de serpiente. No hay subespecies reconocidas. Grande y gruesa, esta especie ha sido reportada excediendo 2 m de longitud, aunque otros registros verifican un máximo de 17 dm. El largo promedio es de 8-12 dm con las hembras significativamente más largas y más pesadas. Se la halla en el sudeste de Brasil, Paraguay, Uruguay, norte de Argentina (provincias de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, La Pampa,Misiones, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán. Una importante causa de su mordedura, aunque raramente fatal, pero causa severos daños a tejidos.


Yarará Chica (Bothrops neuwiedii). Wagler 1824

      

Una hembra adulta raramente supera 1,20 m. De temperamento más agresivo que la “yarará grande” y la “yarará ñata”. Actualmente su sistemática está en revisión y se considera que hay seis especies y un grupo sin determinar, si bien médicamente aún se las identifica así. Otras especies del nordeste argentino: Bothrops ammodytoides, Bothrops jara raca, Bothrops jararacussu, Bothrops moojeni y Bothrops cotiara,


Falsa Yarará Ocelada (Tomodon ocellatus) Duméril, Bibron & Duméril, 1854.

Los ejemplares adultos llegan a medir hasta cuarenta y seis centímetros de longitud. La coloración de es inconfundible, fondo dorsal castaño rojizo o amarillento sucio, con una línea vertebral sutil clara, a cuyos lados se alternan manchas definidas semicirculares marrón oscuro ribeteadas de negro, por debajo de las cuales hay escamas negras irregularmente distribuidas hasta la región ventral. Las escamas ventrales amarillentas ostentan en su borde interior manchas negras triangulares o subtriangulares. En la cabeza hay tres bandas oblicuas marrón desde el ojo a la región labial, la posterior extendiéndose a las escamas parietales. La dentición característica del género se acentúa en este taxón, estando probablemente en relación con su alimentación especializada. Come babosas, y otros moluscos terrestres en general, abundantes en su área puede también integrar su dieta con insectos, sobre todo en el estado juvenil. Prefiere lugares asoleados, con vegetación herbácea, ocultándose durante el invierno en cuevas subterráneas. Conocido comúnmente como falsa yarará por su relativo mimetismo. Sus toxinas de opistoglifo pueden provocar accidentes, con desagradables efectos locales y síntomas generales de intoxicación. Contribuye a su renombre de víbora perjudicial, la actitud intimidatoria desplegada cuando se la ataca, ensanchando cuello y cabeza, y hasta el cuerpo, semejándose más a un Bothrops auténtico. En la reproducción es ovovivíparo, expulsando al momento de su postura crías envueltas en membranas delgadas y transparentes. La época de los nacimientos parece ser fin de febrero-marzo, estimándose en aproximadamente tres meses el período de gestación. Cada hembra puede dar a luz de 4 a 8 crías, de un tamaño entre 13 a 14 cm, ya activas, presentando actitud intimidatoria y mordiendo. Se dispersa por el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Misiones en Argentina.


Yarará Picuda o Falsa Yarara (Lystrophis dorbigny). Duméril, Bibron & Duméril, 1854.

            

A pesar de ser confundida con la verdadera “yarará” por su diseño, posee similitudes con la “coral”: por su colorido y sus hábitos. Presenta colores negro, amarillo y rojo. Dorsalmente tres series de manchas negras se disponen longitudinalmente sobre fondo amarillo. El vientre generalmente tiene un aspecto cuadriculado, al ser cada placa mitad roja y mitad negrita. Tiene el hábito de las verdaderas “corales”, de levantar la cola enroscándola, mientras esconde la cabeza. Come generalmente pequeños anfibios. Es de hábitos cavadores, por lo cual posee la placa rostral modificada de tal manera, que el hocico es respingado. Reconocible a primera vista de los congéneres por la coloración totalmente diversa, y por tener escamas suboculares. La forma peculiar de la rostral diferencia a todos los Lystrophis de los demás colúbridos argentinos. Ofidio de modesto tamaño, superando apenas los 500 mm de longitud total los machos, los 600mm las hembras: y hay ejemplares excepcionales de unos 800 mm. Cola de 1/5 a 1/7 de dicha longitud en los machos, de 1/7 a menos de 1/8 en las hembras. Cabeza ancha y corta, de perfil triangular vista desde arriba con hocico puntiagudo muy sobresaliente, terminado con la peculiar quilla de la ancha rostral. La porción posterior de la quilla separa las internasales: las prefrontales aparecen también separadas por una escama particular, la antefrontal, propia de L. dorbignyi y L. semicinctus, ausente en L. histricus. La escama frontal, casi tan larga como ancha, es de menor tamaño que las apriétales; alrededor de la órbita se nota la supraocular alargada, una preocular, una postocular y dos suborbitales, pues ninguna supralabial la contacta.


Falsa Yarara de Hocico Respingado (Lystrophis semicinctus) Bibron & Duméril, 1854

            

Ha llegado a imitar bastante bien el diseño de la verdadera “coral”. Este consiste en fajas rojas entre las que se interponen otras amarillas (casi blancas) limitadas a cada lado por dos negras. El vientre es de color negro en el centro y blanco en los costados. Como se ve, la diferencia no es sólo que no tiene anillos completos, sino que los negros no están agrupados en tríadas. Como la “falsa yarará” del mismo género, posee el hocico respingado.


Yarará Ñata (Bothrops ammodytoides) Leybold, 1873

         

Mide hasta cincuenta centímetros de longitud. Coloración marrón pálido en el dorso con grandes manchas cuadradas marrón oscuro con reborde negro (a veces, alternadas formando zigzag). Ventralmente amarillentas manchadas de marrón. El cuerpo es grueso, deprimido, con cuello marcado y cabeza subtriangular ancha. Se caracteriza por su hocico respingado, grandes supraoculares, escamas fuertemente carenadas en 23-25 hileras de escamas en la mitad del cuerpo. Presenta 149-160 escamas ventrales y 30-38 subcaudales divididas. La escama anal entera. Ojos con pupila vertical. Frecuenta los suelos arenosos, médanos y pedregales, las vizcacheras o los salitrales con alguna vegetación. Llega hasta los dos mil metros sobre el nivel del mar. Es algo torpe cuando se desplaza por suelos arenosos, y utiliza, generalmente, el movimiento lineal por contracciones ventrales. Su distribución bonaerense coincide con esta preferencia y se extiende desde Mar del Plata por los médanos costeros hasta Río Negro, penetra hacia el interior. Se lo encuentra en Sierra de la Ventana. En La Pampa, la llaman Cenicienta. Generalmente se alimenta de lagartijas y pequeños mamíferos. En cautividad se alimenta bien con lauchas recién nacidas. Tiene hábitos crepusculares y nocturnos. Es ovovivíparo y puede tener de quince a cuarenta crías, que al igual que todos los ofidios abandonan al nacer. Su distribución es únicamente en la Argentina, abarcando las provincias de Córdoba, la Pampa, Mendoza, San Luis, San Juan, La Rioja, Tucumán, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y el sur de Buenos Aires. Es la especie venenosa más austral del Suborden, ya que llega hasta los 46º de latitud sur.


Yararaca, Perezosa o Quemadora (Bothrops jararaca) Wied-Neuwied, 1824.

        

Bothrops jararaca es una especie de serpiente venenosa de la subfamilia Crotalinae endémica de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina. El nombre científico de la especie deriva del tupí yarará y ca: "gran serpiente." Dentro de su rango es abundante e importante causa de mordeduras de serpiente. Es una especie delgada, terrestre, alcanzando un máximo de longitud de 16 dm, aunque el promedio es mucho menor. Las escamas de la cabeza incluyen 5-12 intersupraoculares débilmente expresadas, 7-9 supralabiales (usualmente 8) de los cuales la segunda se funde con la prelacunal, y 9-13 sublabiales (usualmente 10-12). A mitad del cuerpo hay 20-27 escamas dorsales (usualmente 23-25). Las escamas ventrales son 170-216 (raramente 218) y 51-71 escamas subcaudales mayormente apareadas. El patrón de color es extremadamente variable, consiste en un color dorsal: bronceado, pardo, gris, amarillo, oliva. En mitad del cuerpo, este color es usualmente algo más suave que en la cabeza, anterior y posterior. Eso se solapea con una serie de marcas triangulares o trapezoidales de bordes pálidos, negras pardas en ambos lados del cuerpo. Esas marcas pueden estar opuestas entre ellas, o parcialmente o completamente yuxtapuestas; muchos especímenes tienen un patrón con las tres variaciones. En juveniles, la punta de la cola es blanca. La cabeza tiene una prominencia, y una banda negra parda que corre por detrás del ojo en ambos lados de atrás de la cabeza, usualmente tocando los últimos tres supralabiales. Dorsalmente, esta tira está bordeada por un área distintiva pálida. La lengua es negra, y el iris es dorado a verdoso oro con retículos ligeramente oscuros. Prefiere bosques deciduos tropicales y subtropicales, y sabanas. También ocupa áreas abiertas, en agricultura, con cobertura de vegetación cerca. Preda aves y pequeños mamíferos.


Yarara Cuzú o Tapete Dourado (Bothrops jararacussu)

            

Se lo encuentra normalmente en Brasil, sur de Bolivia y Paraguay. En Argentina se encuentra, en forma poco abundante, únicamente en la provincia de Misiones. Mide un metro con cincuenta centímetros, aunque puede alcanzar los dos metros de longitud. Aunque puede tener una enorme variedad de tonalidades, por lo general presenta un fondo negro o muy oscuro con rayas amarillas dibujando rombos, triángulos u otras figuras, aún con fondos predominantemente ocre o amarillento claro. Fundamentalmente deben ser consideradas las bandas amarillas o claras en triángulos o rombos, opuestas según una línea media dorsal. La superficie ventral es de color crema o amarillento, con pocas manchas negras en las extremidades de las escamas abdominales. La superficie superior de la cabeza es muy oscura o negra, y una estría oblicua clara se interpone entre ella y otra banda negra o marrón intenso que se extiende desde la región postocular hasta más allá de la comisura bucal. El dorso está recubierto por escamas carenadas, que se encuentran entre 23-29 hileras de escamas en la mitad del cuerpo. Presenta 166-186 escamas ventrales y 44-66 subcaudales, en la gran mayoría divididas. La escama anal es entera.Habita en ambientes tropicales y subtropicales, en selvas húmedas al igual que en las orillas de ríos o lagunas en cuyas aguas puede nadar con gran habilidad. Se alimenta de ranas y roedores. Debido a sus dimensiones, lo grande de sus colmillos y la cantidad de veneno que suele inyectar, está considerado como uno de los más peligrosos de Sudamérica. Es ovovivíparo y tienen entre doce a veinte crías. Está la posibilidad que la Cuzú haya desarrollado un intersexo, característica que sólo compartiría con la Yarará dorada "Bothrops insularis". Una hembra adulta puede alcanzar 1,80 m. Solamente se la encuentra en la provincia de Misiones en zonas de selva muy profunda. Su mordedura es muy grave por la toxicidad de su veneno y la gran cantidad de veneno que puede inocular (mucho mayor que las otras Bothrops).


Coral (Micrurus pyrrhocryptus) Cope, 1862.

      

Micrurus es un género de serpientes de la familia elapidae, se las denomina comúnmente corales o serpientes de coral. Las serpientes de coral tienen una amplia distribución desde el sur de Estados Unidos, pasando por América Central, hasta Argentina aproximadamente a 40° Lat. S. Las serpientes de coral se caracterizan por la presencia de anillos coloridos y muy vistosos que adornan el cuerpo y que se disponen comúnmente en tríadas y en algunas espcies de dos en dos. El color, la disposición y el número de los anillos es característico para cada especie. La coloración es típica; rojo, amarillo (o blanco), y los anillos negros. Miden desde 0,40 m 1,50 m de longitud. La cabeza está dferenciada del cuerpo y está cubierta por grandes escamas. No tienen fosetas loreales. El cuerpo, en las regiones dorso-laterales está cubierto por escamas brillantes, lisas, no traslapadas y en una escala constante 15-15-15. Salvo muy pocas exepciones, las corales tienen la cola muy corta, de ahí deriva el nombre de género. Todas las especies de Micrurus son ovíparas. Cada nidada puede tener entre tres y siete huevos, éstos tienen cáscara blanca y de textura apergaminada. El período de incubación puede ser de alrededor de 80 días, siendo influenciado por factores como la temperatura y otras condiciones climáticas. Casi todas las especies de Micrurus son ofiófagas, se alimentan de otras serpientes de menor tamaño. Es frecuente que lleguen al canibalismo, consumiendo ejemplares de su misma especie. En algunos casos incluyen en su dieta saurios y hasta anguilas. Suelen excavar hormigueros de hormigas negras en busca de pequeños ofidios que se alimentan de estas hormigas. Otras especies conocidas: Micrurus balyocoriphus, Micrurus frontales, Micrurus altirrostris, Micrurus corallinus y Micrurus lemniscatas.


Falsa Yarará u Ojo de Gato (Pseudotomodon trigonatus) Leybold 1873.

      

Tiene una longitud de cuarenta centímetros el macho y cincuenta centímetros la hembra. Posee un color dorsal grisáceo-pardusco, sobre el que se dispone desde la nuca al extremo de la cola una serie de manchas castañas. La cabeza, más oscura que el dorso presenta una mancha en forma de V negruzca postparietal y una banda oblicua de color castaño-oscuro ribeteada por dos líneas claras, desde el ojo hasta detrás de la comisura bucal. En cuerpo y a veces cola, manchas semicirculares oscuras alternadas paravertebrales, unidas en una banda marrón oscuro, ondulada y regular, ribeteada de claro. En los intervalos de la sinusoides hay manchas castaño oscuro más borrosas. Habita en médanos y en las laderas preandinas hasta los dos mil metros sobre el nivel del mar. Generalmente se oculta y abriga en los hormigueros, llegando hasta el metro de profundidad. Su alimentación se basaría particularmente en pequeñas lagartijas. No se conoce mucho respecto a la biología de la especie. Probablemente sea similar a la Tomodon ocellatus. Es de un temperamento muy agresivo. Su mordedura podría provocar un pequeño edema local. Es de dispersión exclusiva en la zona oeste y central de la Argentina. Se encuentra en las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Chubut, La Pampa, San Luis, Córdoba, Tucumán y Santiago del Estero.


Culebra Verde y Negra (Liophis poecilogyrus sublineatus). Cope, 1869

Llega a medir hasta ochenta y cinco centímetros de longitud. La coloración es dorsalmente verde, verde amarillento o amarillo con manchas y pintas negras de distintos tamaños, las que pueden insinuar bandas transversales negras. Ventralmente más claro con manchas negras. Se encuentra generalmente cerca de arroyos, ríos o lagunas. Se alimenta preferentemente de pequeños batracios y renacuajos, además de lagartijas. Puede llegar a comer roedores y pájaros. Es una culebra ovípara. Al ser atrapado ensancha el cuello como método intimidatorio, generalmente no muerde, es inofensivo. Se dispersa desde la cuenca amazónica hasta la Argentina. Consta de cuatro Subespecies de las cuales dos se encuentran en la Argentina. Presenta trece subespecies: Liophis poecilogyrus amazonicus, Liophis poecilogyrus Cassius, Liophis poecilogyrus franciscanus, Liophis poecilogyrus montanus, Liophis poecilogyrus pictostriatus, Liophis poecilogyrus pinetincola, Liophis poecilogyrus platenses, Liophis poecilogyrus poecilogyrus, Liophis poecilogyrus subfasciatus, Liophis poecilogyrus reticulatus, Liophis poecilogyrus xerophilus y Liophis poecilogyrus schotti.


Culebra Listada o de Líneas Amarillas (Liophis anomalus). Linnaeus, 1758

 

Mide entre cincuenta y setenta centímetros de longitud. El color de fondo en la zona dorsal es marrón oliváceo con series transversales de manchas negras salpicadas de amarillo y dos líneas paravertebrales amarillas, por debajo de las cuales las manchas negras forman barras simétricas algo regulares, una línea delgada roja vertebral. Ventralmente de color amarillo inmaculado, a partir de la mitad del cuerpo comienza a insinuarse una coloración coral que cubre el tercio posterior. Presenta 19 hileras de escamas dorsales a la mitad del cuerpo; ventrales nunca más de 168; subcaudales divididas 60 a 67; foseta apical poco notable. Presenta las escamas de la región cefálica características del género; internasales más pequeñas que prefrontales; frontal y supraoculares del mismo tamaño; parietales desarrolladas; preoculares siempre fusionadas; 7 a 8 y 8 a 9 supra e infralabiales; postmentales posteriores más pequeñas que las anteriores; sublabiales no muy evidentes; placa cloacal dividida. Habita, generalmente, ambientes húmedos y bañados hasta los 1600 metros sobre el nivel del mar. Hiberna probablemente entre mayo y agosto. Se encuentran activos desde octubre.  Es ovíparo. Pone de doce a quince huevos en diciembre. Tiene hábitos diurnos, se alimenta principalmente de anuros y también de saurios. Sus enemigos son en especial las aves de rapiña (chimangos y caranchos). Cuando se siente agredido ensancha la parte anterior del cuerpo y tira mordiscos. Pero se hace manso al tomarlo con la mano. Se distribuye desde Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay hasta el centro de la Argentina, abarcando las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y Salta.


Culebra Parda de Agua o Común (Liophis miliaris semiaureus). Linnaeus, 1758.

    

Mide hasta un metro con veinte centímetros de longitud. Escamas dorsales de color verde amarronado con manchas negras en el ápice. Ventralmente blanquecino con el borde anterior de las placas manchado de negro. Los juveniles tienen una banda negra en la región occipital y otra en la nuca también negra. La mayor parte de su actividad se lleva a cabo durante el día. Se lo encuentra con frecuencia en el agua o cerca de ella, donde se alimenta de anfibios y pequeños peces. Es una especie ovípara, deposita en cada puesta de diez a quince huevos. Es sumamente manso y totalmente inofensivo. Se dispersa por la región amazónica y hacia el sur hasta Argentina.


Culebra Ojo de Gato o Culebra Sepia (Thamnodynastes strigatus). Günther, 1858

                  

Mide entre cuarenta y setenta centímetros de longitud. El color dorsal es marrón-castaño o marrón-claro-aceitunado. A lo largo de una línea vertebral, usualmente sin banda clara evidente, manchas finas irregulares, formadas por escamas apareadas intensamente bordeadas de negro; por debajo de la hilera 5, una banda oscura o pardusca, a veces con zonas longitudinales inferiores todavía más oscuras. La coloración ventral es clara, amarillenta-grisácea, con finos gránulos de pigmentos dispersos, bien caracterizada por dos líneas marginales negruzcas en los extremos de las ventrales. En el interior de las escamas ventrales otras dos líneas de puntuaciones oscuras muy cercanas entre ellas. Especie robusta, con cuerpo cilíndrico grueso y ventralmente lago aplanado. Cabeza grande, alta, ovalada y posteriormente ensanchada, con hocico romo, que se diferencia del cuello. Los ojos poseen pupila vertical elíptica. Presenta las escamas dorsales lisas, en 19 hileras en la mitad del cuerpo; 135-156 escamas ventrales el macho y 135-154 la hembra. 50-67 y 47-62 escamas subcaudales respectivamente. Escama anal dividida. Poco es lo que se sabe de las costumbres de esta especie. Es de costumbres terrestres, a veces arborícola. Caza, generalmente, en pastizales, áreas arbustivas y pajonales. Se alimenta de pequeños roedores y lagartos. Es ovovivíparo. Es sumamente agresivo, y su mordedura, bastante dolorosa, puede producir hinchazón relativamente extensa. Se lo encuentra en la zona del delta bonaerense en la Argentina. Su área de dispersión abarca el sudeste de Brasil, Paraguay, Uruguay. Se encuentra en las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires, Argentina.


Culebra Ojo de Gato o Falsa Yarará (Thamnodynastes hypoconia) Cope, 1860.

       


Culebra de dimensiones medianas, con cabeza alargada y cuello bien marcado, pupila vertical, escamas quilladas, coloración dorsal ocre o marrón claro con diminutas manchas lineares negras más o menos evidentes y faz ventral blanquecina con patrón de series longitudinales de manchitas oscuras bilaterales. Reconocible de Thamnodynastes strigatus por la presencia en éste de escamas lisas y diferencias notorias en el patrón de coloración dorsal y ventral. Longitud total no más de 700 mm, de la cual casi ¼ cabe ala cola, cilíndrica delgada y puntiaguda. Cabeza de perfil ovoidal alargado, distinta del cuello, con hocico redondeado. Ojos de pupila vertical grandes, cuyo diámetro es superior o igual a su distancia de la narina, ubicada entre dos escamas. Rostral más ancha que alta, poco visible desde arriba; internasales cuadrangulares tan largas como anchas; prefrontales más grandes, también cuadrangulares pero ensanchadas lateralmente, en contacto con nasales y loreales; frontal muy alargada y angosta, dos veces y media más larga que ancha, subigual a las supraoculares y más corta que las parietales agrandadas en su extremo anterios; loreal cuadrangular: 1 preocular grande y alta; 2 postoculares: temporales 2+3; 8 supralabiales, la 4a y 5a en contacto con la órbita; 9 infralabiales, cinco en contacto con la primera geneial, bastante más grande que la segunda. Colúbrido bastante difuso pero de hallazgo poco frecuente: habita preferentemente zonas de pastizales, particularmente cercanos a ambientes húmedos de las regiones chaqueña, mesopotámica y pampeana, donde se hace semiacuático. Alimentación variada: desde larvas de insectos a saurios o anuros, y hasta huevos de varios reptiles. Ovovivíparos, puede tener de 8 a 12 crías. Moderadamente venenoso y capaz de provocar limitados accidentes locales. Comportamiento variable, pues se lo ha definido a la vez poco o muy agresivo. Las palabras griegas involucradas en ésta denominación se refieren a una coloración “inferiormente manchada”.


Culebra del Alfa o de los Pajonales (Philodryas patagoniensis)  Girard, 1854.

La coloración general es en tonos de verde, generalmente oscuros y poco brillantes. De todos modos el patrón de coloración es variable, al igual que el diseño. Principalmente en crías se observan series de manchas definidas, oscuras a lo largo del cuerpo, tanto sobre los flancos como en la región dorsal. El vientre es claro, blanquecino. Se refugian bajo piedras y troncos. Se han hallado muchos ejemplares tomando sol sobre rocas. Al intentar atraparla se muestra agresiva, aunque siempre trata de huir y refugiarse bajo rocas o arbustos antes que una confrontación. Se alimenta de ranas, sapos, lagartijas, culebras incluyendo las de su misma especie, pichones, ratones y arañas. Los machos alcanzan la madurez hacia el final del primer año, con una longitud de 0,50 m, mientras que las hembras llegan a la madurez con un tamaño de hasta 0,75 m. Las hembras ponen entre 10 y 15 huevos entre los meses de noviembre y diciembre. Los juveniles nacen en enero (con un tamaño de unos 20 cm aproximadamente). A temperaturas de 30 °C la incubación dura 57 días.


Culebra Verde (Philodryas aestivus). Dumeril, Bibron & Dumeril, 1854

Los ejemplares adultos alcanzan el metro con diez centímetros de longitud. Color dorsal verde-amarronado-claro uniforme, con una leve coloración verde más claro en la zona dorsolateral. El vientre es de color amarillo. Posee escamas lisas. Se encuentran en 21 o más hileras en la mitad del cuerpo; 184-201 ventrales y 120-140 subcaudales. Se lo suele encontrar en zona de pastizales, próximo a los cursos de agua, aunque, a menudo, arborícola. Es de hábitos diurnos. Su alimentación consiste en aves, anfibios y saurios. Reproducción ovípara. Es sumamente agresivo, su mordedura, aparentemente es inocua. Se dispersa por Río Grande do Sul, Bahía, Brasil. Bolivia, Paraguay y Uruguay. Se encuentra en las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Argentina. Presenta dos subespecies: Philodryas aestivus aestivus y Philodryas aestivus subcarinatus.


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