A diferencia de los
Periodos Geológicos anteriores, el Holoceno se encuentra
representado en prácticamente en todas las localidades del país,
en incluso a pocos centímetros de la superficie de las grandes
ciudades. Es por ello que hemos decidido no incorporar el mapa
ilustrado como en los casos anteriores. El holoceno marca los últimos
10 mil años de historia evolutiva del planeta y la mayor parte de
las especies habían desaparecido, pero se hallan los representantes
de varias especies que aun habitan nuestro país, entre ellos el
hombre. El Holoceno (del griego holos,
todo, y kainos, reciente: la era totalmente reciente),
una división de la
escala temporal geológica, es la última y actual
época geológica del
período Cuaternario. Comprende los últimos 11.784 años,
desde el fin de la última
glaciación. Es un período interglaciar en el que la
temperatura se hizo más suave y la capa de hielo se
derritió, lo que provocó un ascenso en el nivel del mar.
Esto hizo que
Indonesia,
Japón y
Taiwán se separaran de
Asia;
Gran Bretaña, de la
Europa continental y
Nueva Guinea y
Tasmania, de
Australia. Además, produjo la formación del
Estrecho de Bering.
Rhea
americana.
Linnaerus, 1758.
Cáscaras de huevo del genero Rhea. Museo
Municipal Punta Hermengo de Miramar
Esqueleto de Rhea, exhibido
en el MACN.
Aspecto de Rhea americana, común en el
holoceno.
Ave.Rhea
pertenece a lo que hoy conocemos como ñandú. Desde el Pleistoceno
medio (1,5 millones de años) se vienen registrando restos fósiles
de esta enorme ave corredora. En Miramar, el Museólogo Daniel Boh
recupero en 1992, un tocón con decenas de fragmentos de cáscaras
de huevo atribuida al presente genero, con una antigüedad tentativa
de 500 mil años antes del presente, en las cercanías de la Baliza
de esa ciudad. Su cráneo era corto, con un pico mediano, deprimido
y ancho. Narinas amplias. Cuello largo y angosto, con vértebras
cervicales a aspecto mediadamente alargado. Miembros anteriores muy
cortos e imposibilitados para el vuelo, mientras sus extremidades
posteriores son largas y fuertes, adaptadas para la carrera, con
tres dedos y uñas comprimidas. Durante el Holoceno miramarense
fueron muy frecuentes. Restos de cáscaras de huevo son hallados en
toda la región, pudiéndose rastrear su existencia en el Partido de
General Alvarado hasta mediados del siglo XIX posiblemente al igual
que en otras localidades bonaerenses. En la actualidad se encuentran
protegidas en reservas o campos privados, pero extintas salvajemente
en esta parte de Argentina. En La Pampa y Patagonia se las puede
observar en grandes grupos. Su presencia en sitios arqueológicos se
debe en su mayor parte a que los grupos aborígenes se alimentaban
de sus enormes huevos, pero hay poca evidencia de restos óseos.
Ctenomys talarum.Blainville, 1826.
Ejemplar de Ctenomys s.p
hallado en San Pedro, Prov. de Bs Aires y exhibido en el
Museo Local.
Ctenomys, hallados en
Camet Norte (Santa Clara del Mar).
Reconstrucción de
Ctenomys, realizado por el paleoartista Daniel Boh.
Mamífero
Roedor. Es
uno de los roedores mas comunes en el registro fosilífero durante
la mitad del Pleistoceno y todo el Holoceno y posee semejanza
adaptativas iguales a la de un topo. En la actualidad este mismo
genero se encuentra representado por unas 55 especies que han
colonizado distintos territorios en Sudamérica. Son conocidos por
el nombre de "Tuco tuco", en las cuales se encuentran
grupos de marcada afinidad morfológica y genética, lo cual señalaría
que la diversidad actual deriva de un numero menor de especies pretéritas
fragmentadas durante la cambiante historia dinámica y paleo ecológica
del Cuaternario. Es una especie originada en América del sur,
con formas extintas cercanamente emparentadas en el Plioceno, cuyo
genero es conocido como Actenomys (ver). Su vida esta ligada
principalmente a hábitos subterráneos, realizando galerías y
cuevas en el suelo, cavando con sus miembros anteriores robustos y
provistos de fuertes garras, como así también de sus largos
incisivos. Estas galerías eran realizadas a escasa profundidad, con
salidas que se encontraban taponadas con material arenoso. Es muy
raro que estos animales salgan a la superficie, ya que se exponían
a ser capturados por pequeños mamíferos de la época, como por
aves rapaces. Su alimentación estaba orientada principalmente a raíces
y tallos duros. Su cráneo es corto y robusto y sus dientes son muy
particulares, armados por incisivos largos y anchos de color
anaranjado y por una hilera de tres molares por mandíbulas de forma
semi-lunar. Su cabeza y cuerpo estaban formados por una sola unidad,
ya que prácticamente no poseían cuello. Patas cortas y robustas y
una cola corta y relativamente ancha. Durante el Holoceno fue un
animal muy común y se lo considera un "fósil guía".
También se han protagonizado algunos hallazgos arqueológicos en la
región pampeana u en patagonia, donde se ha demostrado que los
humanos habrían especializado técnicas de captura y su posterior
alimentación de estos pequeños animalitos del tamaño de un cuis
pampeano o de un cobayo.
Lagostomus maximus.Brookes.1828.
Cráneo con Mandíbula en el
Museo Punta Hermengo de Miramar.
Tocón con restos esqueletarios de varios
individuos.Museo de Miramar.
Aspecto de Lagostomus maximus.
Mamífero
Roedor.
En la actualidad la especie se encuentra representada por la
vizcacha. Durante el Plioceno, vivió un antiguo representante, el
Lagostomopsis antiquus, de menor tamaño, pero recién a mediados
del Pleistoceno bonaerense han tenido una gran expansión geográfica.
Se trata de un genero aloctono, que llego a Sudamérica durante el
“Gran Intercambio Biótico Americano”. Su alimentación estaría
compuesta principalmente por tubérculos, raíces, hierbas etc. Poseía
un cráneo ancho y robusto, con nasales alargados. Bullas timpánicas
poco desarrolladas. Mandíbulas con una cresta regularmente fuerte y
patas traseras alargadas a comparación de las primeras, acompañadas
con tres dedos, de los cuales, el del medio es él mas largo.
Realizaban grandes y extensas madrigueras, donde se pueden observar
los túneles y recamaras centrales.
Felis
concolor. Linne, 1758.
El técnico Mariano Magnussen junto a un
cráneo de Felis s.p.
Cráneo de Felis s.p hallado en la región
pampeana.
Aspecto en vivo de Felis, común en el
Pleistoceno y Holoceno.
Mamífero
Carnívoro.
Se trata de nada mas ni nada menos que de un puma prehistórico,
cuyos registros fosilíferos se remontan al Pleistoceno medio en la
Provincia de Buenos Aires, con una antigüedad de 1,5 millones de años.
Este enorme felino fue tal vez, el carnívoro dominante durante el
Holoceno medio hasta el mas reciente, pero en la actualidad se
encuentra desplazado de la región. Se alimentaría probablemente de
mamíferos de talla media como los Eutatus, roedores, entre otros,
pero incluiría rara vez animales mas grandes, como los ciervos y el
ñandú. Se han encontrado restos significativos del presente genero
en sedimentos de la formación San Andrés al sur de la ciudad de
Mar del Plata y en sedimentos mas recientes del Pleistoceno,
mientras que, se han encontrado restos mandibulares y huesos largos
de Felis concolor en numerosos sitios arqueológicos de la Provincia
de Buenos Aires con una antigüedad aproximada a 2 mil años.
Canis (Dusicyon) avus.
Burmeister, 1864.
Aspecto en vida de Canis Dusicyon avus.
Fragmento mandibular de Canis Dusicyon
avus.
Mamífero
Carnívoro.Se
trata de un raro canido que habito el territorio bonaerense desde el
Pleistoceno superior (Edad Lujanense) hasta el Holoceno tardío,
hallado en algunos casos a restos culturales de humanos prehistóricos,
pero los paleontólogos creen que habitaron toda la región hasta la
llegada de los primeros europeos. El presente genero se lo reconoce
fosiliferamente solo en el Pleistoceno bonaerense, mientras que en
el Holoceno, se lo encuentra también en la región Patagonica y en el
sector austral Chileno. Tenia la apariencia de un lobo moderno y
pertenece a la fauna que emigro desde el hemisferio norte. Su
alimentación consistía principalmente de pequeños mamíferos y aves
de zonas abiertas. Si bien su registro es muy escaso y solo se lo
reconoce por restos aislados, es probable que viviera en jaurías
organizadas, y vínculos sociales complejos como las formas
vivientes. En la Provincia de Buenos Aires, se han hallado
asentamientos aborígenes que utilizaban los caninos (colmillos) de
estos para usos religiosos. Otros restos significativos fueron
extraídos de las excavaciones realizadas en el sitio arqueológico Arroyo Las Brusquitas en el Partido de General Alvarado. La
contextura de Canis Dusicyon era muy parecida a la de un ovejero
alemán. Estudios realizados por los prestigiosos Paleontólogos
Argentinos Walter Berman y Eduardo Tonni, establecieron varias hipótesis
sobre la extinción de este canido, sosteniendo que una de las
posibilidades fue la hibridizacion de esta especie con Canis (Canis)
familiaris, traído de Europa, es decir, que el mismo pudo haber
desaparecido por una cruza con el nuevo representante, pero también
se sospecha de los cambios climáticos y ambientales durante el
siglo XVI.
Otaria flavencens.Shaw, 1800.
Mariano Magnussen Saffer, junto a un
cráneo de Otaria s.p.
Mandíbulas de Otaria s.p. con manipulación
antropica.
Aspecto de las loberías costeras en el
Holoceno pampeano.
Mamífero Carnívoro.
Este enorme animal marino llegaba a medir entre 2 y 3 metros de
longitud y las hembras 1,5 m aproximadamente. Estos pinnípedos son
muy comunes en la actualidad, ya que se trata del Lobo Marino de Un
Pelo. Por diferentes estudios arqueológicos sabemos que los
indígenas patagónicos (Tehuelches, Onas, Yaganes y Alacalufes)
aprovecharon al lobo marino para su alimentación y fabricación de
utensilios, incluso, los indígenas de la Tierra del Fuego los
utilizaban para construir canoas: indefensos en tierra, curiosos en
el agua, puntuales y predecibles en sus apostaderos, abundantes en
carne y grasa tan necesarios en estos climas, fueron siempre una
fácil presa para los aborígenes. Eranhábiles para encaramarse sobre las rocas y caminar por el
suelo, lo que hacen colocando lentamente una pata delante de la otra
y dando al mismo tiempo un impulso con la parte posterior del
cuerpo; luego se vuelven a levantar apoyándose sobre las patas
posteriores, las mueven alternativamente, y así avanzan a una
velocidad bastante mayor de la que se les creería capaces. Además
consiguen mantenerse en equilibrio sobre los salientes. En Miramar
se han descubierto restos de este genero en sedimentos lacustre de
Punta Hermengo, y un ejemplar bastante completo proviene de
sedimentos del sitio arqueológico del Arroyo Las Brusquitas, con una
antigüedad estimada de 3 mil años. Así mismo, al sur de Mar del
Plata se pudieron rescatar tres ramas inferiores de esta especie y
que fueron preparadas para utilizarlas como arma de puño por
antiguos grupos humanos.
Otros restos de estos otaridos son hallados con algo de frecuencia
en los sedimentos correspondientes a la ingreciones marinas
ocurridas entre 10 y 6 mil años antes del presente.
Arctocephalus australis.
Zimmermann, 1783.
Craneo de
Arctocephalus
.
Humero con punta de
proyectil.
Reconstrucción en vivo.
Mamífero
Carnívoro.
Los arctocéfalos (palabra de
estirpe griega, que significa cabeza de oso) forman un género de la
familia Otaridos. Presenta el tronco más bien esbelto, la cabeza de
mediano tamaño, el hocico bastante largo, bulas timpánicas pequeñas,
orbitas grandes, y los miembros tan alargados como pueda tenerlos un
otarido. Los representantes machos pueden medir dos metros y medio o
poco más. Las hembras adultas a duras penas alcanzan dos metros.
Esta especie, en la actualidad se encuentra representado por el
mismo genero y especie, que recibe los nombres vulgares de lobo de
mar, lobo fino, lobo de Magallanes y lobo de dos pelos. Los
arctocéfalos se mantenían la mayor parte de su tiempo en el mar,
dedicados a la pesca. La dieta estaba compuesta principalmente por
calamares, crustáceos, caracoles y algunos peces. Se alimentaban en
alta mar, pudiendo descender a profundidades de 170 metros. En la
ciudad de Miramar, se han hallado restos aislados del genero
Arctocephalus en sedimentos marinos cuya antigüedad es de
unos 6 mil años.
Eutatus seguini.Gervais, 1867.
Esqueleto completo del
Museo Paleontológico de Salto.
Paleocuevas de Eutatus en San Eduardo del
Mar.
Aspecto que presentaba Eutatus seguini
por
Carlos C. Wiedner.
Mamífero
Xenarthro.
Fue
un dasipodido muy común en el territorio bonaerense, emparentado en
cierta forma con el Tatu Carreta. Se registro fosilífero abarca
desde el Pleistoceno inferior (2 millones de años) hasta el
Holoceno temprano ( 8 mil años), encontrándose en algunos casos,
asociados a restos óseos de otros animales por actividad antropica,
es decir, que han presentado manipulación por antiguos grupos
humanos. Al igual que los armadillos, pose un escudete de placas óseas
en su cráneo, conocido también como escudete cefálico. Su coraza
dorsal es robusta, y poseía unas 33 bandas móviles que cubrían
las dos terceras partes del caparazón. En cada mandíbula poseía
de 9 a 10 dientes, los cuales utilizaba para comer carne en
descomposición, huevos, larvas, caracoles y algunos tallos. Construían
grandes galerías subterráneas, con cámaras amplias para proteger
sus crías. Su cráneo era alargado. Sus patas eran cortas y
robustas, protegidas por unas enormes falanges ungueales o garras,
las cuales, eran justamente utilizadas para cavar.
Balaenoptera physalus.Linne, 1864.
Esqueleto
fósil de Balaenoptera.
Aspecto de la
ballena del holoceno,
Balaenoptera
physalus.
Mamífero Cetáceo. Los restos de grandes Cetaceos
(ballenas y delfines) del Holoceno son poco frecuentes en el
registro fosilífero de nuestro país, si bien se han colectado
numerosas piezas durante estos últimos años. Estos materiales
proceden principalmente de los cordones sedimentarios de conchillas
fósiles que se observan a lo largo del litoral marítimo
bonaerense, o en las desembocaduras de arroyos y ríos. Balaenoptera
physalus fue en antecesor de la actual ballena azul, que habita prácticamente
todos los mares. Sus antecesores se originaron durante el Paleoceno
mas tardío. Pertenecen al orden de los Misticetos o ballenas sin
dientes, las cuales desarrollaron un único sistema de alimentación,
consistentes en pequeños animalejos con aspectos de gambas que
existen entre el plancton. Sus mandíbulas no poseen dientes al
igual que los maxilares, pero de estos últimos cuelgan unos tipos
de barbas fibrosas y corneas, las cuales utiliza para filtrar el
agua y capturar a sus diminutas presas. Sus restos proceden
principalmente de la formación Querandi con una antigüedad entre
10 y 7 mil años.
Ozotoceros s.p.Ameghino, 1889.
Cráneo de Ozotocerus s.p. depositado en el
Museo Municipal de Miramar.
Reconstrucción
de Carlos
C. Wiedner.
Mamífero
Ungulado.Este es un pequeño cérvido de unos 70 cm de altura (a la cruz) y
probablemente peso entre 30 y 40 Kilogramos de peso. La alimentación
de éstos cérvidos es prácticamente desconocida. Solo puede
decirse que incluían en su dieta plantas hebáceas verdes, tiernas
y brotes jóvenes; los pastos duros y secos, en cambio serian
rechazados o consumidos en épocas de escasees, según sus características
dentarias. Se han encontrado muy pocos fósiles del presente genero,
pudiendo decir que sus primeros registros corresponden a mediados
del Pleistoceno, o tal vez antes. En el Partido de General Alvarado,
se han encontrado interesantes restos craneanos atribuidos al genero
en cuestión, principalmente en la localidad de Centinela del Mar, a
unos 60 kilómetros al sur de Miramar, en afloramientos geológicos
correspondientes a un antiguo médano “fosilizado” único en la
Provincia de Buenos Aires, con una antigüedad estimada en 200 mil años.
Sus cuernos eran ramificados al igual que otros integrantes de la
familia. El macho, es el único que posee cuernos y unos pequeños
caninos en sus mandíbulas, reconociendo este fenómeno sexual como
“dimorfismo sexual”.
Lama guanicoe.
Cuvier, 1800.
Esqueleto correspondiente
al Museo Paleontológico de Salto.
Rama mandibular de Lama guanicoe
encontrada en un sitio arqueológico.
Reconstrucción en vivo del genero Lama.
Mamífero
Ungulado.En
la actualidad se encuentra representado por el típico guanaco, que
habita principalmente la Provincia de La Pampa y la Región
Patagonica. Se pueden hallar restos fósiles de Lama guanicoe desde
el Pleistoceno, con cierto parentesco y semejanza al genero
Paleolama que ya hemos descrito anteriormente. Su registro
desaparece hace solo unos siglos atrás, calculados en el siglo XVI
y XVII. Desde la llegada de los primeros grupo humanos cazadores, se
convirtió en una presa muy usual, cuyos restos óseos son los mas
comunes entre los grandes mamíferos en sitios arqueológicos. En la
Provincia de Buenos Aires se han hallado en la localidad de
Pehuen-co, un sitio paleoicnologico con numerosas pisadas en las
orillas de un paleopantano. En el Partido de General Alvarado, se
han descubierto por ejemplo, un pequeño esqueleto casi completo, el
cual fuera capturado y consumido por humanos hace unas centenas de años.
Otros hallazgos recientes en Miramar corresponden a la zona de Punta
Hermengo, asociados a instrumento líticos, y otros restos mas
interesantes en el Arroyo Las Brusquitas. Por lo general, en todos
los casos en que los restos de Lama guanicoe aparecen acumulados por
manipulación antropica, se trata de huesos largos fracturados, ya
que los aborígenes consumían la medula ósea rica en proteínas y
grasa. Otra curiosidad reciente, fue el hallazgo de huesos aislados
en sedimentos marinos de 6000 años, pidiéndose tratar de un cadáver
en descomposición que estuvo en deriva.
Equus (Amerhippus) neogeus.Lund, 1840.
Aspecto que presentaría Equus (Amerhippus) neogeus. Al lado, restos fósiles de Equus (Amerhippus). Imagen de
archivo.
Mamífero
Ungulado.
Es otro mamífero aloctono, que llego a Sudamérica a principios
del Pleistoceno en el gran intercambio faunistico de fines del Plioceno.
Este genero es muy conocido desde el norte de Colombia hasta el sur de
la provincia de Buenos Aires y zonas mas australes. Los Equinae
como Equus (Amerhippus), Onohippidium e Hippidion, son conocidos
ampliamente en el Pleistoceno de América del sur. El ambiente
inferido para el género abarca áreas abiertas de la región pampeana y
brasileñas, que indicarían ambientes de pastizales xerofilos y suelos
mas compactados. En este sentido, los registros en
Chile están limitados a la parte central y sólo a nivel genérico, por lo que las inferencias paleoambientales
que se pueden obtener resultan poco precisas. Este animal pesaría unos
400 kilogramos y pastoreaba en la antigua región pampeana. Sus
depredadores serian los tigres dientes de sable y lobos, aunque también
se han encontrado restos fósiles en sitios culturales, cazados y
consumidos por antiguos pobladores humanos.
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