|
PaleoGuia del
Periodo
Paleozoico: Galería I.
La era Paleozoica
abarca un lapso de 600 a 245 millones de años antes del presente. A
diferencia a las Eras posteriores, la Era Paleozoica no la hemos
dividido por Periodos o Epocas, para simplificar, aunque
posiblemente mas adelante lo aremos. Usted puede colaborar con esta
seccion, escribanos a
grupopaleo@gmail.com
|

|
Durante la primera
parte de la Era Paleozoica (Cambrico, Ordovícico y Silurico), el
continente sudamericano estaba unida a África, Antartida, Australia
e India formando la masa continental de Gondwana que estaba separada
por el mar del norte América, Europa y Asia, que constituían
bloques continentales independientes, ubicados en la franja
ecuatorial. En este momento la Republica Argentina probablemente
haya estado cubierta casi por completo por las aguas. En el
Devonico, America del norte y Europa se unieron en un único bloque
llamado Euroamérica e iniciaron una lenta deriva hacia Gondwana,
con la cual comenzó a funcionarse en el Carbonífero. Gondwana en
ese momento se encontraba ubicada sobre el polo de rotación con lo
cual una gran parte de las tierras estaban cubiertas por gruesos
mantos de hielo. Durante el Carbonífero las condiciones climáticas
eran muy cálidas y húmedas. El sustrato estaba permanentemente
anegado y abundaban los pantanos. En el periodo Permico, Euroamerica
se fusiono finalmente con Gondwana, formando el supercontinente
Pangea. Recién a fines de este periodo, los anfibios y reptiles que
se habían originado en Euroamerica en el carbonífero comenzaron a
dispersarse hacia Gondwana. Si bien la mayoría de los organismos
experimentaron grandes radiaciones adaptativas durante este periodo,
hacia fines del mismo se produce la gran primera extinción
masiva.
|
|
La vida marina experimento una crisis con la extinción gradual de
Trilobites, Fitoplancton, Braquiópodos, Nautiloideos, Briozoos,
Cnidarios y Equidermos. Sin embargo en los continentes las
condiciones climáticas eran favorables para el desarrollo de vida
mas compleja.
|

Tetragraptus s.p.
(Graptolites).
|
Graptolites.
Tratragraptus s.p del Ordovicico - Silurico (izq). Al
Lado, Caliza Estromatolitica del Precámbrico de la Provincia
de Buenos Aires. Ambos exhibidos en el Museo de La Plata.
|
| |
Ordovicico - Silurico. Son estructuras
estratificadas de formas diversas, formados por la captura y
fijación de partículas carbonatadas por parte de
cianobacterias en aguas someras que, en la fotosíntesis,
liberan oxígeno y retiran de la atmósfera grandes cantidades
de dióxido de carbono, que, en parte, emplean en la
construcción de los estromatolitos. El espesor de las
láminas es inferior a algunos milímetros y su forma es plana
(este tipo de estructura se denomina laminación algal o
criptalgal) a hemisférica y columnar. Suelen presentarse
numerosos poros entre las láminas (porosidad fenestral). Se
encuentran estromatolitos fósiles en todas las eras
geológicas y uno de los indicios más antiguos de vida en la
Tierra son estructuras estromatolíticas de hace 3500
millones de años encontradas en Warrawoona (Australia).
Los estromatolitos o camas de
piedra son fruto de células que se agrupan en colonias
formando rocas sedimentarias. Las células fosilizadas más
numerosas se encontraron en tales rocas formadas al borde de
mares cálidos. Al examinarlos en corte, al microscopio, se
distinguen muchas capas superpuestas en finas láminas
apiladas unas sobre otras en las que sólo la capa
superficial contiene organismos vivos. Estas rocas son pues
el resultado de la unión de minúsculos seres unicelulares,
cianobacterias, que viven en mares cálidos y en aguas poco
profundas. Las rocas se forman muy lentamente, capa sobre
capa, al morir las células de una capa, depositarse el
carbonato cálcico de sus paredes sobre la capa anterior y
formarse sobre ellas una nueva capa viva. Hace unos 3500
millones de años, cuando en los océanos ya emergían millones
de células vivas, aparecieron los estromatolitos. Ya hace
2500 a 1000 millones de años atrás, los arrecifes de
estromatolitos estaban ampliamente expandidos y comenzaron a
segregar un gas que fue causante de la primera extinción
masiva del planeta. Este gas era el oxígeno y provocó un
cambio drástico en la Tierra, notable hasta nuestros días.En
octubre 2009 la bióloga e investigadora del CONICET María
Eugenia Farías y su equipo descubrieron a 3000 m de altura
en Socompa y Tolar Grande, Salta estromatolitos.
Investigadores de la NASA luego redescubrieron
estromatolitos vivos en la zona de la Puna Salteña, en el
norte de Argentina, más precisamente en la laguna de Socompa
y en seis "ojos de mar" (lagunas pequeñas, profundas y muy
saladas) cercanos a la población de Tolar Grande en el
departamento Los Andes. La particularidad de estos
estromatolitos es que el ambiente en el que se forman es
extremo, con alta radiación ultravioleta, muy salino y con
arsénico.
Megarachne servinei.
Hunicken, 1980.
|
Laja con
impronta del gigantesco arácnido del Paleozoico de San Luís.
Se trataría del ejemplar mas grande entre sus pares. Al lado reconstrucción.Paul Selden, de la Universidad de Manchester, junto al fósil
de Megarachne |
Carbonífero.
La
Megarachne servinei, que estaba registrada en el Libro
Guiness de los Récords Mundiales, era considerada como una de las
arañas más aterradoras de la era prehistórica. El experto en
arácnidos Paul Selden, de la Universidad de Manchester, asegura que
la bestia de un metro de largo era un escorpión de mar. El fósil de
la criatura fue descubierto en 1980 por el paleontólogo argentino
Mario Hunicken, quien originalmente la clasificó como una araña que
vivió hace 300 millones de años.
Una de las localidades
gondwanicas mas importantes del mundo, lo conforman los
afloramientos geológicos de "Bajo Veliz", la cual se
halla emplazada en el sector noroeste de la
Sierra Grande de San Luís y ocupa una angosta depresión de más de
12 kilómetros, surcada de sur a norte por el Arroyo Cautana. Se
encuentran excelentes y abundantes restos fósiles de vegetales (las
impresiones se refieren a hojas, tallos, fructificaciones y semillas
platispérmicas con buen grado de preservación) y con frecuencia
restos fósiles de insectos y de arácnidos en muy buen estado de
conservación, como el fósil de un escorpión marino gigante, Megarachne
servineiuna que erróneamente desde su descubrimiento, había
sido catalogado como un gran arácnido. . Con
la aparición de este artrópodo fósil, juntamente con la paleoentomofauna y la paleoflora resulta un hecho altamente auspicioso
desde los puntos de vista paleontológico y bioestratigráfico.
Volviendo a Megarachne, se trataba de un escorpión de
unos 70 centímetros de envergadura y con un peso probable de unos
1500 gramos. Su
alimentación consistía principalmente de pequeños vertebrados,
como anfibios, reptiles y peces. se trataba de un artrópodo, por lo
cual, poseía
una garra larga
y dos ojos grandes, mientras que las arañas suelen tener ocho ojos
pequeños. Además pareciera tener un cuerpo robusto o caparazón, con
arrugas o prominencias en su espalda que no se han encontrado en
ningún tipo de araña conocida por el hombre.
Es posible que
esta criatura haya vivido en una ciénaga y usaba sus garras para
abrirse paso entre el barro. Si lo comparas con alguna especie
animal existente hoy en día, probablemente escogerías un cangrejo
largo o una langosta. Hay un
nuevo fósil de la Megarachne más grande, de 45 cm. de cuerpo y 60 cm. de extensión aproximadamente, que
está bajo la custodia del señor Guido Pollini en la localidad de Santa
Rosa del Conlara (San Luís), emplazada a 25 km de Bajo de Veliz.
A pesar
de que no se trata de la araña más grande que haya existido en el
mundo, es claro que es una bestia asombrosa
y
con gran valor científico.
El trabajo que menciona la nueva corrección se titula "The
true identity of the supposed giant fossil spider
Megarachne"
,
Paul A
Selden, José A Corronca y Mario A Hünicken (2004).
Anthoichnites
cabanasi.
|
|
|

|
|
Laja con fósil
de Anthoichnites hallado en el Cambrico de la Provincia de Córdoba. |
|
Otro de
los interesantes Equinodermos del Cambrico, del genero
Anthoichnites
|
Cambrico.
Se trata
de un antiguo Equinodermo, nombre común de unas 6.000 especies
vivas que constituyen un filo de animales marinos, como la estrella
de mar, la ofiura, el erizo de mar, el dólar de arena o galleta del
mar y los pepinos de mar (cohombros o pepinillos del mar).
Superficialmente suelen presentar una simetría radial de cinco
lados y por lo general tienen unas patas tubulares. El nombre del
filo hace referencia a su cubierta espinosa. Las fases larvarias de
este grupo altamente modificado son bastante similares a las de los
enteropneustos, lo que sugiere una relación con los cordados. No
obstante, durante su desarrollo posterior, el lado izquierdo del
cuerpo crece a expensas del derecho y los adultos son diferentes a
todos los demás animales. Un equinodermo típico, como la estrella
de mar, tiene la boca rodeada por cinco brazos con diminutas patas
tubulares o ambulacrales flexibles que el animal utiliza para
sujetarse y moverse. Estas patas están sustentadas por un complejo
sistema hidráulico basado en el agua de mar. Algunos equinodermos,
en especial las ofiuras, se arrastran o nadan moviendo los brazos. A
menudo, como ocurre entre los erizos de mar, tienen hileras de patas
tubulares a lo largo de la superficie corporal y carecen de brazos.
Las espinas están bien desarrolladas en los erizos de mar. El
esqueleto, compuesto de carbonato de calcio, puede representar una
proporción significativa del cuerpo o, como ocurre en algunos
pepinos de mar, puede estar muy reducido. El registro fósil muestra
que el patrón de simetría pentagonal es una adquisición evolutiva
tardía y las desviaciones del mismo son frecuentes. Estos animales
tienen un aparato digestivo bien desarrollado, pero su sistema
nervioso y su aparato circulatorio son sencillos. Los equinodermos
se mueven con lentitud y carecen de pautas complejas de conducta. Los
equinodermos son comunes en los fondos oceánicos a cualquier
profundidad; en los mares profundos por lo general constituyen la
mayor parte de la materia orgánica viviente. Pueden ser herbívoros
(la mayoría de los erizos de mar), alimentarse de pequeñas partículas
(muchas ofiuras), o depredadores (la mayoría de las estrellas de
mar). Las estrellas de mar y otras pocas especies constituyen
plagas, sobre todo en los lechos de ostras. Los pepinos y erizos de
mar son comestibles.
Glossopteris
damudica.
Permico.
Era un arbusto o árbol del género de los pteridófitos fósiles que
caracterizó al final del Paleozoico al supercontinente Gondwana, de
tal forma es la flora existente de esta planta es el género extinto
orden de las plantas Glossopteridales. Fue un árbol característico y
dominante del supercontinente Gondwana, una gimnosperma. Se trataba
probablemente de una especie inmigrante de la franja paleoecuatorial,
descendiente de Lesieya, una planta que vivía fuera de
los ambientes pantanosos del pensilvánico. A diferencia de los
árboles de hoy en día, los hace tiempo extinguidos
Glossopteris vivían en grupos de hasta un millar por acre a
apenas 20 o 25º del polo sur, una latitud en la que no recibían luz
solar durante la mitad del año. En cuanto a cómo lucían, el
Glossopteris se elevaba estrechándose hacia arriba, como un
árbol de navidad. En lugar de pinochas, tenían anchas hojas
lanceoladas que caían al suelo a fines del verano. No se sabe si
estas hojas cambiaban de color, dijo Miller, pero parece probable
que sí. Vivieron en una época en que el clima antártico era mucho
más cálido, aunque los árboles tenían también que sobrevivir a un
régimen extremo de luz solar, bastante baja durante medio año y
total oscuridad durante el otro medio. “Hoy en día no tenemos ningún
análogo moderno para estos bosques polares”, dijo el paleobotánico
David Cantrill, curador del Museo Sueco de Historia Natural en
Estocolmo. Los anillos fosilizados de estos árboles revelan que los
Glossopteris crecían continuamente cada verano, para
detenerse abruptamente en el invierno, como si se hubiera pulsado un
interruptor. Los modernos árboles de hoja caduca retardan su
crecimiento y luego lo detienen cuando llega el tiempo frío. Gracias
a estas agrupaciones, los investigadores pueden ahora medir la
distribución de los árboles, así como calcular sus tamaños, de modo
de aumentar la información sobre cuanta luz solar y cuanta energía
estaban disponibles, claves valiosas y poco comunes sobre el clima
pérmico. Las líneas marcadas sobre Pangea señalan las masas de
tierra que se separarían para formar los continentes actuales.
Lituites
s.p
|
Dos ejemplos de fósiles de
Lituites. |
Ordovícico. Fueron los
depredadores de mayor tamaño en los mares del ordovícico, hace 450
millones de años. Se encuentra en las aguas tropicales entre los océanos
Índico y Pacífico. A diferencia de otros moluscos cefalópodos,
como el pulpo o el calamar, el nautilo tiene unos ojos simples, sin
cristalino. También, en lugar de un par, tienen dos pares de
branquias y hasta 90 tentáculos dispuestos en dos círculos
alrededor de la boca. Pero por lo que más se caracterizan es por su
envoltura o concha lisa y enrollada, de hasta 28 cm de diámetro.
Está forrada con nácar y dividida en una serie de compartimentos
progresivamente mayores, el último de los cuales les sirve de
vivienda. Las paredes (septos) que forman las cámaras están
perforadas por un tubo (sifón) que está unido al animal. El
intercambio de líquidos y gases que se produce a través de sus
paredes, permite al nautilo regular la posición hidrostática.
Parece que el nautilo descansa durante el día en el fondo del océano
a unos 600 m de profundidad. Por la noche nada por los alrededores
forzando la salida de agua a través de una especie de embudo
primitivo que posee para este fin y se alimenta de diatomeas,
quisquillas y algas. Cuando se está alimentando mantiene sus tentáculos
extendidos para atrapar todo lo que se acerque a ellos. Los tentáculos
son pequeños, contráctiles y adhesivos, pero no tienen ventosas.
Se conoce poco acerca del comportamiento y el ciclo de vida de este
molusco.
Crinoideo
de pentagrinus s.p.
|

|

|
|
Fósil de
Crinoideos primitivos,
antiguo Equinodermo |
Otro interesante Crinoideo |
Permico. Lirio de
mar (invertebrado), nombre común de un equinodermo que vive sobre
todo en los mares tropicales. Tiene el cuerpo en forma de disco
cubierto de placas óseas y brazos plumosos que se extienden hacia
arriba desde el cuerpo formando una copa. Tanto la boca como el ano
del animal se encuentran en la cara superior del disco corporal. En
la cara inferior de éste hay un tallo o pedúnculo con el que el
animal se fija al fondo marino. Algunos lirios de mar lo pierden al
alcanzar la madurez y usan los brazos para nadar o arrastrarse por
el fondo del mar. Las formas que permanecen fijas al fondo durante
toda su vida viven sobre todo en aguas profundas. Los lirios de mar
tienen colores brillantes. Los lirios de mar suelen considerarse la
forma más primitiva de los equinodermos. En la actualidad sólo
sobreviven unos pocos centenares de especies, pero se han
encontrando miles de fósiles, en especial en las calizas originadas
durante el paleozoico.
Belemnites.
 |
 |
 |
|
Reconstrucción de un
Belemnite |
|
Conjunto de fósiles de
Belemnites
in-situ. |
Carbonífero.
Belemnites,
grupo extinguido de moluscos cefalópodos emparentados con la sepia.
Aunque en el carbonífero (hace unos 345 millones de años)
surgieron animales parecidos, los verdaderos belemnites no empezaron
a ser abundantes hasta el principio del jurásico (hace 195 millones
de años). Todos los belemnites se extinguieron al final del cretácico
(hace 65 millones de años). Vivían en el mar, agrupados en bancos
y alimentándose de otros animales suficientemente pequeños para
poder ser capturados y dominados por ellos. El cuerpo del belemnites
tenía forma de torpedo rematado en una cabeza grande y con brazos
fuertes provistos de ganchos para sujetar a las presas. Como todos
los cefalópodos, los belemnites se mueven a reacción, emitiendo un
chorro de líquido. Al igual que el calamar y la jibia, podían
librarse de sus depredadores (tiburones e ictiosaurios) lanzando
tinta para ocultarse mientras huían a un escondite seguro; esto se
sabe porque algunos fósiles excepcionalmente bien conservados
tienen los restos del saco de tinta. Los belemnnites tenían una
concha dividida en cámaras y llena de gas, llamada fragmocono. Esto
les permitía flotar entre dos aguas, de forma parecida a los
ammonites, con los que compartieron los mares de la antigüedad.
Pero la concha de los belemnites se diferencia de la de los
ammonites por la estructura interna, totalmente recubierta de piel y
músculo. Además del fragmocono, la concha de los belemnites tenía
una estructura sólida de forma de bala llamada rostro, que solía
encerrar parte del fragmocono y estaba dispuesta en la parte
posterior del animal. Como estaba formado por un fragmento sólido
de calcita, el rostro se fosilizaba fácilmente y es ahora el resto
más común de belemnites. Antiguamente se llamaba ‘rayo del
diablo’, pues se creía que se formaba cuando un relámpago
alcanzaba el suelo. Se piensa que el rostro evolucionó como
contrapeso de la voluminosa cabeza y los brazos, que ocupan el
extremo opuesto del fragmocono. Además, las acanaladuras de los
lados del rostro pueden indicar que el belemnites tenía aletas,
quizá utilizadas como instrumento de elevación, dirección y
freno. Los rostros de los belemnites del jurásico tienen una forma
característica de cono o de cigarro. Durante el cretácico muchos
adoptaron una forma más parecida a una lágrima, como en
Actinocamax, común en las cretas de Gran Bretaña y el resto de
Europa. El belemnites del cretácico Duvalia tenía un rostro
aplanado por dos lados, parecido a una hoja de cuchillo.
Notopeltis
orthometopa.
|

|

|

|
|
Trilobite
Leonaspis sp |
Trilobite
Phacops |
Trilobite
Calymene |
Cambrico.
Nombre común de una clase de artrópodos marinos extintos. Medían
desde unos pocos milímetros hasta casi 65 cm de largo, aunque
la mayoría de las especies tenía entre 3 y 7 centímetros.
Vivieron durante el paleozoico (iniciado hace 570 millones de años
y finalizado hace 245 millones de años), predominando en la primera
parte de esa era. Su nombre se debe a la disposición de su
exoesqueleto o caparazón externo en tres lóbulos. El exoesqueleto,
la parte del organismo mejor conservada, estaba constituido por una
sustancia dura llamada quitina, que cubría el dorso del animal.
Los trilobites tenían dos ojos compuestos que, en algunas especies,
presentaban unas lentes muy comprimidas y podrían haber servido
como dispositivo de alarma sensible a la luz para detectar el
movimiento. En otras especies los ojos tenían un menor número de
lentes, aunque más complejas, que quizá eran capaces de formar imágenes
y percibir la profundidad. Estos invertebrados vivían en vertientes
y plataformas alrededor de los márgenes continentales y en los
mares poco profundos que cubrían áreas del planeta que hoy son
masas de tierra. La mayoría habitaban en el fondo, aunque algunos
podrían haber flotado o nadado: por ejemplo, aquellos que poseían
unos ojos muy grandes con un campo de visión amplio, como
Carolinites, podrían haber sido nadadores que habitaban en aguas de
superficie. Otros, con los ojos reducidos o sin ellos, preferirían
las aguas más profundas y oscuras. Muchos de ellos, como Olenellus,
horadaban el fondo del mar para protegerse y buscar alimento. Los
trilobites emplearon una gran variedad de estrategias de alimentación.
Muchos surcaban el fango del fondo de los mares y océanos
ingiriendo los sedimentos para filtrar la materia orgánica. Otros
fueron depredadores o carroñeros. La mayoría podía adoptar una
posición defensiva enrollándose sobre sí mismos, de modo que sólo
estuviera expuesto el exoesqueleto. Los restos fósiles de
trilobites son útiles porque ayudan a los científicos a
desarrollar las escalas de tiempo relativas de los ecosistemas
marinos primitivos. Ya que estos animales evolucionaron muy rápido
y estaban ampliamente distribuidos, se pueden comparar los fósiles
encontrados en las distintas capas de roca de diferentes regiones
para estimar la edad relativa de las rocas. En este aspecto, los fósiles
de trilobites son sobre todo útiles para desarrollar las escalas
temporales de la era paleozoica inferior. En la Republica Argentina,
se pueden hallar fósiles de Trilobites del Cambrico en rocas de la
Provincia de San Juan y Mendoza (Cerro Martillo) pero también se
han descubierto fósiles bien preservado y de gran tamaño en la
Provincia de Salta.
Thysanopyge
argentina.
|
 |
|
 |
| Ejemplar de
Thysanopyge en la exhibición de Artrópodos del Museo de Cs
Nat. Lorenzo Scaglia de Mar del Plata. Material preparado
por Juan Farina. |
|
Reconstrucción
en vida del primitivo Trilobite Thysanopyge, procedente de la
Provincia de Salta, Republica Argentina. |
Silurico. Trilobites
de gran tamaño que vivió durante el Ordovícico de la Formación
Acoste y Pascha en la Provincia de Salta. La antigüedad de los
presentes sedimentos corresponden a una antigüedad aproximadamente
los 450 millones de años. Como ya hemos citado la descripción
general del presente organismo, no desarrollaremos mas información
al respecto, aconsejando leer mas arriba. Algunas especies bien
registradas en el Cambriano Argentino son: Mendospidella digesta, Zacanthoides ferula,
Chilometopus parabolicus, Asperocare argentinum, Glossopleura,
Prometeoraspis, Williamsinaornata y Talbotinella communis.
Phacops.
|
 |
|
 |
|
Ejemplar de Phacops
en el Museo Paleontológico de Zapala. |
|
Aspecto de Trilobites
del genero Phacops. |
Devónico. Es un
género extinto de trilobites facópidos que vivieron durante el
Devónico. Su nombre significa "ojo de lente", debido a sus ojos
formados por pequeños lentes de calcita. Vivía en mares cálidos y
poco profundos, siendo encontrado en todo el mundo. Su dieta se
basaba en partículas orgánicas. Phacops era un
trilobites que era depredado por varios peces, por lo que contaba
con doce placas de su tórax para proteger sus patas y la parte
dorsal. Un abultado escudo protegía su cabeza, y sus ojos tenían
lentes duros de calcita. Como mecanismo de defensa, este trilobites
se enroscaba sobre sí mismo, de modo que fuera imposible su ingesta.
Medía aproximadamente 4,5 cm. Géneros relacionados: Calymene
y Cheirurus. Especies relacionadas: P. rana,
P. cristata, P. schlotheimi, P. speculator, P. stokesi, P.
recurvus, P. latifrons y P. brocki.
Prototaxites.
| |
|
|
 |
 |
| |
|
Silúrico y Devónico. Los
prototaxites son especies de hace
aproximadamente 420 millones de años que hace 350
millones de años se extinguieron, período que abarca
los periodos geológicos Silúrico y Devónico. Su
altura llegaba a alcanzar los 26 pies de altura (8
metros) y crecía adoptando una forma parecida a la
de un tronco de árbol, cilíndrica compuesta por
tubos entrelazados de tan sólo 50 micras
(millonésimas de un metro, o milésimas de milímetro)
de diámetro. Está considerado el organismo no animal
más grande de aquella época, ya que las plantas
alcanzaban tan solo los 20 centímetros de altura. El
prototaxites vivió en muchas partes del planeta. El
verdadero hongo estaba bajo tierra en forma de
filamentos y algunos teórícos, no compartida por
otros, dice que alcanzaba esta altura para poder así
distribuir sus esporas a mayor distancia. Es
considerado como uno de los organismos más extraños
que jamás haya existido. Ya en el año 2001 Francis
Hueber del National Museum of Natural History en
Washington DC, publicó sus estudios exponiendo que
la falta de tejido vascular evidente lo descartaba
de que fuera una planta y la clasificó como un hongo
gigante y no fue hasta el año 2007 cuando Boyce en
un estudio de los isótopos de carbono C-12 y C-13
del hongo fósil comparándolo con los de fósiles de
plantas de la misma época descubrió que eran muy
diferentes entre ellos y que el prototaxites careció
de fotosíntesis donde absorbía parte o todo su
carbono de otras fuentes distintas a la atmósfera,
por lo que no era una planta (solamente absorben el
CO2 de la atmósfera) apoyando así los estudios de
Hueber de que era un hongo gigante. Se cree que
consumía suelo criptobiótico (también llamado
biocrust), suelo que contiene líquenes, musgos, y
otros hongos mucho más habitual su existencia en
aquella época que en la actual.
Archaeopteris.
|
 |
 |
Carbonifero. El término
Archaeopteris suena a dinosaurio alado, pero la
realidad es que este término hace referencia a un primitivo ancestro
de los árboles. No podemos decir que sea el primer árbol conocido,
siempre entendiendo el término árbol como un organismo vegetal
fotosintético, con tronco que se eleva varios metros del suelo. Este
honor lo sustenta
Wattieza,
pero
Archaeopteris tuvo gran relevancia a mi modo de ver en
la aparición de los primero peces de agua dulce y posteriormente en
la colonización de los tetrápodos de la tierra firme. Esta planta
arborescente se vivió desde finales del Devónico, a principios del
Carbonifero, y se extendió por todo el mundo. Otras plantas como
algas, musgos y helechos ya había colonizado tierra firme de forma
tímida, preparando el terreno para la colonización de los
artrópodos. Pero retrocedamos al origen del hábitat del
Archaeopteris.
La vida oceánica se concentraba en
el Océano Iapetus, una masa oceánica situada en el ecuador, rodeada
por 3 contienentes, Laurentia, Avalonia y Báltica. La deriva
continental hizo que estas tres masas se unieran haciendo
desaparecer dicho océano. Al disminuir el espacio vital, pasando de
un enorme océano, al contorno de un super-continente, la
competitividad por el espacio y los recurso aumentó
considerablemente. Mientras los continentes seguían colisionando,
comenzó a formarse una inmensa cadena montañosa que atravesaba el
super-continente, se trata de la Cadena Caledoniana. Se piensa que
tenía gran cantidad de picos por encima de los 8000 metros, y su
inmensidad, suponía un obstáculo para las nubes cargadas de humedad
que atravesaban el continente. Este super-continente llamado
Laurusia, era un basto desierto de areniscas, hasta que estas
montañas se formaron, ya que las nubes descargaban grandes
cantidades de agua al chocar con ella, formado los primeros grandes
ecosistemas de aguas dulces.
Lepidondendron.
Sternb., 1820.
Carbonífero.
Lepidodendron o "árbol de escamas" por la forma de su tronco,
es uno de los fósiles del período Carbonífero (hace 360 a 286
millones de años) es la más común de las plantas encontradas en
rocas del Pensilvaniense, de un tamaño próximo a los 40 metros, y se
suelen encontrar en fosas sedimentarias de este período. En
Peñarroya-Pueblonuevo debió existir un gran bosque de estas plantas.
Ahora solo queda el carbón. Debe su nombre a la curiosa forma de sus
escamas. Vivieron en lugares semipantanosos. Eran árboles de gran
altura. Sólo se conocen por reconstrucción. Poseían un sistema
radical muy abierto. Se ramificaban en la copa con microfilos (de 20
centímetros de longitud pero un solo nervio), en los restos de las
ramas quedan cicatrices, fundamentales para reconocer las distintas
especies de Lepidodendrales. Es lo que se conoce como cicatriz
foliar, quedando en la hoja de Lepidodendron una
cicatriz romboide. El tronco está formado por las bases de las
hojas, y sobre ellas están las hojas propiamente dichas.
Probablemente eran heterospóreos y pteridófitos. Eran gigantes
hierbas, el tronco producía muy poca madera; teniendo ayuda
estructural proveniente de una región espesa de corteza, capa rígida
que no se descascaraba como en la mayoría de los árboles modernos.
Se reproducía
por esporas.
Calamites.
Carbonífero. Es un
género fósil de equisetos que alcanzaron un tamaño similar
al de los árboles. Hace unos 300 millones de años, en el
Carbonífero inferior, estas plantas dominaban los
ecosistemas pantanosos de todo el mundo. Podían alcanzar 30
metros de altura y 60 centímetros de ancho. Poseían
crecimiento secundario a través del cámbium, al igual que
los árboles actuales. Hoy en día, las reservas de carbón
mundiales están en gran medida constituidas por restos de
estas plantas. Otras especies conocidas: C. cisti
y C. suckowi.
Archaeocyatha.
Vologdin, 1937.
 |
 |
Cámbrico. Fueron
animales pequeños, de varios centímetros, y que poseían
forma cónica o cilindro-cónica. Su posición sistemática es
incierta, habiéndose incluido con los poríferos (filo
Porifera) o en un filo propio (filo Archaeocyatha).
Exclusivos del Cámbrico inferior (570 a 536 Ma). Junto a
algas calcáreas, fueron formadores de arrecifes en ambientes
marinos someros. Distribución geográfica muy extensa:
aparecen fósiles de arqueociatos en todos los continentes.
Poseen una capa o muralla externa y en la mayoría de las
familias también una muralla interna. El espacio entre las
dos murallas se denomina intervalo, dividido por tabiques
radiales denominados septos. No se parecen directamente a
las esclerosponjas. La disposición de los poros consiste en
un diámetro menor en la muralla externa que en la interna.
De esta manera, el agua circulaba por los poros de fuera
hacia el interior. Este patrón es típico de las esponjas.
Así se aceptó la cercanía entre arqueociatos y
esclerosponjas. Hoy se considera un grupo extraño. A la
altura del río Colorado, precisamente, hay un arco
volcánico que atraviesa la Patagonia y pertenece al
Paleozoico superior, se han encontrado interesantes
fósiles de Archaeocyatha).
En efecto, en
la zona de El Jagüelito, una localidad en la provincia de
Río Negro, cerca de Sierra Grande, el doctor Pablo González,
investigador del Conicet, encontró
restos fósiles de arqueociátidos, unas esponjas primitivas, de
forma cónica y unos pocos centímetros de longitud. Era la
primera vez que se encontraban, en América del Sur, estos
organismos que son exclusivos del período Cámbrico inferior.
|