Nuevas lecturas sobre el origen de
los mamíferos desde el Periodo Permico al Periodo
Cretácico.
Por Mariano Magnussen Saffer,
Director del Grupo Paleo. Presidente de la
Asociación Amigos del Museo Punta Hermengo.
marianomagnussen@yahoo.com.ar.
Tomado de;Magnussen Saffer,
Mariano (2010). Nuevas lecturas al origen de los mamíferos desde el Periodo
Permico al Periodo Cretácico. Paleo, Boletín
Paleontológico. Año 8. 44: 29-36.
Es
muy difícil hacer una rápida y breve mirada al
origen de los mamíferos, por lo cual, intentaremos
explicar lo mas significativo de este complejo
proceso. Parece unánimemente
aceptada la teoría de que los mamíferos proceden de
los reptiles, que evolucionaron para aprovechar
nichos ecológicos a los que antes no les era posible
adaptarse. La evolución de éstos a partir de los
sinápsidos (mamíferos como reptiles) fue un proceso
gradual que tuvo una duración de aproximadamente 70
millones de años entre el Pérmico Medio y el
Jurásico Medio, aconteciendo una gran explosión de
especies durante el Triásico Medio.
Sería correcto decir que
los mamíferos constituyen un grupo de animales con
columna vertebral, cuerpo aislado por pelo,
articulación única en la mandíbula, y que alimentan
a sus crías con leche. Sin embargo, esto no aclara
cómo estas pocas características comunes apoyan la
evolución de un grupo que presenta adaptaciones,
conductas, y sociedades muy complejas.
Los mamíferos son también
el grupo al que pertenecen los humanos, y a través
de ellos es mucho lo que podemos comprender acerca
de nosotros mismos. Por consiguiente otra respuesta
a la pregunta qué es un mamífero sería la de que su
esencia radica en su compleja diversidad de forma y
función, y sobre todo en su flexibilidad individual
de conducta, ya que el mamífero más pequeño, el
murciélago de Kitti, pesa 1,5 g, en tanto que la
ballena azul pesa 100 millones de veces más; el lobo
puede viajar a travez de 1000 km2, y la
rata topo jamás abandona su madriguera; el opossum
de Virginia pare camadas de hasta 27 crías, y el
orangután sólo tiene un hijo; el elefante al igual
que el hombre, puede vivir unos setenta años,
mientras que el Antechinus stuari
macho jamás ve un segundo año, y muere antes de
nacer la primera y única camada de la que es
progenitor.
 |
Ninguna faceta de estas
vidas tan variadas sigue el azar: cada
mamífero potencia sus propiedades y
capacidades, a fin de dejar una descendencia
viable.
Los mamíferos son una
clase que comprenden unas 4.070 especies,
cuyas antiguas relaciones entre sí permiten
subdiviciones en unos 1.000 géneros, 135
familias, 18 órdenes y 2 subclases. Estas
últimas reconocen una separación de 200
millones de años entre los Prototheria
ovíparos (los únicos sobrevivientes son los
ornitorrincos y los equidnas) y los Theria
vivíparos. |
En cambio, solo tiene 90
millones de años la división entre los Theria, que
separa a los marsupiales (infraclase Metatheria) de
los mamíferos placentarios (Eutheria). Incluso
dentro de los compartimientos taxonómicos hay una
portentosa variación de tamaño, forma y modo de
vida: el comportamiento entre individuos de la misma
especie puede variar en razón de las circunstancias.
Así los individuos de una población de hienas
manchadas pueden formar clanes estables de unos 50
miembros o relacionarse sólo durante unos pocos
días.
Los mamíferos (Mammalia)
son una clase de vertebrados amniotas homeotermos
(de "sangre caliente"), con pelo y glándulas
mamarias productoras de leche con la que alimentan a
las crías. La mayoría son vivíparos (con la notable
excepción de los monotremas: ornitorrinco y
equidnas). Se trata de un taxón monofilético; es
decir, todos descienden de un antepasado común que
se remonta a finales del Triásico, hace más de 200
millones de años. Pertenecen al clado sinápsidos,
que incluye también numerosos "reptiles"
emparentados con los mamíferos, como los
pelicosaurios y los cinodontos
Los tetrápodos
Son animales vertebrados
provistos de cuatro extremidades o en su defecto
apéndices que se aproximan a ellas. En la actualidad
sólo existen cuatro grupos con especies vivas:
anfibios, reptiles, aves y mamíferos. También los
dinosaurios fueron tetrápodos. Una de las estirpes
de tetrápodos, evolucionó dando lugar a la aparición
de los amniotas. Se trata de los reptiliomorfos.
Se establecen como características de este grupo
animal un premaxilar estrecho, el vómer apuntando
hacia delante y una fórmula falangial (número de
uniones de cada dedo) en el pie.
Los Sinapsidos.
Reciben esta denominación
los tetrápodos que poseen una sola
cavidad craneal por encima de la línea de los huesos
temporales. A este grupo pertenecen además de los
fósiles que se detallan más abajo, todos los
mamíferos, incluido el hombre. Este grupo fue el
dominante de las faunas del período Pérmico, durante
el Triásico Inferior continuaron como grupo
dominante, pero a partir de la aparición de los
primeros
arcosaurios se produjo su declinación en número y
diversidad a partir del Triásico Medio, hasta su
casi extinción a fines del Triásico Superior. En
Ischigualasto están representados dos grupos de
sinápsidos, los cinodontes y los dicinodontes.
Los cinodontes.
Son un grupo de reptiles
mamiferoides cercanamente emparentados al origen de
los mamíferos, y uno de los principales componentes
de la paleofauna de Ischigualasto. Los cambios
evolutivos encaminados al estadío mamífero, se
reflejan en este tipo de animales en carácteres del
cráneo especialmente. Se caracterizaban por poseer
una dentición diferenciada con dientes incisivos,
caninos y molares. Además desarrollaron un extenso
paladar secundario, el que les permitía masticar
mientras respiraban, condición básica para mantener
un alto metabolismo. La mandíbula estaba formada
casi exclusivamente por el hueso dentario, ya que
los huesos posteriores que articulan con el cráneo
se habían reducido de tamaño. En los mamíferos estos
huesos han cambiado su función articular, a una
función auditiva, constituyendo los huesos del oído
medio. Los cinodontes que se han hallado en
Ischigualasto incluyen formas herbívoras y
carnívoras, y tamaños que varían desde el de un
ratón al de un jabalí grande.
 |
Los mamíferos actuales
descienden de los sinápsidos primitivos,
grupo de tetrápodos amniotas que comenzó a
florecer a principios del Pérmico, hace unos
280 millones de años, y continuaron
dominando sobre los «reptiles» terrestres
hasta hace unos 245 millones de años
(principios del Triásico), cuando empezaron
a despuntar los primeros dinosaurios. Debido
a su superioridad competitiva, estos últimos
hicieron desaparecer a la mayoría de los
sinápsidos. No obstante, algunos
sobrevivieron y se convirtieron en los
primeros mamíferos verdaderos hacia finales
del Triásico, hace unos 200 millones de
años. |
Los mamíferos más antiguos
que se conocen son, por un lado los
multituberculados y por otro los australosfénidos,
grupos que datan del Jurásico Medio. No obstante,
debe tenerse en cuenta que la organización mamaliana,
después de un éxito inicial durante el Pérmico y el
Triásico, fue suplantada casi por completo, en el
Jurásico y el Cretácico (durante unos 100 millones
de años), por los reptiles diápsidos (dinosaurios,
pterosaurios, cocodrilos, plesiosaurios,
ictiosaurios), y no fue hasta su desaparición cuando
los mamíferos se diversificaron y alcanzaron su
papel dominante. Aprovechar los recursos sin tener
que competir con animales de mayor envergadura
suponía adaptarse a regiones inhóspitas de clima
normalmente frío, a los hábitos nocturnos, también
con bajas temperaturas y además escasa iluminación.
A lo largo de la historia
evolutiva de los mamíferos acontecen una serie de
hechos que van a determinar la adquisición de los
rasgos que caracteriza a la clase. La capacidad
homeotérmica, es decir, de regular su temperatura
corporal, es sin duda alguna la característica que
permite a los mamíferos un mundo libre de
competencia y rico en recursos altamente nutritivos.
Fue gracias a ella que pudieron conquistar
territorios fríos y sobre todo, desarrollar una
actividad nocturna.
El crecimiento de pelo
protegiéndoles el cuerpo de la pérdida de calor y el
desarrollo de una visión apta para bajos índices de
luminosidad fueron las otras dos circunstancias que
colaboraron en la conquista de estos nichos
ecológicos hasta el momento libres de animales
superiores. Las adaptaciones del esqueleto fueron el
primer paso para conseguir mayor efectividad
energética basada en el incremento del
aprovechamiento de los recursos y en la disminución
del gasto. El cráneo va haciéndose más efectivo,
pierde masa, mantiene resistencia y simplifica
estructuras a la vez que permite el desarrollo y
efectividad muscular.
 |
Las modificaciones del
cráneo llevan además consigo la formación de
un paladar secundario, la formación de la
cadena ósea del oído medio y la
especialización de las piezas dentales.
La mandíbula se
constituye a partir de un único hueso (el
dentario) y ésta es la principal
característica para determinar si el fósil
de un animal pertenece a la clase de los
mamíferos, debido a la usual pérdida de
tejidos blandos durante la fosilización. |
Las extremidades dejan
paulatinamente de articularse a ambos lados del
tronco para hacerlo por debajo. De este modo, a la
vez que aumenta la movilidad del animal, disminuye
el gasto energético al hacer los requerimientos para
el desplazamiento y el mantenimiento del cuerpo
erguido. Por su parte, la gestación interna de las
crías y el proporcionarles a éstas los alimentos
para la primera edad sin tener que buscarlos
(leche), permitió mayor libertad de movimiento a las
madres y con ello un avance en su capacidad de
supervivencia tanto individual como de la especie.
En todos estos cambios
evolutivos se vieron involucradas todas y cada una
de las estructuras orgánicas, así como los procesos
fisiológicos. La maquinaria biológica
especializándose requería mayor efectividad de los
procesos respiratorios y digestivos, provocando el
perfeccionamiento de los aparatos circulatorio y
respiratorio con relación a la efectividad
fisiológica, y el del digestivo para conseguir un
mayor aprovechamiento nutritivo de los alimentos
fueron otros de los logros conseguidos por estos
animales durante su evolución.
El sistema nervioso central
fue adquiriendo un tamaño y estructura histológica
que no se conoce en otros animales, y la deficiencia
de iluminación a que se enfrentaban las especies
nocturnas se vio compensada con el desarrollo de los
otros órganos sensoriales, en especial del oído y el
olfato. Todos estos fenómenos evolutivos tardaron
varios cientos de millones de años, tras los cuales
los mamíferos hemos llegado a dominar la vida sobre
La Tierra, siendo las especies vivas con mayor grado
de evolución y desarrollo.
 |
La taxonomía clásica se
ha basado fundamentalmente en datos
morfológicos para establecer similitudes y
diferencias que permitan clasificar a las
distintas especies, pero los nuevos
descubrimientos paleontológicos y los
continuos avances en genética y biología
molecular ponen en entredicho bastantes de
las teorías evolutivas hasta el momento
aceptadas. Como resumen cladístico de lo que
se expone en el artículo principal puede
servir el árbol siguiente en el que sólo
aparecen taxones de distinto rango
entroncados directamente con la clase
Mammalia o pendientes de una jerarquización
más precisa: |
Los primeros mamíferos, los
cuales evolucionaron de los reptiles mamiferoides,
dieron su aparición en este período, posiblemente por
los cambios de clima que se hicieron y la deriva
continental, que motivaron la gran regresión marina del
Triásico: todas las tierras se unieron para formar el
supercontinente Pangea (dividido nuevamente a principios
del Jurásico, en la manera inversa de una transgresión
marina (por eso pasó a predominar los carbonatos).
Los sinápsidos (Synapsida,
gr. "arco fusionado"), o terópsidos (Theropsida) son una
clase de amniotas que incluye a los mamíferos y a todas
aquellas formas más relacionadas con ellos que con el
resto de amniotas. Los sinápsidos no mamíferos se han
denominado tradicionalmente "reptiles mamiferoides", es
decir reptiles similares a los mamíferos.
El rasgo craneano que los
caracteriza es la presencia de un orificio en los lados
del cráneo tras las órbitas de los ojos, la fosa
temporal inferior. Hace tiempo se supuso erróneamente
que esta fosa se había formado por la fusión de las dos
que existen en los reptiles diápsidos y por ello el
grupo recibió el inadecuado nombre de sinápsidos. El
estudio de los sinápsidos fósiles nos muestra cómo los
tipos más antiguos se parecen a los primeros reptiles y
los más avanzados son casi idénticos a los mamíferos.
Los
primeros mamíferos propiamente dichos.
En esta época había un grupo
de reptiles que poseían características de mamíferos;
eran muy frecuentes desde el periodo pérmico al triásico
y se conocen como el orden de los Terápsidos. Con el
tiempo, dieron lugar a distintas ramas evolutivas en las
que fueron apareciendo rasgos típicos de los mamíferos
al tiempo que se entremezclaban con los reptilianos.
Esto sucedió hace unos 180 millones de años cuando
declinaron dejando una línea de descendientes que no
resurgiría hasta pasados 100 millones de años, durante
los cuales los grandes reptiles predominaron en la
Tierra. Los primeros fósiles correspondientes de forma
definitiva a un mamífero fueron encontrados en rocas del
jurásico.
 |
Durante este periodo
existían ya cinco órdenes distintos de
mamíferos. Uno estaba compuesto por mamíferos
pequeños similares a los roedores, que tenían
características dentales típicas de estos
animales, pero se extinguieron durante el
eoceno. Un segundo orden consistía en mamíferos
pequeños y carnívoros, con molares de tres
cúspides y que también se extinguieron antes de
finalizar el eoceno. El tercer grupo estaba
formado por mamíferos del tamaño de una rata o
un topo; tenían un régimen alimentario
insectívoro y casi con toda seguridad los
podemos identificar como los antecesores de los
mamíferos actuales. |
Se desconoce con exactitud,
cuándo y dónde aparecieron los monotremas en la Tierra.
La mayor parte de los fósiles han sido encontrados en
Australia, si bien recientemente han sido descubiertos
en Argentina dientes fósiles de un ornitorrinco
perteneciente al género Monotrematum, lo
que sugiere que se distribuían por las regiones más
meridionales de Gondwana. El fósil más antiguo del que
se dispone de un monotrema data de más de 100 millones
de años. Se trata de una porción de la mandíbula de un
Steropodon galmani, un antepasado del
ornitorrinco que debía de ser del tamaño de un gato.
Los primeros metaterios eran
parecidos a las actuales zarigüeyas (Didelphimorphia) y
surgieron sobre las tierras de la actual Norteamérica
hace entre 80 y 100 millones de años. Desde allí se
extendieron por todos los continentes, pero fue al sur
donde proliferaron sin dificultad y a través de la unión
de estas tierras con el continente Australiano, lo
colonizaron poco antes de que ambos se separaran
definitivamente, quedando aislados del resto de los
mamíferos. Por su parte, los primeros euterios eran
similares a las actuales musarañas (Soricomorpha). Se
desconoce su origen cierto y durante algunos millones de
años tuvieron que convivir con los dinosaurios,
evolucionando lentamente hasta que éstos acabaron por
desaparecer y los mamíferos tuvieron que evolucionar
para colonizar la totalidad de la tierra, prácticamente
a su disposición.
El Cretáceo termina con la
desaparición de los dinosaurios hace alrededor de 65
millones de años, el clima frío dominante va
suavizándose y la supremacía de los primitivos
mamíferos, más evolucionados que los reptiles, con
capacidad para regular la temperatura corporal, un
sistema nervioso central más desarrollado y un organismo
preparado para adaptarse fácilmente a las condiciones
ambientales hace que éstos se diversifiquen y
evoluciones rápidamente para aprovechar los recursos de
un planeta que los dinosaurios al desaparecer han dejado
virtualmente a su disposición.
Bibliografía Sugerida.
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UN MAMIFERO?. Naturaleza.com.ar
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MacLean, Jan J. Roth, and E. Carol Roth, editors, The
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2005 ISBN 0-19-850760-7
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volume 450 number 7172 (13 December 2007) pages
1011–1019. doi:10.1038/nature06277. A survey article
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Laurin, M. & Reisz, R. R.
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Version 06 April 2007.
The Tree of Life Web Project
Carroll, R. L. 1988.
Vertebrate Paleontology and Evolution. New York: W.H.
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Benton, M. J. 2005.
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Oxford: Blackwell Science
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Young, J. Z. 1977.
La vida de los vertebrados.
Editorial Omega, Barcelona, 660 pp.
Carroll, R.L. (1969).
"Problems of the origin of
reptiles." Biological Reviews, 44:
393-432.
Estudio y Campo de Investigación
de la Paleopalinología. |
|
paleopalinología
paleopalinología paleopalinología paleopalinología
paleopalinología paleopalinología paleopalinología |
|
Fragmento del Articulo:
Magnussen Saffer, Mariano. (2009). Estudio y Campo de
Investigación de la Paleopalinologia. Paleo, Boletín
Paleontológico. Año 7 numero 35: 19 - 21. |
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paleopalinología
paleopalinología paleopalinología paleopalinología
paleopalinología paleopalinología paleopalinología |
La
paleopalinología se basa en la capacidad de polen y esporas
(también denominados palinomorfos) para ser fosilizados. Los
palinomorfos pueden ser transportados por el viento, o a través
de otros vectores como los animales, y depositados sobre
diferentes materiales. Estos microfósiles sedimentados a lo
largo del tiempo experimentan procesos de fosilización de su
exina de manera que se puede extraer, datar e identificar el
polen de un determinado material y deducir así cómo era la
vegetación en el pasado.
La palinología
es la disciplina que estudia polen, esporas, dinoflagelados y
cualquier palinomórfo actual o fósil. El estudio palinológico de
polen actual contribuye a la taxonomía de plantas, certificar
calidad de mieles, predecir cosechas e investigaciones
agronómicas, estudiar la naturaleza de los contaminantes
biológicos (polen alergénico) entre otras aplicaciones. Los
analisis palinologicos son tambien util a la Arqueologia,
Paleontología, Climatologia, Estratigrafía, Geología del
petróleo entre otras aplicaciones. Ésta se centra
fundamentalmente en el análisis de su morfología externa que
presenta patrones estructurales diferentes a tenor de las
variaciones en la exina, que es la pared externa de los granos
de polen. El estudio y análisis microscópico de su simetría,
aperturas en las paredes, contorno, forma, tamaño, etc. tiene un
valor taxonómico y permite distinguir taxones diferentes a
distintos niveles (familia, géneros, especies). Es en el estudio
paleontológico donde alcanza su máxima versatilidad, pues el
polen tiene gran resistencia a la putrefacción debido a las
características químicas de la exina. Esta área de investigación
se denomina "Paleopalinología".
|
 |
Este hecho tiene importancia biológica en
sí misma dado que de ello se pueden deducir multitud de
parámetros como la evolución vegetal, extinciones de
especies vegetales y todos aquellos aspectos
relacionados con la biogeografía histórica de las
plantas (geobotánica o fitogeografía). Además se pueden
inferir otras características del paisaje que en
conjunción con otras disciplinas (arqueozoología,
paleoantropología, paleobotánica) permite la
reconstrucción de ambientes fósiles en distintos planos.
<<<< Investigador
observando polen por un microscopio. |
Los granos de
polen y las esporas son microscópicos pero cada cual tiene una
forma peculiar a su especie. Están constituidos por una membrana
exterior (exina) muy resistente que les permite soportar altas
temperaturas y presiones. Son resistentes a la degradación
biológica y química y preservan sus estructuras. Quedan
momificados en el hielo, en las turbas, en las resinas fósiles
(ámbar) y en rocas sedimentarias que tienen millones de años.
Están bien conservados pero no son viables. Son útiles a la
geología del petróleo y del carbón y a la estratigrafía ya que
permite efectuar correlaciones regionales.
Entre los
microfósiles existe un gran número de especies diferentes,
pudiéndose encontrar polen producido por las gimnospermas y las
angiospermas, esporas producidas por los helechos y hongos y
microorganismos acuáticos. Proporcionan una información muy
completa de la vegetación existente, ya que usualmente se
encuentran muchas formas diferentes de polen y esporas.
Adicionalmente la palinología permiten datar las rocas y conocer
la evolución y las asociaciones de los diferentes grupos
vegetales. También proporciona información sobre la naturaleza
de los sedimentos, cantidad de materia orgánica y conocer si los
depósitos son marinos o continentales
|
 |
De hecho la paleoclimatología emplea la
paleopalinología como herramienta frecuentemente. Este
uso se debe a que las especies vegetales mantienen
óptimos ambientales bajo distintas circunstancias
climáticas. Una simplificación del mecanismo inductivo
que se emplea para la reconstrucción climática es el
siguiente: si una especie que hoy es típica de ambiente
frío y húmedo es hallada depositada en materiales de una
determinada época del pasado podemos inferir que el
clima durante ese periodo era frío y húmedo.
<<<<
Grano de polen (Multiplicisphaeridium) visto al
microscopio |
Por supuesto el
proceso de interpretación de la ecología de ambientes pasados no
es tan simple y se deben considerar numerosos aspectos como la
interacción entre las diferentes especies dentro de una
comunidad vegetal, la amplitud ecológica de los taxones, etc.
Algunas de las
fuentes de polen fósil más frecuentes, especialmente en
latitudes medias del planeta, son las turberas, ambientes
lacustres o humedales. La conservación del polen pasa por
mantener condiciones de anoxia de manera constante, de modo que
la preservación óptima del polen se da en ambientes poco
expuestos a la erosión y oxigenación. Por ello, las turberas y
demás espacios lacustres se muestran especialmente útiles en
este aspecto.
|
 |
Por otra parte, en este tipo de cuencas
de depósito el material sedimentado lo hace de manera
secuencial de modo que se pueden extraer sondeos
coherentes en el tiempo, en los que la base sea más
antigua que la zona superior. Si se realizan análisis
polínicos de muestras consecuentes en un sondeo de estas
características y además se realizan dataciones
absolutas se pueden obtener curvas de cambio vegetal a
lo largo de un periodo concreto y por tanto secuencias
de cambio climático a lo largo de dicho periodo.
<<<<<
Grano de polen Multiplicisphaeridium sp
visto al
microscopio |
La
paleopalinología se ha convertido en una disciplina que sirve de
gran apoyo a otras áreas de estudio paleontológicas para la
deducción de resultados paleoambientales. Es también usada en
arqueología de la misma forma.
Para estudiar el
polen y las esporas, se tritura la roca y luego se ataca con
ácidos que suprimen los minerales y permite aislar la materia
orgánica y los microfósiles. Ácido clorhídrico para atacar los
carbonatos, ácido fluorhídrico para la disolución de la sílice,
ácido nítrico para oxidar y eliminar el exceso de materia
orgánica, blanquear y limpiar el polen y las esporas que se van
estudiar. Los estudios se realizan con microscopio óptico o en
microscopio electrónico de barrido.
Por comparación
con especies actuales y fósiles, se les clasifica en familias,
género y especies. Para indicar que es polen fósil se les
aproxima a la especie actual se agrega el sufijo dites .
Ejemplos: Proteacidites,
Podocarpidites,
Nothofagidites. A las esporas en cambio se
les agrega generalmente el sufijo sporites. Si no hay afinidad
conocida se crean géneros y especies artificiales.
Fuente Sugerida:
ARCHANGELSKI,
S. (1970). Fundamentos de Paleobotánica. Universidad Nacional de
La Plata.
Serie Técnica y Didáctica nº 11.
BOUREAU, E. Traité de Paléobotanique.
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DARRAH, W.C. Principles of Paleobotany. Roland Press Co.
DILCHER, D. & TAYLOR, T.N. Eds. (1980). Biostratigraphy of
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EMBERGER, L. (1968). Les plants fossiles. Les Vegetaux vivants.
Masson et Cie.
FONT QUER, P. Diccionario de Botánica. Sa Reimpresión. Editorial
Labor.
GIFFORD, E. M. & FOSTER, A. Morpholiogy and
Evolution of Vascular Plants.
Freeman & Co.
3rd ed.
MORET, L. (1964). Manuel de Paléontologie Végetale.
Masson.
RIDING, R. Ed. (1991). Calcareous Algae and Stromatolites.
Springer-Verlag.
SAENZ DE RIVAS, C. (1978). Polen y esporas. Ediciones Blume.
SCOT, D.H. (1963).
Studes in Fossil Botany. Haffner Publishing Company. (4 Vols.).
STASBURGER, E. Tratado de Botánica.
8ª Edición
española. Ediciones Omega S.A.
TRAVERSE, A. (1988). Paleopalynology. Unwin Hyman Ltd.
Cope y Marsh. Amigos, enemigos y la guerra de los
huesos a fines del siglo XIX.
Tomado de;
Magnussen Saffer,
Mariano (2010). Cope y Marsh.
Amigos, enemigos y la guerra de los huesos a fines del siglo
XIX.
Paleo, Boletín
Paleontológico. Año 8. 46: 19-22.
marianomagnussen@yahoo.com.ar
Othniel Charles Marsh y Edward
Drinker Cope fueron dos de los grandes pioneros de la
paleontología en Estados Unidos y sus carreras científicas
poseen entidad de sobra para haberles hecho famosos
individualmente. Pero es por su enemistad por lo que son
universalmente recordados. En los números 044 y 045 de Paleo -
Boletín Paleontológico he publicado la biografía individual de
Othniel Charles Marsh y Edward Drinker Cope, quedando pendiente
la mencionada “Guerra de los Huesos”, que los convirtieron en
grandes figuras mediáticas de la paleontología americana.
Cope y Marsh eran ambiciosos,
arrogantes y vengativos, sedientos de fama y renombre. Los
corroyeron los celos, la envidia y la desconfianza. La
competencia sacó a relucir lo peor de ambos. Cope llegó a
escribir que le gustaría ver a Marsh empalado en los cuernos de
un Monoclonius sphenocerus, lo que, hay que
convenir, resulta rebuscado (y doloroso). También pidió que tras
su muerte le extrajeran el cerebro y lo pesaran para compararlo
con el de Marsh. Por su parte, Marsh calificó a su rival de
´histérico y le sugirió que se volase la tapa de los sesos.
 |
Deseaban los dos no sólo
vencer en la carrera por encontrar y describir nuevos y
más grandes dinosaurios, sino también que el otro
fracasara. Ambos perdieron a sus madres de niños, a los
tres años. Cope, impaciente y temperamental,
pendenciero, era más brillante; Marsh, más meticuloso y
fiable, y más influyente. De familias ricas, los dos
disfrutaron de situaciones acomodadas y buenas rentas,
que dedicaron a conseguir fósiles y a labrarse una
carrera científica. Se conocieron en Berlín en 1864,
cuando viajaban por Europa para profundizar en sus
conocimientos científicos (y de paso librarse de ser
movilizados en la guerra de secesión). Pasaron un par de
días de manera bastante amistosa y luego, ya en casa, se
escribieron y visitaron algunos yacimientos juntos.
Hasta se dedicaron especies. |
No está claro cómo empezaron a
odiarse. Parece que Marsh trató de comprar unos fósiles
apalabrados a Cope por el propietario de unos terrenos ricos en
ellos.
or su parte, Cope invadió una
zona de caza de Marsh en Kansas. En 1870, Marsh examinó un
esqueleto de Elasmosaurus (un plesiosaurio)
montado por Cope y dijo que estaba al revés: la cabeza en la
cola. Cope, lógicamente ultrajado, se puso furioso. Pero Marsh
tenía razón. Él mismo, sin embargo, patinó en otras ocasiones,
equivocando las cabezas de dos saurópodos o bautizando a un
mismo bicho con dos nombres diferentes. La Guerra de los Huesos
fue un periodo de intensa especulación y descubrimientos de
fósiles durante la Gilded Age de la historia de los Estados
Unidos. Los dos paleontólogos utilizaron métodos deshonestos
para superar al otro en el campo, recurriendo a sobornos, robos,
y destrucción de huesos. Los científicos también se atacaron
mutuamente en obras científicas, intentando arruinar la
credibilidad del otro y dejarlo sin financiación.
Su investigación de huesos los
llevó al oeste, a los ricos yacimientos paleontológicos de
Colorado, Nebraska y Wyoming. Entre 1877 y 1892, ambos
utilizaron su patrimonio y su influencia para financiar sus
propias expediciones y obtener servicios y fósiles de cazadores
de dinosaurios. Al final de la Guerra de los Huesos, ambos
habían agotado su patrimonio para alimentar su intensa
rivalidad.
Cope y Marsh tenían orígenes
muy diferentes. Cope nació en el seno de una familia cuáquera,
rica e influyente de Filadelfia. Aunque su padre quería que Cope
trabajara de granjero, este se distinguió como naturalista. En
1864, Cope se convirtió en profesor de zoología en el Haverford
College y se unió a Ferdinand Hayden en sus expediciones en el
oeste. Marsh, hijo de una familia de pocos medios de Lockport,
Nueva York, habría crecido en la pobreza de no haber sido por la
ayuda de su tío, el filántropo George Peabody. Marsh convenció a
su tío para que construyera el Museo Peabody de Historia
Natural, y consiguió el cargo de director del museo. Eso, junto
con la herencia que recibió de Peabody cuando este murió en
1869, hizo posible que Marsh disfrutara de una cómoda posición
financiera aunque, debido en parte a la visión estricta que
tenía Peabody del matrimonio, Marsh permanecería soltero toda la
vida.
 |
En una ocasión, los dos
científicos se habían marchado a una expedición de
recolección de fósiles en los pozos de marga de Cope en
Nueva Jersey, donde William Parker Foulke había
descubierto el holotipo del dinosaurio Hadrosaurus
foulkii, descrito por el paleontólogo Joseph
Leidy; este fue uno de los primeros descubrimientos de
dinosaurios en América, y los pozos todavía eran ricos
en fósiles. Aunque los dos fueron amigablemente, Marsh
sobornó en secreto a los operadores de los pozos para
que le llevarán los fósiles que descubrían a él, en
lugar de a Cope. Los dos empezaron a atacarse mutuamente
en documentos y publicaciones, y su relación personal
empeoró. |
En los artículos de prensa,
Cope atacó a Marsh por plagio y mala gestión financiera, y atacó
a Powell por sus errores de clasificación geológica y por
malversar el dinero otorgado por el gobierno. Marsh y Powell
pudieron publicar su visión del asunto, lanzando sus propias
acusaciones contra Cope. Los artículos de Ballou estaban poco
estudiados, escritos y leídos, y el propio Cope escarmentó tras
un artículo de The Philadelphia Inquirer que sugería que los
mandatarios de la Universidad de Pensilvania pedirían la
dimisión de Cope a menos que presentara pruebas para sus
acusaciones contra Marsh y Powell.
El mismo Marsh mantuvo viva la
historia del Herald con una feroz réplica, pero a finales
de enero la historia desapareció de los diarios, y poco había
cambiado entre los rivales acérrimos. No se celebró ningún
juicio del congreso para investigar la malversación de fondos de
Powell y ni Cope ni Marsh hubieron de responder sobre su
responsabilidad en los errores, pero parte de las calumnias de
Ballou contra Marsh quedaron asociadas con el Servicio. Ante un
sentimiento antiservicio enardecido por la sequía en el oeste y
la preocupación sobre la apropiación de las granjas abandonadas
en la misma zona, Powell se encontró bajo una estrecha
vigilancia por parte del House Appropriations Committee.
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Llevado a actuar por el
supuesto derroche de Marsh en cuanto a los fondos del
Servicio, el Appropriations Committee exigió que el
presupuesto del Servicio fuera detallado. Cuando se puso
fin a su apropiación en 1892, Powell envió un lacónico
telegrama a Marsh indicándole que esperaba su dimisión,
una afrenta personal además de financiera. Al mismo
tiempo, muchos de los aliados de Marsh se estaban
retirando o habían muerto, reduciendo su crédito
científico. Justo cuando el extravagante estilo de vida
de Marsh empezaba a pasarle factura, Cope consiguió un
cargo en el Servicio Geológico de Texas, aunque, todavía
tambaleándose por los ataques personales que había
recibido durante el asunto del Herald, no
continuó con los suyos. |
La suerte de Cope mejoró
durante la primera parte de la década de 1890, cuando fue
promovido en el lugar de Leidy como Profesor de Zoología y fue
elegido presidente del American Association for the Advancement
of Science el mismo año que Marsh dejó su cargo al frente de la
Academia de Ciencias. Sin embargo, a finales de la década su
suerte volvió a empeorar, a medida que Marsh recuperaba parte de
su prestigio, consiguiendo la Medalla Cuvier, el galardón
paleontológico más importante.
Marsh permaneció soltero, y en
la profesión corría el chascarrillo de que manejaba muchos
huesos, pero nunca consiguió una costilla. Cope se casó y tuvo
una hija. Parece haber sido un donjuán, y de hecho hay quien ha
atribuido su muerte a la sífilis, contraída durante sus
expediciones paleontológicas (´Ninguna mujer estaba a salvo de
Cope a menos de ocho millas , dijo de él un amigo). Otros, sin
embargo, atribuyen su fallecimiento a que se automedicaba los
problemas gastrointestinales ingiriendo el formaldehído de
preservar especímenes.
La herencia de los dos
paleontólogos es enorme. Cope y Marsh quedaron económica y
socialmente arruinados por sus esfuerzos para deshonrar al
contrario, pero sus contribuciones a la ciencia y la disciplina
de la paleontología serían inmensas; a su muerte, los
científicos dejaron toneladas de cajas de fósiles sin abrir.
Entre ambos descubrieron y documentaron más de 130 nuevas
especies de dinosaurio, incluidos los tan populares
Diplodocus, Stegosaurus, Allosaurus, Camarasaurus, Coelophysis
y Triceratops. Lograron esqueletos
completos que montados en posiciones dramáticas en los grandes
museos cautivaron la imaginación de las multitudes. Fueron
pioneros en sistemas de excavación y conservación. Así que puede
decirse que la suya fue una rivalidad muy productiva para la
ciencia. Aunque, desde luego, no un gran ejemplo.
Bibliografía Sugerida.
Baalke, Ron (13-10-1994). "Edward
Cope's Skull". Lista de correo lepomis.psych.upenn.edu.
Consultado el 15 de agosto de 2008.
Jaton, Jacinto. (2008). Ese
diplodocus es mío. Publicado en El Pais.
Norell, Mark A.; Gaffney, Eric
S.; i Dingus, Lowell (1995). Discovering Dinosaurs in the
American Museum of Natural History. Nova York: Alfred Knopf
Publishing
Preston, Douglas (1993).
Dinosaurs in the Attic: An Excursion Into The American Museum of
Natural History. Estados Unidos: Macmillan Publishers
Sterling, Keir (1997).
Biographical Dictionary of American and Canadian Naturalists and
Environmentalists. Greenwood Publishing Group
Wallace, David Rains (1999).
The Bonehunters' Revenge: Dinosaurs, Greed, and the Greatest
Scientific Feud of the Gilded Age. Houghton Mifflin Books.
El Súper Árbol de los
Dinosaurios.
Durante mucho
tiempo se ha debatido si los dinosaurios eran parte de la
'Revolución terrenal "que se produjeron unos 100 millones de
años durante el Cretácico cuando las aves, mamíferos, plantas
con flores, insectos y reptiles todos se sometió a una rápida
expansión.
Un estudio
internacional, dirigido por la Universidad de Bristol, muestra
que durante los últimos 50 millones de años de existencia, los
dinosaurios no fueron la ampliación de tan activa como se había
pensado previamente y que la aparente explosión de la diversidad
de dinosaurios se puede explicar en gran parte por el sesgo de
muestreo.
El equipo elaboró un 'supertree' de los dinosaurios, es el más
probable patrón de evolución de 440 de las 600 especies
conocidas de dinosaurios. "Supertrees son muy grandes árboles de
la familia hizo uso de sofisticadas técnicas de ordenador que
cuidadosamente puntada juntos varios pequeños árboles que fueron
previamente elaborados por expertos en los diversos subgrupos",
explicó el autor principal Graeme Lloyd.
 |
"Nuestro supertree resume los esfuerzos de dos décadas
de investigación de cientos de trabajadores de
dinosaurios en todo el mundo y permite a buscar todas
las pautas inusuales en el conjunto de los dinosaurios
por primera vez." Es la imagen más completa hasta la
fecha de cómo evolucionaron los dinosaurios . Los
resultados se publican hoy (23 de julio) en las
labores de la Royal Society B. Mike Benton Profesor
de la Universidad de Bristol, dijo: "No es completa,
pero es la más detallada y completa único árbol
evolutivo de los dinosaurios producido, y, de hecho,
para casi cualquier otro grupo. |
"Hasta ahora,
la mayoría de los estudios de la evolución de los dinosaurios no
fueron probados en contra de una numéricamente precisa y
completa base de datos. Esperamos que nuestro estudio marca la
primera de una nueva ola de este tipo en profundidad, los
estudios cuantitativos en paleontología. "
El nuevo
estudio utiliza técnicas estadísticas para distinguir
inusualmente altas tasas de diversificació n de las tasas
normales. Los resultados muestran que todas las ráfagas de
diversificació n que ocurrió en los primeros cincuenta millones
de años de evolución de los dinosaurios.
 |
Más
tarde expansiones no se distinguen de las tasas
normales. Esto sugiere dinosaurios no aprovechar las
ventajas del nuevo suministro de alimentos disponibles
durante el Cretácico Terrestre Revolución - tales como
plantas con flores, lagartos, serpientes, aves y
mamíferos.
El
trabajo fue realizado utilizando la Computación de Altas
Prestaciones instalaciones de la Universidad Nacional de
Irlanda, Maynooth. Se basa en una combinación de 155
publicado dinosaurio 'árboles' y tomó aproximadamente
5000 horas de tiempo de cálculo. |
La atención se
centró clave para ver si los dinosaurios ha sido parte de una
importante fase de evolución en la tierra - la Revolución
Terrestre Cretácico (entre 125-80 millones de años atrás) -
cuando muchos nuevos grupos de plantas y animales se expandió
rápidamente. Durante este tiempo, las plantas con flores y los
insectos sociales surgieron y se convirtió cada vez más común.
Muchos animales también backboned ampliado para aprovechar las
nuevas fuentes de alimentos.
Para conocer
más y bajar el árbol genealógico de los dinosaurios en PDF,
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