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Noticias Paleontológicas Nacionales del año 2002:

Hallan restos de un gigantesco reptil marino.

Es una especie que vivió hace 70 millones de años · Encontraron la mayor parte de la espalda, cuatro aletas y la cola Creen que el animal medía unos seis metros de largo · La zona del hallazgo es un yacimiento paleontológico. Los restos de un enorme reptil marino de unos 6 metros de largo y que vivió hace 70 millones de años fueron hallados en la zona norte del Bajo de Santa Rosa, una región de salinas ubicada a unos 100 kilómetros al sudoeste de la localidad de Choele Choel, en Río Negro. Hasta el momento se ignora si se trata de una nueva especie de plesiosaurio o si es un fresnosaurus, un raro ejemplar que sólo se ha encontrado en California, Estados Unidos. El hallazgo fue realizado por Héctor "Tito" Cabaza, un ganadero de 73 años que por falta de agua en su campo tuvo que dejar las vacas y se dedicó a su verdadera pasión: "Buscar cosas viejas, para saber lo que pasó hace tantos millones de años." Hasta ahora fueron desenterradas prácticamente todas las vértebras de la espalda y la cola, las cuatro aletas que utilizaba para impulsarse en el agua y los huesos de la cintura. Y se siguen buscando intensamente las vértebras del cuello y la cabeza, lo que permitirá tener una idea más exacta de qué tipo de animal se trata."Por la morfología de la cintura pélvica y pectoral, vemos que existen ciertas similitudes con un ejemplar de fresnosaurus, pero esto es el puntapié inicial de un estudio más complejo que recién empieza", le dijo a  Leonardo Salgado, el paleontólogo de la Universidad Nacional del Comahue que investiga la región desde hace dos años. El equipo de trabajo que estudia los ejemplares hallados en esa región está conformado por especialistas del Museo de La Plata (Zulma Gasparina, Marta Fernández y Marcelo de la Fuente); de la Universidad Nacional de La Pampa (Silvio Casadío), de la UBA (Andrea Concheiro) y el propio Salgado, de la Universidad del Comahue. En aquel momento del período Cretácico, el océano Atlántico había invadido lo que hoy es el continente. Era un mar cálido y poco profundo que dio lugar al desarrollo de estas especies. Casi todos los ejemplares encontrados tienen similitud con los hallados en otras partes del mundo y se los considera como plesiosaurios comunes. Dos años atrás, en la misma zona habían aparecido dos plesiosaurios y un mozasaurio, otra especie de reptil marino. Pero este esqueleto encontrado en la campaña que se realizó en Semana Santa es "más robusto y de huesos algo más cortos", por lo que podría ser una nueva especie o la demostración de que el fresnosaurus que sólo apareció en EE.UU. Vivió también en el sur del planeta. El Bajo de Santa Rosa es un yacimiento paleontológico muy importante. Se trata de una gran depresión cuyo terreno es barrido por fuertes vientos y torrentes aluvionales que están dejando al descubierto restos de los antiguos habitantes de la zona. Si bien ahora se encontraron reptiles marinos, era ya famoso desde el punto de vista científico porque fue uno de los primeros lugares de la Argentina donde aparecieron gran cantidad de huevos de dinosaurios herbívoros terrestres. Es que como el Atlántico avanzó y se retiró en varias oportunidades sobre el continente, la zona fue ocupada alternativamente por dos tipos de gigantes: los grandes lagartos terrestres y los marinos. La Norpatagonia, ya famosa por su riqueza paleontológica respecto de dinosaurios terrestres, está cobrando también importancia ahora respecto de la fauna marina de esa época en que el mundo era dominado por los reptiles. Es que a estos ejemplares encontrados en el centro de la provincia de Río Negro se agregan otros que aparecieron en la zona montañosa norte de Neuquén. En este caso se trataba de plesiosaurios, grandes tortugas marinas y otros ejemplares que vivían en el océano Pacífico y que quedaron atrapados al pie de las altas cumbres al surgir la cordillera de los Andes. Mientras que los investigadores son muy cautos a la hora de determinar a qué especie pertenecen los restos hallados, Cabaza se entusiasma con la idea de haber encontrado un ejemplar único en el mundo. Por eso decidió seguir buscando —junto a su hijo Daniel— los huesos que aún faltan para armar el "modelo completo" del animal marino.

Un yacimiento que asombra al mundo.

En una zona de la Patagonia donde cientos de generaciones de dinosaurios iban a empollar se ha hallado una serie de embriones de la última familia de Saurópodos herbívoros .Luis Chiappe, el autor principal de un estudio que se publica en la revista Science, dijo que los bebés de dinosaurios se ahogaron dentro del cascarón justo antes del momento en que estaban maduros para nacer cuando un río se desbordó hace unos 80 millones de años en lo que es ahora el sur de la Argentina. Chiappe, director del departamento de paleontología de vertebrados en el Museo de Historia Natural del condado de Los Angeles, dijo que la zona donde iban a empollar los dinosaurios fue descubierta en 1997, pero que los investigadores sólo ahora han identificado el tipo de animales que lo frecuentaban. Dijo que los embriones son de la familia de los Titanosaurios. Un miembro de esta familia, el Argentinosaurio, vivió hace 90 millones de años y se cree que es el animal más grande que jamás pisó la Tierra, con unos 36 metros de largo y más de 80 toneladas de peso. Chiappe dijo que los embriones hallados en los huevos inundados son de una especie anteriormente desconocida que es un miembro posterior y más pequeño de la misma familia de los Titanosaurios."Hallamos centenares de nidos" en una región conocida como Auca Mahuida, dijo Chiappe. "Los Saurópodos se reunían en grandes números, cientos de miles, para empollar en este sitio. Y volvían a él una y otra vez".Los Saurópodos tenían cuellos largos rematados en cabezas pequeñas. Su cuerpo abultado terminaba en una cola muscular. Los animales comían follaje de las copas de los árboles y estaban entre las variedades más exitosas de dinosaurios, ya que aparecen en los vestigios fósiles en casi todo continente a partir de hace 200 millones de años.

Un esqueleto de Gliptodonte fue descubierto en la ciudad turística de Miramar.

Recordando el día del paleontólogo, el personal del Museo Municipal "Punta Hermengo" y colaboradores de la Asociación de Amigos del Museo, lograron exhumar los restos de un animal perteneciente a la era cuaternaria (pleistoceno superior) cuya antigüedad seria de aproximadamente de de un millón de años. El hallazgo fue realizado por el joven Mariano Magnussen Saffer en la parte superior de las barrancas costeras al norte de Miramar. Posteriormente el resto del equipo del Museo conformado por Pablo Vázquez, el fotógrafo Mario Boh, Guillermo Llanos, Nicolas Ippolito y el Museólogo Daniel Boh, removieron varios metros cúbicos para llegar al fósil, ya que acercarse a el en forma directa era imposible, ya que el mismo se encontraba en el borde de un acantilado de diez metros y a unos dos metros de la superficie real. El espécimen corresponde a una variedad de Gliptodonte (Glyptodon reticulatus), similar a otra especie hallada en 1993 en la zona del Vivero Municipal de nuestra ciudad, pero a diferencia de este ultimo, logramos rescatar gran parte del esqueleto, como el cráneo, la coraza, extremidades y la fabulosa cola. Una vez que se procese todo el material en el laboratorio del Museo, tendremos una idea mas clara del aspecto en vida de este fabuloso gigante desaparecido. 

Funcionarios públicos donaron sus sueldos para construir un Parque Paleontológico.

La ciudad de Sarmiento, en Chubut tendrá un parque paleontológico con réplicas de 13 ejemplares de dinosaurios en tamaño natural. Fue construido con los sueldos de 6 concejales de un partido vecinalista, quienes desde hace 10 años donan sus haberes y los destinan a obras para el pueblo. Será inaugurado en setiembre porque el corralito dejó atrapado el dinero de los sueldos. El parque paleontológico se construye al aire libre. Contará con réplicas de dinosaurios del período jurásico y cretácico que habitaron en la zona. En un viejo galpón del ferrocarril que está siendo restaurado estarán los esqueletos encontrados. Y todo estará ambientado a la época con estricto rigor científico. Sarmiento es una ciudad de Chubut de 10 mil habitantes ubicada 140 kilómetros al sur de Comodoro Rivadavia. Allí la gente vive de la ganadería, de algunos puestos del estado y la municipalidad y de empleos en empresas contratistas petroleras. El parque será financiado con el sueldo que los concejales del Partido Vecinalista donan todos los meses desde hace 10 años. Costará 85 mil pesos. Tendrá réplicas en cemento e hierro de 13 ejemplares, uno de ellos bautizado "Sarmientosaurus", ejemplar herbívoro del cretácico que fue encontrado en Laguna Palacios, a pocos kilómetros del pueblo. Todos tendrán su tamaño natural. Los concejales Sergio Giordana, Hugo Paila, Mabel Vermo, Leticia Rojas, Edgar do Balvuena y Fabián Ferreira (titulares) cobran entre 1000 y 1200 pesos por mes. También se turnan José Báez y Susana Gérez (que son suplentes). Uno de ellos se encarga de recaudar el dinero y depositarlo en una cuenta bancaria. Después debaten en qué lo invertirán. Esta es una metodología que el Partido Vecinalista implementa desde su creación en 1991. Desde entonces no perdió ninguna elección. En ese año obtuvieron el 20% de los votos y lograron dos concejales. El crecimiento en las otras dos elecciones fue notable: en el 95 ganaron con el 58% de los sufragios. Y en el 99, con el 64. Desde el 91, cuando un integrante del partido acepta una precandidatura debe firmar ante escribano público su compromiso de donar el sueldo para realizar obras en el pueblo. "Nosotros no trabajamos gratis. Cobramos por ser concejales, pero en lugar de quedarnos con la plata la utilizamos en beneficio de la comunidad", dijeron a Clarín. El parque paleontológico es la culminación de 10 años de solidaridad. Desde entonces, los concejales que ocuparon bancas por el Partido Vecinalista han construido con el dinero de sus sueldos una biblioteca que demandó una inversión de 300 mil pesos, compraron un camión recolector y compactador de residuos y 16 contenedores por 80 mil y también una unidad de rescate para los bomberos voluntarios que les costó 15 mil. Además, una ambulancia para trasladar enfermos al hospital de Comodoro Rivadavia (que es de alta complejidad) por la cual pagaron 38 mil pesos y un tinglado para el instituto secundario de la ciudad en el que invirtieron 5 mil. "No somos ni pretendemos ser ejemplo para nadie. Sentimos esta manera de hacer política" , explican. Los concejales que están y los que pasaron tienen ocupaciones diversas. Son enfermeros, docentes, empleados de la cooperativa, de la Sociedad Rural y trabajadores rurales. Algunos ganan entre 400 y 500 pesos. La plata que cobramos en la municipalidad como concejales es sagrada. Hay un encargado de cobrarla al que todos le hacemos un poder. Ese dinero va a una cuenta del Banco del Chubut". Los ediles no solamente utilizan el dinero para este tipo de emprendimientos. También ayudan a familias carenciadas, entidades deportivas, auspician festivales y hasta le dan un 10 por ciento al partido. "Con ese dinero financiamos las campañas, aunque también lo usamos para necesidades cotidianas de la gente", expresó a Clarín Oscar Rivarola, presidente del Partido Vecinalista al que también pertenece el intendente Ricardo Britapaja que lleva 3 períodos consecutivos. La decisión de construir el parque tiene que ver con la historia de la zona. En la ciudad y sus alrededores se encontraron importantes testimonios geológicos, antropológicos y paleontológicos. Bosques petrificados de 65 millones de años, restos de civilizaciones humanas que datan de hace 11 mil años y los yacimientos paleontológicos del Lago Colhue Huapi, Sierras de San Bernardo, Estancia 8 Hermanos y Laguna Palacios hablan del pasado de la región.

Hallazgo de un Gliptodonte en Buenos Aires.

Obreros que realizaban tareas de extensión en la línea “B” del subterráneo en el barrio de la Chacarita de la ciudad de Buenos Aires hallaron los restos de un gliptodonte de unos 800 kg, dos metros de largo y uno veinte de alto que podría tener un millón de años. Estaba a unos 12 metros de profundidad entre los sedimentos de arcilla y tosca. Los trabajadores dieron aviso al encargado de la obra quien a su vez se comunicó con el ingeniero que finalmente alertó al paleontólogo Fernando Novas y al estudiante Agustín Scnaferla quienes luego de examinar el fósil dictaminaron la edad relativa y el género al cual pertenece. “Si bien hemos hallado varios ejemplares en la provincia de Buenos Aires este ejemplar es de gran valor cultural” declaró Scanferla a un diario de Buenos Aires. En lo que va del tiempo en que se hacen trabajos de extensión en la red subterránea de Buenos Aires, este es el segundo ejemplar hallado. El año pasado otro Gliptodonte fue descubierto en la línea “D”, aunque de menor tamaño.

Descubren un importante yacimiento Paleontológico en la Provincia de Córdoba.

El hallazgo tubo lugar en el valle de Calamuchita, en la zona llamada la Calera a 150 km de la cuidad de Córdoba, durante trabajos de una explotación minera de piedra caliza. Desde hace cinco años que se trabaja en la zona pero recién ahora se hacen públicos los resultados. Lo sorprendente del yacimiento es que por cada kilo de sedimento se encuentran desde 30 restos óseos de mamíferos, anuros, caracoles con datación aproximada de 3 millones de años, además es inaudito en las sierras centrales de Córdoba. Los restos aparecen inmersos en cavernas moldeadas por “carstificación” proceso que ocurre en zonas cálidas intertropicales donde el agua y las temperaturas elevadas aceleran la meteorización en las piedras calizas y generan cuevas subterráneas. Esto pone al descubierto las fluctuaciones paleoclimáticas de toda una época. También, estudios preliminares sobre la biodiversidad realizados por investigadores de la universidad Nacional de Córdoba arrojaron una lista de unas treinta especies, lo cual dictamina que la biodiversidad era abundante. El tamaño de los mamíferos es medio si bien se hallaron también restos de grandes Edentados. El sitio fue declarado de valor por la provincia y solo autoridades e investigadores tienen acceso a el, sin embargo no se pudo frenar la rapiña de curiosos quienes lograron llevarse importantes restos.

Descubrimiento de un "Paraíso del Cenozoico"

En El Gringo, a 18 kilómetros de Comallo, en el corazón de la meseta patagónica rionegrina, 110 kilómetros al este de Bariloche por la polvorienta y descuidada ruta 23 se encontraron más de diez fósiles del cenozoico. 
Con pinceles, puntas y escalpelos, dos paleontólogos escarban en torno de la placa de un caparazón con dibujos romboidales. Es el vestigio de un gliptodonte, ancestro de las mulitas o peludos que vivió en la Tierra hace 10 millones de años. A unos 20 metros de distancia, los mismos científicos excavan alrededor de una mandíbula con dientes extraños, de otro animal de la misma época. Caminan unos tres kilómetros hacia un reservorio de dientes y huesos de roedores de hace 30 millones de años. Y a otros dos kilómetros de allí se arremolinan en torno de dos maxilares del mismo cráneo, de medio metro de largo, con dientes de diez centímetros, posiblemente de un toxodonte, que en el dibujo de un libro aparece como una especie de oso muy fornido. Los especialistas dicen con entusiasmo que el lugar es un "paraíso del cenozoico" y explican que por su variedad es el hallazgo de esa época más importante de la provincia de Río Negro. Hasta allí llegó un grupo de periodistas convocados por Carlos Muñoz, director del Museo Carlos Ameghino de Cipolletti, y la paleontóloga Raquel Roa, de la Dirección de Cultura de Río Negro. Convocados por Jasmín Bresniek, el humilde propietario del campo, los expertos se sorprendieron con el primer relevamiento del lugar en el que el poblador tiene identificados once sitios con distintos fósiles. Los expertos Roa y Muñoz elogiaron el entusiasmo de Jasmín y le dieron la custodia oficial de los hallazgos de su campo, trámite habilitado por el director de Cultura rionegrino, Elmer Calvo, que se ajusta a los criterios de la ley provincial 3041/96 y la nacional 9080, referidos a la preservación del patrimonio paleontológico y arqueológico del suelo argentino. A duras penas pudo Jasmín contener su emoción en la cocina de su rancho, donde se realizó el acto de nombramiento, que se transformó en una improvisada conferencia de prensa y epílogo de una recorrida que duró toda la jornada. Parte de la experiencia fue compartida por Walter Fernández, profesor de historia del Ente para el Desarrollo de la Región Sur rionegrina, que está trabajando en un programa de capacitación para jóvenes pobladores de la meseta a fin de que trabajen como guías de turismo en estos lugares. El primero de los fósiles pertenece a un gliptodonte, del tipo cingulata. Era un animal herbívoro, pero también carroñero, que tenía hasta dos metros de largo y pastoreaba en el área de sabanas y lagunas que había en el lugar en la época del terciario medio a superior. Además de las placas del caparazón, hay también algunos huesos. "A estos les dicen desdentados, por los pocos dientes que tenían. Algunos molares y rara vez incisivos", agrega. Se trata del segundo registro de una especie así en Río Negro. A lo largo de todo el paseo siguen apareciendo restos de caparazones, dientes negros grandes y otros marmolados muy pequeños, huesos de dedos, fémures y húmeros. También en la casa de Jasmín hay una buena variedad de fósiles, algunos de los cuales fueron rescatados de las garras de saqueadores que intentaron incursionar en el campo.

Otro importante paso para conocer la vida de los dinosaurios en Argentina.

En una zona de la provincia de Neuquén donde empollaban cientos de generaciones de dinosaurios, los científicos encontraron fósiles de embriones con los cráneos bien conservados. El descubrimiento, realizado por un equipo de paleontólogos de la Universidad Nacional del Comahue y del Museo Carmen Funes de Plaza Huincul, es anunciado en el número de hoy de la revista Science. Luis Chiappe, del Naturant Museum de Los Angeles (Estados Unidos) y autor principal del estudio, señaló que las crías de dinosaurio se ahogaron dentro del cascarón, justo antes del momento en que estaban maduros para nacer, cuando desbordó un río hace entre 70 y 90 millones de años. El científico señaló que la zona de Auca Mahuida donde iban a empollar los dinosaurios, a 250 kilómetros de Plaza Huincul, había sido descubierta en 1997, pero identificaron recién ahora el tipo de animales que la frecuentaban. Los embriones pertenecen a la familia de los titanosaurios, es decir, reptiles del tamaño de titanes, frecuentes a fines del período cretáceo. Se cree que una especie de este grupo, el Argentinosaurus huinculensis, es el animal más grande que jamás pisó la Tierra, con un largo de hasta 40 metros y más de 80 toneladas de peso. Vivió hace 90 millones de años y era herbívoro, una gigantesca mole ambulante adaptada para comer el follaje de árboles que medía 20 metros de alto. Chiappe contó que los embriones hallados en los huevos inundados son de un grupo desconocido hasta entonces, que es un miembro posterior y más pequeño de la misma familia de los titanosaurios. "Hallamos centenares de nidos —señaló—. Los saurópodos se reunían en gran número, cientos de miles, para empollar en este sitio. Y volvían a él una y otra vez".El yacimiento paleontológico tiene unos 12 kilómetros de largo. La acumulación de racimos de huevos es tal, que cuesta darse cuenta de dónde termina un grupo de huevos y comienza el siguiente. Los científicos bautizaron al paraje como Auca Mahuevo. Muchos están rotos, pero algunos fueron rescatados en perfecto estado. Fueron cubiertos por un aluvión de barro causado por el desborde de un río, y por eso se conservaron hasta hoy. Los saurópodos tenían cuellos largos rematados en cabezas pequeñas. Su cuerpo voluminoso terminaba en una cola muscular muy fuerte, que movían como un látigo. Tuvieron una distribución mundial y sus restos fueron encontrados en casi todos los continentes. Sin embargo, la mayoría de los hallazgos no incluían cráneos o sólo fragmentos de ellos, por lo que hasta ahora se sabía poco acerca de la estructura de su cabeza. Los cráneos de los embriones descubiertos en Neuquén miden cuatro centímetros y están casi íntegros. La información que aportan se agrega a la que proporcionó un esqueleto casi completo desenterrado en Madagascar, cuyo hallazgo fue comunicado en agosto pasado a través de la revista Nature. Al igual que en este caso, los cráneos descubiertos en la Argentina muestran el desplazamiento de las ventanas de la nariz. A partir del análisis de los cráneos de las crías de dinosaurios, los científicos esperan desentrañar el desarrollo evolutivo de los saurópodos. El primer titanosaurio, el Titanosaurus Indicus, fue descubierto en la India hace más de un siglo. Otros fósiles fueron encontrados posteriormente en la Argentina, en Brasil, en malaui, en Rumania y en Francia.

Gigantes marinos del Jurásico emergen de Pampa Tril en el sur Argentino.

A dos años del primer hallazgo, la zona de Pampa Tril y laguna Auquinco, en el norte de la provincia, se reveló como el yacimiento paleontológico de reptiles marinos del período jurásico -150 millones de años- más importante de la cuenca neuquina. Así lo anunció el equipo de investigadores de la Universidad Nacional de La Plata, que trabaja en convenio con el museo "Juan Olsacher" de Zapala con el respaldo del Conicet y la National Geographic Society. Hasta ahora se extrajeron de este sitio los restos fosilizados de siete ejemplares que representan a los cuatro grupos faunísticos que se encontraban en la cima de la cadena alimenticia, de lo que dan cuenta su gran tamaño, fuertes mandíbulas y potentes dentaduras. En este sentido, son ilustrativos los cráneos de un ictiosaurio (reptil de cabeza semejante a la de un delfín con cuerpo de atún) de 1,70 metros y el de un pliosaurio (cabeza de cocodrilo y cuerpo robusto como de foca) de 2,40 metros. Un grupo de obreros viales dio con este valioso yacimiento en febrero de 1996 mientras hacían movimientos de tierra en la ruta nacional Nº 40, entre Chos Malal y Buta Ranquil. Los viales encontraron la mandíbula de un pliosaurio gigantesco, cuyas características están estudiándose detenidamente ya que podría estarse ante un género nuevo de estos voraces que poblaron los mares cálidos del jurásico. La gente del museo debió recurrir a una retroexcavadora para extraer prácticamente completo el ejemplar de un pliosaurio que se prepara en el patio del museo y que promete convertirse en uno de los atractivos para los visitantes: un cráneo de 2,40 m; 4,60 m recuperados de la columna vertebral y 2,30 m de una extremidad superior. En cambio, hay dudas sobre el cráneo de 96 cm que se encontró corresponde a un plesiosaurio, la extraña criatura de cabeza pequeña, cuello larguísimo y cuerpo robusto. Es probable que esas dudas se despejen cuando se termine de extraer el fósil del terreno. Este ejemplar despierta muchas expectativas ya que hasta ahora solamente se encontraron fragmentos en otros puntos de la provincia. "En Pampa Tril, en una pequeña superficie, encontramos más que todo lo hallado en 14 años que trabajo en el campo", sintetizó Sergio Cocca, director del museo de Zapala, destacando el valor científico del yacimiento norteño. Además de un plio y un plesio, hasta el momento se extrajeron tres ictiosaurios (cabeza semejante a un delfín y cuerpo de atún) y un cocodrilo previrostro (cabeza chica). Todos carnívoros. El sitio está poblado, además, de anmonites y peces configurando un sitio de fauna asociada, tal como se dice en la jerga de los paleontólogos. Estos hallazgos son estudiados por el equipo que dirige la paleontóloga Zulma Brandoni de Gasparini, "alma mater" del proyecto "Reptiles marinos del jurásico de América del Sur y el Caribe". El trabajo de esta investigadora iniciado en los '70 rompió una postergación de la ciencia mundial sobre los vertebrados marinos, por lo que muchos de los hallazgos de la cuenca neuquina -que comprende también Mendoza- son tipos únicos en el mundo para el período jurásico. En 1977 se publicó la tesis de Gasparini sobre una vértebra de cocodrilo hallada en el desierto de Atacama, en el norte de Chile. A partir de entonces se sucedieron numerosos hallazgos en Neuquén y Mendoza, la gran mayoría de fragmentos, a partir de los cuales se puede comparar con los ejemplares hallados en Europa. Gasparini sostiene que después que se dividió el único gran continente, Pangea, estos reyes de aguas cálidas debieron recorrer el mar Pacífico Oriental internándose por el Caribe hacia el mar de Thetys, antepasado del Mediterráneo. Así, los grandes predadores marinos cuyos fósiles aparecen en América debieron estar comunicados con los que quedaron sepultados en la actual Europa y unos pocos en China, Australia y EE.UU, explicó la paleontóloga que trabajó en Zapala el fin de semana pasado. En este proyecto, por primera vez se hará un estudio integral con los hallazgos de Pampa Tril, del que participan los paleontólogos Marta Fernández (especializada en ictiosaurios) y Marcelo de La Fuente (en tortugas). Además, son convocados dos sedimentólogos, dos geoquímicos y un geotectonista a través de convenios internacionales, relató Gasparini recién llegada de EE.UU. donde incorporó una tortuga hallada en Cuba que parece llamada a alimentar su tesis original.

Gran yacimiento de fósiles en Bariloche.

Argentina. Mandíbulas, garras y dientes, entre otras piezas, parecen haber sido sembradas a lo largo de montes, cañadones y bajos. Podría ser el yacimiento más grande de Río Negro. El 24 de marzo llegaron al lugar paleontólogos enviados por el Museo Carlos Ameghino con el objetivo de comenzar a estudiar los fósiles. El grupo está encabezado por la paleontóloga Raquel Rao, fiscalizadora provincial de este tipo de hallazgos, y el director del Museo, Juan Carlos Muñoz. La existencia del yacimiento fue anunciada por Jazmín Drebnieks, propietario de un campo ubicado cerca de Comallo, un pueblo de 1.000 habitantes distante unos 120 kilómetros de Bariloche. "Caminando por el campo fui encontrando huesos enormes que salían de la tierra en distintos lugares y decidí avisar a los paleontólogos para que investiguen de qué se trata", dijo Drebnieks a Clarín. El yacimiento de restos fósiles hallado en las afueras de Bariloche es el mayor de la provincia de Río Negro. Así lo determinaron los paleontólogos que lo recorrieron durante el fin de semana. El grupo de expertos informó que se trata de un gran cementerio de mamíferos del período cenozoico (de 7 a 30 millones de años), que abarca las eras terciaria y cuaternaria. El yacimiento queda en las afueras de Comallo, un pueblo de unos 1.000 habitantes ubicado unos 120 kilómetros al este de Bariloche. En su estudio preliminar los expertos coincidieron en que se trata de restos fósiles de finales de la era terciaria. Su antigüedad estaría entre los 30 y los 2 millones de años. La paleontóloga Rao dijo a Clarín que estos animales vivían en un ambiente similar a la sabana, en extensas llanuras con pastizales y grupos de árboles aislados. No fue necesario cavar para encontrar los huesos: "Están todos al ras del suelo", explicó Rao. Drebnieks encontró 12 lugares ubicados en una franja de 3.000 metros de largo por 100 de ancho. Los expertos creen que podría haber mucho más material tapado por la tierra. Pero la gran cantidad de restos fósiles que aflora en el campo hicieron imposible recorrer en un fin de semana todos los sitios indicados por el poblador. Los expertos hicieron una "visita relámpago" por 8 de los 12 puntos. La pieza de mayor valor encontrada hasta el momento es el cráneo de un toxodóntido, un animal de rasgos similares a los del rinoceronte y el tapir. "El cráneo es una pieza excelente explicó Rao, está completo y corresponde a un animal que podría llegar a 3 metros de alzada". La mandíbula conserva dientes de 13 centímetros de largo por 3 de ancho. Los sitios descubiertos hasta el momento son 12 y estarían ubicados en una franja de 3.000 metros de largo por 100 de ancho. En muchos casos no fue necesario cavar para encontrarlos porque estaban al ras del suelo. También se hallaron en el yacimiento de Comallo ejemplares de un gliptodonte, del tipo cingulata. Era un animal herbívoro, pero también carroñero, que tenía hasta dos metros de largo y pastoreaba en el área de sabanas y lagunas que había en el lugar en la época del terciario medio a superior. Además de las placas del caparazón, hay también algunos huesos. "A estos les dicen desdentados, por los pocos dientes que tenían. Algunos molares y rara vez incisivos", agrega. Se trata del segundo registro de una especie así en Río Negro. El campo también guarda caparazones de tortuga de unos 30 centímetros de diámetro y distintos vegetales petrificados. Rao dijo que fueron encontradas secciones de cicadáceas, un tipo de árbol leñoso similar a la acacia. Los troncos hallados hasta el momento son pequeños. Tienen unos 15 centímetros de diámetro por 25 de largo. Los expertos creen que también podría haber astillas de araucarias. En la recorrida también fueron detectadas semillas petrificadas que aún no se sabe a qué especie pertenecen. También se descubrió una importante cantidad de piezas dentales que habrían pertenecido a mamíferos carnívoros. Estos mismos investigadores participaron del hallazgo del Argentinosaurus, de Neuquén, de 40 toneladas, en Plaza Huincul, y del Giganotosaurus, de El Chocón, Neuquén. Pero en estos días lo que los tiene más entusiasmados es un saurópodo que vivió hace 95 millones de años, hallazgo de La Buitrera, cerca de General Roca, denunciado por un poblador en 1999. De a poco separaron una por una las vértebras cervicales de más de un metro de largo que formaban parte de un cuello de 20 metros de largo, en un animal de 40 metros.

Encontraron más de una docena de fósiles del Cenozoico en Río Negro.

Con pinceles, puntas y escalpelos, dos paleontólogos escarban en torno de la placa de un caparazón con dibujos romboidales. Es el vestigio de un gliptodonte, ancestro de las mulitas o peludos que vivió en la Tierra hace 10 millones de años.A unos 20 metros de distancia, los mismos científicos excavan alrededor de una mandíbula con dientes extraños, de otro animal de la misma época. Caminan unos tres kilómetros hacia un reservorio de dientes y huesos de roedores de hace 30 millones de años. Y a otros dos kilómetros de allí se arremolinan en torno de dos maxilares del mismo cráneo, de medio metro de largo, con dientes de diez centímetros, posiblemente de un toxodonte, que en el dibujo de un libro aparece como una especie de oso muy fornido. Los especialistas dicen con entusiasmo que el lugar es un "paraíso del cenozoico" y explican que por su variedad es el hallazgo de esa época más importante de la provincia de Río Negro. Todo esto sucede en El Gringo, a 18 kilómetros de Comallo, en el corazón de la meseta patagónica rionegrina, 110 kilómetros al este de Bariloche, hasta donde conduce la polvorienta y descuidada ruta 23. Hasta allí llegó un grupo de periodistas convocados por Carlos Muñoz, director del Museo Carlos Ameghino de Cipolletti, y la paleontóloga Raquel Roa, de la Dirección de Cultura de Río Negro. Llamados por una denuncia de Jasmín Bresniek, el humilde propietario del campo, los expertos se sorprendieron con el primer relevamiento del lugar en el que el poblador tiene identificados once sitios con distintos fósiles.  "Es realmente sorprendente, interesantísimo -exclamó la doctora Roa-. Tenemos unos diez animales distintos en cinco kilómetros a la redonda. Si bien son todos del cenozoico, de 7 a 30 millones de años atrás, exhiben una variedad muy rica para el estudio y la investigación. Y pueden dar lugar a otros descubrimientos." En su campo de 1175 hectáreas Jasmín comparte con su familia el duro oficio de ladrillero con la pasión por el conocimiento de lo que atesora esa región patagónica. De ascendencia rusoalemana, apenas llegó al lugar, hace seis años, complementó sus descubrimientos con lecturas y realizó un registro precario del patrimonio paleontológico, arqueológico y también natural de lo que tiene en el predio. En la caminata entre los sitios aprovecha para ilustrar a sus invitados sobre la fauna y flora del lugar, y en particular informa sobre la variedad de plantas medicinales que existen allí. Tanto quiere el lugar y sus tesoros que los cuida a punta de pistola. En varias oportunidades ahuyentó a merodeadores a tiros, y en una ocasión se armó de un equipo de paleontología que dejaron los usurpadores en su huida. En ese momento supo que tenía en su poder algo muy valioso y decidió no seguir avanzando hasta denunciar oficialmente sus descubrimientos. Los expertos Roa y Muñoz elogiaron el entusiasmo de Jasmín y le dieron la custodia oficial de los hallazgos de su campo, trámite habilitado por el director de Cultura rionegrino, Elmer Calvo, que se ajusta a los criterios de la ley provincial 3041/96 y la nacional 9080, referidos a la preservación del patrimonio paleontológico y arqueológico del suelo argentino. A duras penas pudo Jasmín contener su emoción en la cocina de su rancho, donde se realizó el acto de nombramiento, que se transformó en una improvisada conferencia de prensa y epílogo de una recorrida que duró toda la jornada. Parte de la experiencia fue compartida por Walter Fernández, profesor de historia del Ente para el Desarrollo de la Región Sur rionegrina, que está trabajando en un programa de capacitación para jóvenes pobladores de la meseta a fin de que trabajen como guías de turismo en estos lugares. El primero de los fósiles pertenece a un gliptodonte, del tipo cingulata. Era un animal herbívoro, pero también carroñero, que tenía hasta dos metros de largo y pastoreaba en el área de sabanas y lagunas que había en el lugar en la época del terciario medio a superior. Además de las placas del caparazón, hay también algunos huesos. "A estos les dicen desdentados, por los pocos dientes que tenían. Algunos molares y rara vez incisivos", agrega. Se trata del segundo registro de una especie así en Río Negro. A lo largo de todo el paseo siguen apareciendo restos de caparazones, dientes negros grandes y otros marmolados muy pequeños, huesos de dedos, fémures y húmeros. También en la casa de Jasmín hay una buena variedad de fósiles, algunos de los cuales fueron rescatados de las garras de saqueadores que intentaron incursionar en el campo. La riqueza de los hallazgos contrasta con la pobreza de recursos para conservarlos y mostrarlos. Mientras que los paleontólogos se imaginan funcionando en el lugar un espléndido museo, también reconocen que las carencias de la provincia y del propio Jasmín ponen ese sueño a demasiada distancia. Estos mismos investigadores participaron del hallazgo del Argentinosaurus, de Neuquén, de 40 toneladas, en Plaza Huincul, y del Giganotosaurus, de El Chocón, Neuquén. Pero en estos días lo que los tiene más entusiasmados es un saurópodo que vivió hace 95 millones de años, hallazgo de La Buitrera, cerca de General Roca, denunciado por un poblador en 1999. De a poco separaron una por una las vértebras cervicales de más de un metro de largo que formaban parte de un cuello de 20 metros de largo, en un animal de 40 metros.

Exhibirán mamíferos fósiles bonaerenses en Taiwán.

Los restos fósiles ahora son un producto de exportación. El Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de La Plata (UNLP) inauguró una muestra sobre mamíferos extinguidos de la pampa bonaerense en Taiwán. Docentes y funcionarios de la Facultad de Ciencias Naturales viajaron hasta ese estado autónomo de Asia para acompañar las piezas y organizar la exposición que permanecerá abierta por seis meses. Los huesos hallados en expediciones paleontológicas en territorio argentino se exhiben en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Tai Chung, a 160 kilómetros de la capital Tai Pei. Sus 17 piezas de restos fósiles de animales prehistóricos que habitaron Sudamérica hasta hace 10 mil años y convivieron con el hombre antes de desaparecer de la Tierra.El museo taiwanés es uno de los más importantes de ese Estado. Lo visitan más de 3 millones de personas por año. "La muestra viajó a partir del interés que mostraron las autoridades para tener un conjunto de piezas único en el mundo", explicó  la directora del Museo de La Plata, Silvia Ametrano. Son representaciones de especies como el mastodonte, equidos de América, esmilodontes, megaterios y gliptodontes. Para trasladar la muestra los especialistas tuvieron que desarmar los esqueletos pieza por pieza. Algunos miden más de tres metros de altura. En la delegación platense estuvo también el jefe de la división Científica Paleontología Vertebrados, Rosendo Pascual. El museo oriental alquiló el servicio. "Con ese dinero tenemos previsto acondicionar el depósito de las piezas únicas, en un subsuelo del edificio del Bosque", explicó Ametrano. Y agregó que es la cuarta vez que el museo expone en el exterior. en Tokuyima, Japón, ya existe un sector para las muestras platenses. Según Pascual, "la muestra es única porque esos mamíferos se desarrollaron solo en Sudamérica, hace 30 millones de años".

Rescatan los restos fósiles de un gran Dinosaurio herbívoro.

Hallazgo en El Chocón, Neuquén. Restos fósiles de un gran dinosaurio herbívoro Mediría más de 20 metros de largo. EL CHOCON, Neuquén.- El gigante de más de veinte metros de largo murió acostado sobre las arenas finas que hace cien millones de años conformaban la costa de un lago o de una laguna y que hoy no son otra cosa que las áridas tierras de la precordillera argentina. Muchos, muchos años después, en marzo de 1999, los huesos de la enorme criatura, un dinosaurio, asomaron entre las areniscas del campo de la familia Bustigorri, pero en medio de un paisaje ciertamente muy distinto de aquel del período cretácico. El sitio, al que sólo se puede llegar en vehículos doble tracción, está ubicado a unos diez kilómetros de la villa El Chocón y a 70 de la capital provincial. El rescate de los fósiles, no obstante, tuvo que esperar hasta ahora, y hay muchas razones para que la paleontóloga Edith Simón, jefa del área de investigaciones del museo choconense, muestre su mejor sonrisa. "Hay una importantísima cantidad de huesos en excelente estado de conservación. Son los fósiles de un dinosaurio saurópodo (un herbívoro) de alrededor de cien millones de años", afirmó Simón. La caracterización genérica de los saurópodos incluye animales de gran tamaño que caminaban sobre cuatro patas. Tenían un cuello largo y una cabeza pequeña. Por su porte, eran muy lentos para moverse y su única arma de defensa ante los predadores era su tamaño. Por su altura, eran capaces de alimentarse con facilidad de los tallos tiernos de los árboles, y vivían y morían cerca de los cursos de agua, precisamente por los problemas que tenían para trasladarse. ¿Puede ser un saurópodo del que no se tenga registro? La paleontóloga no quiere ir más allá. Las precisiones llegarán una vez que comiencen los trabajos de laboratorio, dentro de un par de meses. Hasta el momento se llevan rescatados un fémur, el pubis, dos tibias, un húmero (de un metro setenta de largo) articulado con la escápula, una vértebra (de un metro), la fíbula y un diente cilíndrico. Tierra del Argentinosaurus El más grande los herbívoros que se conocen en el mundo fue hallado por el paleontólogo Rodolfo Coria a principios de los años noventa, muy cerca de El Chocón, en la zona de Plaza Huincul. Fue bautizado Argentinosaurus huinculensis. Vivió hace 95 millones de años. La mole medía 40 metros de largo y su peso se estima en 100 toneladas.En cuanto al nuevo saurópodo, sus huesos aparecieron entre zampas y jarillas, en estratos de color amarillo. La máxima sorpresa de los investigadores se produjo el martes, cuando debajo de uno de los bochones de yeso (donde se envuelven las piezas para su traslado) asomó el diente de un dinosaurio carnívoro, posiblemente un integrante de la familia del Giganotosaurus carolinii, el más grande de todos de los terápodos conocidos. El "Giganoto" -cuyos restos se exhiben en el museo de villa El Chocón- es toda una celebridad en el mundo de la paleontología, y la aparición del diente (con forma de daga y de unos diez centímetros de largo) ratifica que en el período cretácico hubo muchos otros carnívoros de su tipo. No se descarta la hipótesis de que el nuevo saurópodo haya estado recorriendo terreno, quizás en busca de plantas para su almuerzo, cuando las vueltas del destino lo hicieron toparse con algún hambriento carnívoro que decidió poner fin a su vida. Así, lo convirtió en uno de los restos fósiles mejor conservados de todos los descubiertos en la Argentina.

Exhibición de fósiles Argentinos en Escocia.

El reciente enlace realizado en la ciudad de Ámsterdam por la Argentina Máxima Zarreguieta y el  heredero del trono de Orange, el príncipe Guillermo Alejandro de Holanda, despertó la curiosidad en aquel país por el territorio Argentino, tanto en lo cultural como en lo científico. Es por ello que durante el 2002 el Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires, llevara una exhibición especial de Paleontología, donde podrán observar distintos restos típicos de Sudamérica. Entre ellos podemos destacar el Giganotosaurus, el dinosaurio carnívoro mas grande del mundo. El Gliptodonte, un extraño mamífero del Cuaternario, el cual poseía una robusta coraza y por ultimo un esqueleto de Macrauchenia, el cual vivió durante el Pleistoceno Pampeano, con tamaño de camello y una trompa como elefante. Sin dudas, sorprenderá a la comunidad europea.

El Museo de La Plata vibro en la Primavera.

Temiendo que el elevado nivel del sonido generado en el recital que se efectuó en el marco de los festejos por el dia del Estudiante, las autoridades del Museo de Ciencias Naturales de La Plata pidieron a la Comuna que se efectuara un monitoreo de los efectos del recital sobre las colecciones y las piezas que descansan en el centro cultural. Durante la presentación del grupo Los Caballeros de la Quema, un ingeniero de sonido mantuvo una guardia de seguridad apostado en las salas de exposición y en comunicación con el control de sonido del recital. Aunque finalmente no se constataron da#os sobre las piezas, se aguarda la ultima palabra sobre posibles efectos nocivos a través de un informe final que el profesional elaborara en los próximos días. La previsión fue tomada luego de que, en el marco de los festejos del día de la primavera del a#o pasado, la banda de rock Divididos se presento en el Bosque y además de estremecer a miles de jóvenes platenses, su música también rompió los vidrios de una ventana del Museo de Ciencias Naturales. Y cuando las autoridades del Museo observaron que este a#o la Comuna volvió a organizar una presentación similar sobre la avenida Iraola, frente al Museo, temieron lo peor. Así fue que rápidamente se pusieron en contacto con la Municipalidad y solicitaron a los organizadores del evento que se tomen las medidas de seguridad necesarias. "Después de lo que paso el año pasado nos preocupamos mucho y cuando el lunes pasado vi que esta vez armaban el escenario mas cerca del Museo que el a#o pasado, hable con los organizadores para que se tomen medidas de seguridad", se#alo la vicedecana de la facultad de Ciencias Naturales, Silvia Ametrano.

Hallan un Dinosaurio Carnívoro en la Provincia de Neuquen.

Los restos casi completos de un dinosaurio carnívoro de unos 5.000 kilos de peso aparecieron en la zona de la sierra de Auca Mahuida, en el norte de la provincia del Neuquén. El hallazgo fue en un yacimiento descubierto en noviembre de 1997, en el que aparecieron huevos con embriones y piel fosilizada de dinosaurios herbívoros. Los restos fueron encontrados por el joven Alberto Garrido, un estudiante de geología que trabaja con el equipo del Museo Carmen Funes, de Plaza Huincul, que dirige el paleontólogo Rodolfo Coria. Ese equipo estaba trabajando junto al que comanda el paleontólogo argentino Luis Chiape, del Museo de Historia Natural de Los Angeles, Estados Unidos. Garrido encontró la cola del carnívoro de "gran tamaño" prácticamente aflorando sobre la superficie. Eran unos pequeños huesos dispersos, pero luego los investigadores descubrieron con satisfacción que -a medio metro de profundidad- estaba el esqueleto casi completo y perfectamente armado. Este tipo de dinosuario ya es conocido en el mundo. Hace 15 años aparecieron partes de un carnotaurus en la provincia del Chubut, y también se encontraron restos de este tipo de animal en Madagascar y la India. Pero siempre eran algunas piezas sueltas. El hallazgo de Auca Mahuida permitirá ahora armar con exactitud el esqueleto de este tipo de dinosaurio, que se piensa era un depredador muy ágil. Si bien el paleontólogo Rodolfo Coria se excusó de brindar mayores detalles sobre este hallazgo hasta que no se hagan los estudios de fondo, era obvio que los investigadores estaban guardando esos detalles para la publicación científica National Geographic, que colabora en la financiación de las campañas de exploración. El carnotaurus tenía aproximadamente 7 metros de largo, caminaba sobre dos gruesas y fuertes patas, tenía manos cortas y garras muy fuertes. Si bien entre los "pesados" se le consideraba un animal ágil y liviano, tenía unos 5.000 kilos de peso. Estaba unos centímetros por encima de la capa de tierra que contiene los huevos de los titanosaurus (los herbívoros de los cuales se alimentaba). Ambas especies se estima que vivieron en la misma época, entre 78 y 82 millones de años atrás. En esa época todavía no se levantaba la cordillera de los Andes, y lo que es ahora la inhóspita y árida zona de la sierra de Auca Mahuida, entonces era una gran planicie de características tropicales, con ríos lentos y con gran volumen de agua. Hasta el momento se piensa que corrían con dirección sudoeste y que desembocaban en el océano Pacífico, que llegaba hasta lo que hoy es Zapala. Los expertos piensan que en una gran crecida, uno de los ríos desbordó e inundó una zona de concentración de incubación de huevos de dinosaurios herbívoros . El carnotaurus estaba sobre ese manto de arena que cubría la región de los nidos, cuando murió aparentemente por causas naturales. Esta suposición se basa en que el esqueleto estaba intacto y se cree además que una nueva inundación permitió que quedara cubierto y se preservara hasta que fue encontrado por el joven Alberto Garrido.

Descubrieron restos fósiles de un gran vertebrado.

Yo tengo el espinazo de un dinosaurio", dijo Daniel Meza, el dueño del campo ubicado en el paraje Cerro Chivo, centro de Chubut, 380 kilómetros al oeste de Trelew. Era el atardecer de un domingo de noviembre. La expedición del Museo Egidio Feruglio prefirió ir a descansar y al otro día iniciar la búsqueda. Nadie pudo dormir esa noche cálida y ventosa. El mismo viento que golpeaba horas después, cuando escalaron un cerro de 1.200 metros buscando al dinosaurio perdido en la inmensidad de la Patagonia. Buscaron hasta el último aliento. Hasta que Meza ubicó el palo que colocó a modo de mojón: estaba clavado sobre el espinazo de un enorme dinosaurio. "Nadie lo podía creer. Pero estaba ahí y era todo nuestro", dijo a Clarín el licenciado Gerardo Cladera, integrante de aquella expedición. En ese instante de gloria y satisfacción los expertos y voluntarios no sabían que habían encontrado un ejemplar de dinosaurio herbívoro del jurásico medio a superior, desconocido para la ciencia, y que a su alrededor el hallazgo sería más gigante: dos carnívoros, tortugas, peces, sapos, ranas, un posible cocodrilo y otros microvertebrados. También un pterosaurio (reptil volador), el primero conocido del período jurásico en todo el hemisferio sur. Llegar a este lugar lejano e incierto no resultó fácil para Cladera y el resto de la expedición que integraban el técnico del Museo Feruglio, Pablo Puerta, y el paleontólogo alemán Oliver Rauhut, que llegó especialmente para trabajar en esta búsqueda. También participaron voluntarios y estudiantes. Por iniciativa del museo, autoridades del Gobierno de Chubut y periodistas visitaron este lugar increíble donde descansa parte de la historia del mundo. "Y creemos que aún quedan muchas sorpresas, muchas cosas por encontrar", dijo a Clarín Rubén Cúneo, director del museo. Llegar a esta meseta interminable donde asoman los restos de un dinosaurio gigante perteneciente al jurásico medio (entre 150 y 170 millones de años) no es sencillo. Sólo se logra en camionetas cuatro por cuatro hasta el puesto Los Adobes y después hay un viaje en unimog de cuatro kilómetros. Los restos se encuentran a más de 1.000 metros de altura. Allí donde llegó el pastor en busca de sus cabras. Esta nueva expedición (que integró el gobernador José Luis Lizurume) también sufrió las consecuencias del clima: vientos de 80 kilómetros por hora hicieron poco agradable la permanencia en el lugar donde una columna vertebral gigante asoma entre la roca. Por eso la visita apenas duró 40 minutos. Para el director del museo, este parque jurásico es inmenso y tardarán mucho tiempo en poder investigarlo. "Tiene 80 kilómetros de largo por otros 20 de ancho y la única manera de sacarse las dudas es caminarlo", dijo Cúneo. Según Cúneo, tardarán dos años en extraer el gigante herbívoro y un año más en prepararlo para su exhibición. "Va a inaugurar un sector nuevo del museo", agregó. Y aclaró que no se trabajará en otoño e invierno porque las bajas temperaturas no se soportan. El hallazgo adquiere una importancia infinita: es poco lo que la ciencia conoce del jurásico medio. Los especialistas dicen que hay escasos lugares donde buscar. Es la época en que se formó el océano Atlántico, cuando Africa y América del Sur comenzaron a separarse. Todo este período es una gran incógnita. "Sólo China y una pequeña región de Madagascar tienen restos del jurásico. Y nosotros aquí en Chubut", informó Cúneo. Esta búsqueda comenzó en noviembre. Y requirió de 4 expediciones que duraron 20 días cada una. El viento y el sol fueron los principales enemigos de expertos y voluntarios que se amontonaban para dormir en el aula de una escuela. "Es la aldea de Cerro Cóndor, a esa gente le debemos una hospitalidad difícil de explicar". Las jornadas de trabajo comenzaban bien temprano. A las 8, después de un abundante desayuno, se iniciaban las caminatas. "Caminábamos hasta 8 horas diarias", recordó Clavero. El trabajo que sigue es el más costoso. Extraer y transportar los restos costará entre 30 y 40 mil pesos. "Por ahora no tenemos la plata", dijo resignado Cúneo.

Hallan en la Provincia de Santa Fe restos fósiles de un Toxodon.

Restos de un toxodón fueron encontrados en las barrancas del río Carcarañá, a la altura de la localidad de Maciel, un hecho que se produce con muy poca frecuencia si se lo compara con los hallazgos de gliptodontes y megaterios, que son los más comunes por esta zona. Los restos pertenecían a un gran mamífero que evolucionó luego de la desaparición de los dinosaurios, hace unos 65 millones de años y se extinguió hace unos 10.000 años, aproximadamente. El toxodon platensis Owen- diente de arco- fue un mamífero similar a un hipopótamo pero con dientes incisivos como los roedores, pesaba unas dos toneladas y medía cerca de tres metros. Restos de este animal fueron encontrados con puntas de flechas clavadas, lo que indica que los primeros pobladores se dedicaban a cazarlo. Este importante hallazgo se suma a los de Carcaraá, los Molinos, Zavalla, Puerto General San Martín, Sastre y Andino, entre otras localidades. La extinción de estos animales probablemente fue causada por una serie de sucesivos cambios climáticos de gran magnitud relacionados con la finalización de un período glacial, lo que provocó grandes inundaciones e intensas sequías. Estos accidentes tuvieron grandes consecuencias sobre la vegetación e indudablemente sobre la cadena alimentaría de los desaparecidos mamíferos.

Roban importantes restos fósiles del Museo Municipal de Miramar.

Durante el primer fin de semana de Agosto de 2002, la comunidad y parte de turistas que visitaban la ciudad en vacaciones de invierno, se despertaron con una desagradable noticia, que daba a conocer un hecho delictivo en el Museo local, el cual se encuentra ubicado en el centro del bosque del Vivero Municipal “Florentino Ameghino” de 502 hectáreas, recordado por ser el lugar donde apareció el cadáver de la joven Natalia mellman, caso que paralizo a todo un país durante la temporada estival del 2002. En horas de la madrugada, el edificio que alberga al área de ciencias naturales del Museo Municipal Punta Hermengo de la ciudad balnearia, ubicada a unos 35 kilometros al sur de Mar del Plata, autores ignorados previo a forzar una reja, una ventana frontal y dos puertas internas, sustrajeron numerosos restos fósiles y otros artefactos de trabajo que se encontraban en la oficina de la institución, afirmo director, el Museólogo Daniel Boh, quien radico la denuncia en la comisaría local. Los autores del hecho no intentaron llevarse computadoras ni otros objetos de valor que hay en el edificio, como artefactos históricos de bronce entre otros, lo que lleva a suponer que iban detrás de un objetivo definido como son las piezas paleontológicas, cuyo valor aún no fue cuantificado y fueron sustraídas de la sala de exhibición con previo conocimiento, ya que los delincuentes seleccionaron objetos dispuestos en vitrinas distantes y en ningunos de los casos se llevaron las copias de fósiles realizados en yeso y plástico. Los restos que fueron sustraídos del Museo Municipal carecen de valor económico, ya que nuestro país prohíbe la venta de fósiles y su trafico es casi inexistente, por lo cual, es imposible de vender en el comercio negro de vestigios paleontológicos, además de que algunos de ellos se encuentran catalogados y publicados en revistas especializadas. La lista de faltantes se encuentra engrosada por él magnifico cráneo de un “Arctotherium bonaerensis”, un oso prehistórico hallado en 1988 en las inmediaciones de Mar del Sud y que conformaba la pieza central de la muestra de la presente sección del Museo local. Un canino de un “Smilodon populator” conocido vulgarmente como tigre dientes de sable. Un cráneo de “Eutatus”, una especie de armadillo antiguo. Otras piezas de menor valor la conforman una serie de tubos caudales (colas) de los gigantescos armadillos conocidos como Gliptodontes hallados en los afloramientos geológicos de la ciudad, un cráneo semi-completo de “Platygonus”, un antecesor de los actuales pecareis, el cual, fue abandonado en el predio de la institución luego que desarmara en numerosos fragmentos. Dos improntas de peces Teleósteos procedentes del Cretácico de la formación Santa Ana de Brasil, como así también, improntas de cangrejos patagónicos e invertebrados más comunes del sur de nuestro país. Las autoridades policiales que se hicieron presente en el lugar en horas del mediodía, tras realizar un minucioso trabajo pericial, lograron recolectar evidencias que podrían llevar a los autores del hecho. La hipótesis del robo se encuentra orientado a posibles traficantes de vestigios naturales o un robo por encargo, ya que una de las piezas era muy conocida por distintos medios de comunicación. Otra hipótesis sostiene que los autores del terrible episodio que sorprendió a esta pequeña localidad, confundieron el valor científico de los especimenes sustraídos por el valor económico. En las primeras horas del hecho, personal de la institución como de la Asociación de Amigos del Museo, dedicaron su tiempo a difundir rápidamente por Internet el episodio para desalentar posibles compradores y lograr su sustitución a la entidad local


Noticias Paleontológicas Internacionales del año 2002:

Hallaron en África un pato con dientes.

Un pequeño animal de 60 centímetros, con forma de pato pero con la dentadura de un cocodrilo, merodeaba en los ríos de Níger en  África hace 110 millones de años. Se trata de "Pato", como lo ha bautizado su descubridor, Paul Sereno, hasta que encuentre un nombre científico. Pato es un ancestro de los cocodrilos que habitaba África central junto a primos de los actuales cocodrilos que medían 12 metros. Sereno también ha encontrado una espatula o omoplato que perteneció a un pariente de los cocodrilos.

Hallan restos momificados de un gigantesco perezoso en Perú.

Durante la reunión anual de la Asociación Paleontológica Argentina, realizada en la ciudad entrerriana de Diamante, un paleontólogo francés del Museo Nacional de Historia Natural de París, el licenciado François Pujos, anunció el hallazgo de restos momificados de una nueva especie de perezoso gigante que vivió hace algunas decenas de miles de años en los Andes peruanos a casi 4000 metros de altura. De este animal, que estaba emparentado con el megaterio de la llanura pampeana ( Megatherium americanum ), se conocen una uña del pie y dos de la mano, además de estiércol fósil (coprolito) con su parte orgánica inalterada y los huesos del pie y de la mano. El estudio de estos restos momificados permitirá conocer los hábitos alimentarios y las relaciones de parentesco de esta nueva especie. En realidad, el inusual descubrimiento fue realizado hace cuarenta años por el arqueólogo francés Frédéric Engel en la gruta Tres Ventanas, a 65 kilómetros al sudeste de Lima. Pero los huesos, las uñas y el coprolito permanecieron guardados durante todo este tiempo en el Museo de la Universidad Agraria de Lima sin ser estudiados.Además del megaterio, Engel halló también huesos de otro perezoso gigante: un Scelidodonte ( Scelidodon ). Ambos fósiles estaban en un nivel de la cueva ubicado por debajo de unos sedimentos de 10.000 años de antigüedad con evidencias de una antigua ocupación humana. La edad de estos perezosos no se pudo cuantificar debido a que es mayor de 35.000 años, la máxima que se puede determinar con un error aceptable utilizando el método del carbono 14. El Megaterio andino era de tamaño relativamente pequeño. Pujos estima que el largo total de este animal era de unos 2,5 metros, mientras que su peso posiblemente no superaba los 1500 kilogramos. "Los huesos del Scelidodon  corresponden a un ejemplar juvenil, mientras que los del megaterio son de una nueva especie, a la que estoy describiendo." De acuerdo con los estudios que está realizando el paleontólogo, este megaterio, al igual que su pariente gigante de las pampas, pertenece al género Megatherium . Pujos sacó muestras de las uñas para estudiar su estructura y compararla con las de los perezosos actuales y con ciertas uñas fósiles que provienen de la Patagonia chilena y que se encuentran en el Museo de La Plata. Este tipo de descubrimientos es excepcional y se produce en zonas áridas con bajas temperaturas, ya que con esas condiciones climáticas se evita la putrefacción.Un antecedente en América del Sur es el realizado a fines del siglo XIX en una caverna -a la que se conoce como Cueva del Milodonte- ubicada cerca del Seno Ultima Esperanza, en el sur de Chile, donde se hallaron varios restos momificados de otro perezoso gigante, al que se denomina Mylodon , incluyendo coprolitos, uñas con su materia orgánica y parte de la piel con su pelo. Otro descubrimiento similar fue en la Cueva de Yeso, a 30 kilómetros de Las Vegas, Estados Unidos. En esta gruta se hallaron coprolitos de 20.000 años de antigüedad que se atribuyen a otro perezoso fósil, el Nothrotheriops .El estudio de los coprolitos de los perezosos de la Patagonia y de Las Vegas demostró que se alimentaban exclusivamente de vegetales. Las observaciones preliminares del estiércol fósil del perezoso hallado en Perú sugieren el mismo hábito alimentario, lo que contradice la hipótesis de que los megaterios podrían haber sido carnívoros.

Descubren fósiles en Nicaragua.

El sitio de El Tránsito bien puede ser utilizado como una "parada académica" para que los estudiantes conozcan el proceso de formación de este país. En el lugar se han localizado árboles fosilizados, pero por la falta de vigilancia, estos vestigios de nuestro pasado más remoto seguramente han pasado a servir de adorno las modernísimas "cavernas" de más de algún mediano o próspero homo sapiens. Para el geólogo William Martínez, los trozos de madera fosilizados corresponden a una unidad de roca conocida como El Fraile, de la Era Terciaria, exactamente en el Período Mioceno Tardío, con una edad estimada de hasta 15 millones de años. La formación de fósiles vegetales se da en condiciones que permita el intercambio de la sustancia mineral con la sustancia orgánica, lo que tiene que ser a ciertas condiciones. En este caso debe ser un medio acuático, que no sea oxidante y que a la vez se vaya enriqueciendo de minerales. En El Tránsito es sílice. El sílice sustituye la materia orgánica y forma la madera fósil o madera petrificada. El experto dijo que en Geología las unidades de roca se juntan y se le da el nombre de formaciones para ser identificables o "mapeables". Para llegar hasta el lugar se debe caminar mucho, en un terreno de topografía irregular, de vegetación enmarañada, a trechos lleno de rocas. Las formaciones fosilizadas sólo han sido sacada a punta de carretas. ¿Esto ocurrió en un fango o en estero?, indagamos sobre el lugar de los hallazgos. Hablamos de un ambiente litoral, de aguas someras, probablemente por ese ambiente pudo haber algunas lagunas de agua dulce, de estero. Es un ambiente mixto. Esto en cuanto a la paleontología. El hecho es que debió haber sido un lugar de agua somera que recibiera ciertos afluentes que la fueran enriqueciendo de sílice. Cuando el agua está sobresaturada, y se da la precipitación de sílice se comienza a intercambiar con la materia orgánica. Esta decae y el grano de sílice ocupa su lugar. Es el mismo proceso por el cual se fosilizan los huesos de dinosaurio o de otra materia orgánica. Se ha encontrado lodo petrificado, con pequeñas organismos marinos. ¿Quiere decir que el agua del mar estaba entonces mas adentro de la actual costa de El Tránsito? La edad es considerable, 10 a 15 millones de años. Estamos hablando de tierra que comenzaban a emerger. Había condiciones litorales y pudo haberse dado el caso que en ese ambiente marino se formaran lagunetas, inclusive de agua dulce. Explicó que para entonces Centroamérica aún no estaba completada su formación, pero ya era el puente entre las dos Américas. "Son estas formaciones de rocas las que estaban emergiendo, como la unidad de roca llamada formación El Fraile, que es donde están estas piezas petrificadas". ¿Esto quiere decir que Nicaragua no tenía el actual contorno que se le ve en el mapa? No, eso ha cambiado mucho. Una de las condiciones de la Geología, cuando se habla de tiempo, es decir, hace miles de años es que esto no existía y ahora sí. Un ejemplo clásico: 150 años atrás el Cerro Negro no existía. De la misma manera, hace 10-15 millones no existían algunos lugares y comenzó a formarse. Esto nos indica que la Tierra sigue cambiando, sólo que será perceptible en los miles de años o millones. Sobre la protección del lugar, dijo que hay una organización mundial promovida por la UNESCO y la Unión Internacional de Geocientíficos, que se llama Patrimonios Geológicos o de la Humanidad. Nicaragua puede tener muchos patrimonios geológicos. Pero por falta de motivación o interés científicos no se ha hecho, indicó. ¿Este lugar de El Tránsito no reviste interés para los universidades y científicos?Como no. No deja de ser curioso cómo la naturaleza preserva las cosas. Para el estudiante y el entendido es una buena lección de cómo fue el pasado. Sí debería estar cuidado. Antes había mejores especímenes. Con el tiempo la gente los ha sacado. A finales de los 70 llegaban camionetas a sacar estas piezas. ¿Cuál es el empleo? Se ha esparcido. Alguien lo tendrá de adorno, pero no ha tenido un uso apropiado. ¿Se ha desperdiciado ese lugar para conocer nuestro pasado más remoto? Sí, se ha desperdiciado. Tal vez debería preservarlo el Instituto Nicaragüense de Cultura, no desde el punto de vista geológico sino de lo que ha sido la formación de Nicaragua y lo que significa eso culturalmente para que los jóvenes lo entiendan. Si esto está a flor de tierra, ¿es posible que en el subsuelo haya más?Es posible, se debería cavar. Pero no es el único en Nicaragua. Hay otros en el interior del país y a lo largo de la costa del Pacífico. El doctor Martínez dijo que en otras partes como Luxemburgo o Japón el Estado aprovecha estos sitios económicamente. "En otras partes las venden y son carísimos. A los coleccionistas les interesan. Una de las atracciones es poner el lugar y el ambiente donde estaba el fósil".También recomendó a las escuelas llevar a los alumnos y de paso conozcan el trabajo del mar sobre el ambiente. Sería una parada obligatoria para que vean el proceso de la naturaleza, de así cómo a pesar de la destrucción, la vida se preserva y sigue construyendo. Los estudios de este tipo de fósil se iniciaron en 1940. El estudio más específico fue en 1958. El Servicio Geológico lo reportó bien en los años 60. Luego en los 70 la gente comenzó a sacarlo porque no había control. Pero todo estaba en el olvido. ¿Cuánto no ha perdido el país desde entonces? .

 
Hallazgos de  fósiles en el norte de Chile.

Lo más probable es que hace millones de años, nuestro territorio haya estado cubierto en gran parte por agua y pantanos, en los habitaban una serie de animales hoy extintos. Es el caso de los dinosaurios y, posiblemente, una nueva especie de ballena que acaba de ser descubierta en Bahía Salada, sector ubicado a 160 kilómetros al sureste de Copiapó. Este y otros hallazgos paleontológicos han causado una verdadera fiebre en el norte de nuestro país. Actualmente, la Sociedad de Paleontología de Chile está realizando siete estudios sobre cetáceos. Además, el grupo del departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte (UCN) se apresta a rescatar los restos de un dinosaurio que habitó hace 140 millones de años. En estos momentos, científicos liderados por José Luis Brito, ingeniero pesquero especialista en cetáceos, se encuentra en la quebrada donde se descubrieron los restos del cráneo de la ballena.En teoría, el mamífero habría vivido hace unos 18 millones de años, en el período Terciario. Sin embargo, numerosos especialistas señalan que todavía es aventurado precisar una edad específica a partir sólo de la forma y calidad de los fósiles.El problema es que el Terciario es un período muy amplio: va desde hace unos 64 millones de años (cuando desaparecieron los dinosaurios de la faz de la Tierra) hasta 15 millones de años atrás.Lo que juega a favor de la tesis de que el cetáceo descubierto corresponde a esta etapa, es que en la zona se encuentran las denominadas fomaciones terciarias. En otras palabras, rocas y materiales que contienen restos de fauna que habitaron el lugar en tales años. Algunos ejemplos de fósiles encontrados en dicha zona son vestigios de ostiones, almejas, locos, caracoles y dientes de tiburones prehistóricos. El cráneo del mamífero pesa entre 100 y 200 kilos, tiene 3,96 metros de largo y 1,80 metros de ancho (ver infografía). En octubre del año pasado, miembros de la Sociedad Chilena de Paleontología acudieron hasta el lugar para evaluar el estado de conservación, concluyendo que era posible extraerlo sin problemas y destacando, además, sus enormes dimensiones. Antonio Páez, jefe de Relaciones Públicas de la Muncipalidad de Caldera, señaló a La Tercera que "la sola mandíbula del cetáceo fosilizado mide aproximadamente tres metros de longitud". Otras hipótesis que se barajan hasta el momento es que la ballena medía entre 15 y 28 metros de largo, y que corresponden a los restos más completos y antiguos de cetáceos hallados en el país. También puede tratarse de una nueva variedad, lo que significaría que se trata de un hallazgo de carácter mundial. "Además, el hecho de contar con el cráneo es muy positivo, ya que ésta es una de las piezas más importantes para hacer una diagnósis de la especie", explica Mario Suárez, colaborador del departamento de paleontología del Museo Nacional de Historia Natural. El autor del descubrimiento del cetáceo fue Gonzalo Domínguez, arqueólogo aficionado, quien junto a su esposa realizaba una excursión buscando fósiles de moluscos en una quebrada cerca de la costa. Al parecer, las lluvias caídas en 1997, responsables del hermoso fenómeno del desierto florido, abrieron surcos en las laderas de las quebradas. En uno de ellos, habría quedado al descubierto la parte del cráneo fosilizado descubierta por Domínguez y su esposa.Actualmente, mientras el equipo científico se encuentra recopilando el máximo de información en terreno, las autoridades están estudiando la posibilidad de trasladar los restos a un museo o laboratorio, para realizar un análisis más detallado y exhaustivo. Por otra parte, este año se realizará la excavación de los restos de un dinosaurio descubierto en 1995 al interior de Chuquicamata. Se trata de un saurópodo, perteneciente a un grupo de animales que vivió entre 145 y 65 millones de años atrás, que andaba en cuatro patas, y tenía la cola y el cuello largos. Estos grandes ejemplares vivían en pantanos, ríos y lagos, por lo que se especula que en aquel entonces se vivió en esa zona un progresivo retroceso del mar, junto con un levantamiento de la costa.En el proyecto nortino trabajarán expertos de la Universidad de Portsmouth, Inglaterra, y del Museo de Historia Natural de Karlsruhe, de Alemania. Dentro de la investigación, está incluido el análisis de los sedimentos del lugar, lo cual permitirá reconstruir el ambiente donde vivió el animal.

Dicen que las plantas son mucho más antiguas.

Cuando las primeras plantas emergieron de los antiguos mares de la Tierra e iniciaron su vida fuera del agua, llenaron de verdor el paisaje estéril y prepararon el terreno para la llegada de incontables animales y otros organismos. Hace mucho los biólogos fijaron la fecha de ese trascendental acontecimiento alrededor de 450 millones de años atrás, pero un nuevo estudio publicado en la revista Science sugiere que las plantas escaparon de los océanos hace al menos 700 millones de años, fecha radicalmente más temprana. De hecho, este nuevo trabajo lleva el origen de las plantas terrestres tan atrás en el tiempo que, según los autores, estas plantas en realidad podrían haber desencadenado acontecimientos decisivos que por mucho tiempo se pensaron anteriores. Uno de tales acontecimientos es la famosa proliferación evolutiva de los grupos de animales conocida como explosión cambriana. La nueva fecha de 700 millones de años ya ha suscitado gran interés, así como también saludables porciones de incredulidad y desaprobación. El equipo de investigadores, compuesto en su mayor parte por estudiantes universitarios de Penn State, fue dirigido por el doctor Blair Hedges, evolucionista molecular conocido por usar información molecular para tratar de subvertir las ideas convencionales sobre la historia de la evolución. "Me pareció sumamente interesante", dijo la doctora Linda Graham de la Universidad de Wisconsin, bióloga especializada en la evolución de las plantas que no tomó parte en el estudio. "Es creíble, pero necesitamos contar con otras pruebas que lo corroboren", afirmó. Hasta ahora, el registro fósil no ha sido complaciente con la nueva teoría: los fósiles más antiguos de plantas terrestres tienen una edad de 450 millones de años. Uno de los problemas de la nueva fecha, dicen los investigadores, es que implica que las plantas terrestres existieron sobre la tierra durante 250 millones de años sin haber dejado un solo fósil que los científicos hayan podido desenterrar. "No encaja", señaló el doctor Brent Mishler, biólogo de la Universidad de California en Berkeley, especializado en evolución de las plantas. Calificó de anticuados los métodos de análisis utilizados en el trabajo. La fecha es tan inesperadamente temprana, agregó, que "es algo que da lugar a sospechas". El doctor Hedges reconoció que los análisis demandaron una buena dosis de correcciones y aproximaciones, pero expresó su confianza en el estudio. Respecto de la fecha, dijo: "Creo que es bastante segura". El trabajo también es de interés por ser el más nuevo de una larga lista de estudios moleculares que proponen fechas inexplicablemente más antiguas que las que sugiere la información fósil para diversos grupos. Algunos científicos dicen que los datos moleculares probablemente sean correctos y que los paleontólogos deben esforzarse en sus excavaciones para encontrar esos fósiles. Otros sugieren que la información molecular podría estar sesgada hacia una sobrevaloración de la edad. Los investigadores a menudo calculan la edad de los grupos utilizando los así llamados relojes moleculares, como se hizo en este nuevo estudio. La lógica de los relojes moleculares es simple: cuando dos grupos se separan uno de otro —por ejemplo, cuando el linaje humano se separó del linaje chimpancé—, ambos grupos empiezan a acumular diferencias en su ADN y sus proteínas. Cuanto más tiempo hace que los dos grupos se separaron, más diferencias acumularán entre sí. Si los investigadores saben cuándo se separaron los dos grupos, quizá empleando las pruebas fósiles para fechar la separación, pueden contar cuántas diferencias se acumularon en el ADN de los grupos durante esa cantidad de años. Al saber cuántas diferencias se han acumulado, por ejemplo, cada tantos millones de años, los investigadores pudieron calibrar su reloj molecular. Entonces, sabiendo el número de diferencias que se han acumulado en el ADN de dos grupos cualesquiera, los estudiosos pueden calcular cuánto tiempo ha transcurrido desde que esos linajes se separaron. Pero los investigadores aún discuten si los relojes moleculares funcionan de manera suficientemente regular como para marcar edades precisas. Análisis de hongos: En su estudio, el doctor Hedges y sus colegas analizaron más de cien secuencias proteicas previamente publicadas para detectar las diferencias acumuladas entre una serie de hongos y plantas en el transcurso del tiempo. En general, se piensa que las plantas dieron el salto a la tierra acompañadas de hongos, como los que hoy viven en la raíz de la mayoría de las plantas. Usando un reloj propio de las proteínas, los investigadores calcularon que los hongos necesarios estuvieron presentes hace más de mil millones de años, creando la puesta en escena indispensable para la evolución de las plantas terrestres que surgieron al menos 700 millones de años atrás. El doctor Blair dijo que el trabajo sugiere que los biólogos quizá deberían repensar la datación de algunos de los grupos de plantas más modernos, como las que producen flores y especies como el maíz y el arroz. "También podría retrotraer estas fechas" dijo, "y eso seguramente enfurecerá a mucha gente". La implicancia de más alcance del nuevo estudio es la sugerencia de los autores de que estas primeras plantas terrestres quizá sean responsables de uno de los hechos evolutivos más famosos, la así llamada explosión cambriana de hace 530 millones de años. Anteriormente, algunos investigadores habían sugerido que lo que desencadenó esa rápida evolución de las formas de vida animales fue un aumento del oxígeno atmosférico. Los autores de este nuevo trabajo sugieren que las plantas terrestres son anteriores en el tiempo a ese gran acontecimiento y bien podrían ser la fuente de ese oxígeno crucial. El doctor John Taylor, micólogo de la Universidad de California en Berkeley —cuyo propio trabajo en una serie más limitada de datos moleculares ya había planteado la posibilidad de que las plantas terrestres tuvieran 600 millones de año, instó a los investigadores a tener en cuenta el nuevo cálculo, pero con cautela.

Rescatan un Dinosaurio Sauropodo en Estados Unidos.

Las exposiciones de la formación de Morrison son extensas en el interior occidental de los Estados Unidos. Consisten en una serie distintiva de piedras areniscas, de mudstones, y de pizarras multicolores que fueron depositadas en floodplains bajo-low-lying y en ambientes fluviales durante el último período jurásico. Estos sedimentos (nombrados después de la ciudad de Morrison, Colorado, en donde los descubrimientos que conducen al " hueso guerrean " del siglo pasado fue hecho) son famosos por los dinosaurs que contienen, notablemente incluyendo ésos en el monumento nacional de Dinosaur, que monta la frontera de Colorado-Utah a horcajadas. Mi implicación con el Morrison estaba como parte de un equipo de la sociedad paleontológica interior occidental que asistía al servicio nacional del parque en extraer un sauropod que era alrededor ahogarse. (Bien, OK, si el ahogarse era la causa de la muerte, sucedió hace 140 millones de años, pero ahora los huesos fosilizados debían alrededor ser sumergidos bajo las aguas del depósito Azul del Mesa.) El servicio del parque quisiera que saliéramos tanto de la bestia como podríamos antes de que el depósito se hinchara a su nivel más alto de muchos años, repleto con aguanieve de las nieves de registro que el EL Niño nos trajo en Colorado en el resorte de 1994. Como empujes vamos, lo teníamos bastante fácil en éste. El servicio del parque nos dejó permanecer en un condominio del dormitorio-estilo (que cocina recursos, duchas calientes en la noche!) y carreteado nos hacia fuera al sitio por el barco cada mañana. Los huesos fueron embutidos en la ladera cerca de la orilla del rez, y cuando estaba allí, eran buenos treinta pies sobre el nivel del agua. Desembarcamos del barco, subimos la cara de una reguera pequeña, y estábamos allí. Ningunas millas el marchar a través del desierto que se chamusca con los petates pesados: estos huesos mienten en cerca de 7000 pies de elevación en las montañas rocosas, cerca de Gunnison, Colorado. El paisaje es espectacular y el tiempo era perfecto para cavar -- fresquito y cubierto, pero no mucha lluvia. Cuando vino la ducha ocasional retiramos todo bajo la " vertiente de Fred ", un encerado cubrió el abrigo nombrado después de uno de los arranques de cinta del empuje. Incluso teníamos un tocador portable disponible; ahora está ese lujo, o qué?Hasta que se extraen y se estudian más completamente los huesos, es solamente posible decir que son restos del sauropod. ése es uno de esos dinosaurs largo-long-necked, largo-atados, como Apatosaurus (Brontosaurus) o Diplodocus. Cuál uno, nadie es seguro. E incluso no sabemos todavía cuánto del esqueleto está allí. Trabajamos en las vértebras, costillas, y algo dobló el " UFT " (cosa plana no identificada). Los huesos están en una matriz de piedras areniscas mezcladas y de mudstones típicos del miembro del lavabo de Brushy del Morrison. Esto significa que en algunos lugares, la roca circundante es absolutamente suave y fácil de quitar, y en otros lugares, es tan duro como... bien, roca. Los martillos y los cinceles eran equipo estándar, junto con el un montón de vinac, y superglue para reparar el daño (algo hecho por Mama Natura, algo hecho por nosotros). Muchos de los huesos necesitaron el yeso jacketing para sostenerlos juntos. A veces, podríamos quitar el hueso de la roca, pero los pedazos no cupieron juntos el receptor de papel bastante que se pegará y tuvieron que ser sostenidos en la yuxtaposición por la arpillera y el yeso. Otras veces, los huesos eran demasiado frágiles ser quitados de la matriz en el campo, así que tuvimos que los bloques grandes de la chaqueta para el retiro. Tal era el caso con una serie de varias vértebras articuladas que extendieron en la ladera.Quisiera estar fuera de día allí el cavar después del día, pero otras consolidaciones dictaron que I sea apenas uno de varios miembros de un equipo que rota. El tiempo corto que pasé en el Mesa azul era muchos de diversión, aunque. (Mi solamente queja estaba de la abundancia de señales, y un poco pegamento estupendo congeló ésos en sus pistas: fósiles en la fabricación). Dos semanas más adelante cuando hablé con Doug, el otro arranque de cinta del equipo, él me dijo que se levantara el nivel del agua tan rápidamente que él esperó que la vertiente de Fred fuera subacuática esa tarde. Otros diez pies -- no una subida imposible de un día en que las nieves derriten -- y los huesos serían inundados. Algunos de los bloques que quitamos eran estimados para pesar concluído dos toneladas, y era tacto y va si serían demasiado pesados ser cargadas en el barco del servicio del parque. Doug intentaba conseguir a través a la fortaleza Carson ver si él podría pedir prestado un helicóptero así que él no tuvo que torno los bloques encima de la colina evitar las aguas de levantamiento. (Mientras que resultó, el barco manejó afortunadamente llevar a cabo incluso el bloque más grande.) En cuanto al resto del sauropod, bien, él está soplando burbujas ahora, esperándonos para volver otra vez cuando el agua está más bajo el resorte próximo.

Descubren dinosaurio de 228 millones de años en Brasil.

Paleontólogos brasileños descubrieron un dinosaurio de 228 millones de años en el estado de Río Grande del Sur, considerado como uno de los dinosaurios más antiguos encontrados en el mundo, informó hoy el diario ''Folha de Sao Pauló'. El reptil, de un metro de largo, es probablemente, el primero perteneciente al grupo de los ornitisquios descubierto en Brasil, señalo el paleontólogo Jorge Ferigolo, citado por el diario. Los fósiles fueron encontrados en febrero pasado en el municipio de Agudo, a 250 kilómetros de la capital del estado sureño, durante un examen de afloramiento de rocas del periodo Triásico (el primero de la era de los dinosaurios, de 245 a 208 millones de años atrás). Este dinosaurio es probablemente herbívoro, pero complementaba la dieta con insectos. Los huesos de la pata, largos y huecos, sugieren una estructura corporal leve, adaptada para correr.

Las características genéticas de los dinosaurios.

Un científico busca vestigios de sangre en el estómago de algunos insectos para intentar descifrar la característica genética de los dinosaurios. Un geólogo que recoge muestras de ámbar en el desierto de Jordania anhela que los insectos atrapados en el interior de esa resina fósil se hayan hartado de sangre de dinosaurio durante sus días de vida en la tierra, hace 140 millones de años. El geólogo, Abbas Haddadin tiene un centenar de tipos diferentes de insectos preservados en más de 10 mil muestras de ámbar jordano que datan de comienzos del período Cretáceo en que vivían los dinosaurios. Si se hallan vestigios de sangre en el estómago de algunos de los insectos quizás podría descifrarse la característica genética de los dinosaurios. "Estamos a las puertas de Parque Jurásico", dijo Haddadin, que planea comenzar a examinar en breve sus numerosas pruebas. En la popular película del director Steven Spielberg, basada en una novela fantástica de Michael Crichton, se crean dinosaurios a partir del ADN hallado en la sangre succionada por un mosquito preservado en una muestra de ámbar. Los animales luego desatan el caos en un parque turístico tipo safari. El argumento de la película "podría llegar a convertirse en realidad después de todo", afirmo Haddadin. Es improbable, replicó un científico estadounidense que examinó fotografías de algunos de los insectos de la colección de Haddadin, pero no imposible. George Poinar, un paleobiólogo de la Universidad de Oregón, identificó dos insectos en las fotografías que vió. Dijo que uno de ellos, una avispa, "probablemente no tuvo contacto con los dinosaurios", pero el otro, un jején "con toda posibilidad se alimentó de sangre de un vertebrado y, posiblemente, pudo haber picado a un dinosaurio. Si esto ocurrió, y si el jején quedó atrapado en resina justo después, entonces la sangre podría estar todavía en los intestinos del insecto". Teóricamente puede haber restos de ADN de dinosaurio en esa sangre", declaró Poinar. Agregó que ha habido intentos de extraer sangre de dinosaurio de insectos preservados en otros sitios, pero ningunos tan antiguos como los hallados en el ámbar procedente de Líbano, Jordania e Israel. Los científicos creen que el ámbar de esta región se encuentra entre los más antiguos del mundo, ya que data de unos 140 millones de años. Los dinosaurios existieron ya desde el período Triásico, hace 230 millones de años, y se extinguieron hace 65 millones.

Hallan un extraño dinosaurio en Londres.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Utah acaba de descubrir los restos de un infrecuente fósil de dinosaurio y decidió brindarle un homenaje inusitado a su cantante favorito: lo bautizó con el nombre del ex vocalista de Dire Straits, Mark Knopfler. Masiakasaurus knopfleri era una criatura de 1,8 metro de largo, de tamaño similar al del perro ovejero alemán, con una dentadura prominente poco usual. El doctor Scott Sampson, de Utah, y científicos de la Universidad del Estado de Nueva York, en Stony Brook, descubrieron los restos de diversas criaturas en Madagascar mientras escuchaban la música de Dire Straits. "Como resultado decidimos que la mejor manera de honrar a Knopfler era poner su nombre a un dinosaurio. Si no fuera por su música, puede que no hubiéramos encontrado al animal en un primer momento", dijo Scott en una entrevista telefónica. Masiakasaurus knopfleri es atípico por su pequeño tamaño y por sus dientes y mandíbula únicos, que no se parecen a las de algún otro dinosaurio. "Una de las cosas interesantes sobre esto es que algunos de sus más próximos semejantes se encuentran en la Argentina", explicó Scott. "Los primos hermanos del Masiakasaurus eran dinosaurios depredadores encontrados en la Argentina y la India.deido a que Madagascar, una isla cercana a las costas del sudeste de África, formó en un momento determinado parte de un supercontinente que se fragmentó, es posible que dinosaurios y otros animales hayan podido desplazarse entre América del Sur, India y Madagascar a través de masas de tierras conectadas. "Cuando iniciamos este proyecto esperábamos encontrar nuevas especies porque sabíamos que no se conocía mucho esta área, pero no teníamos ni idea de lo que íbamos a encontrar".

Descubren Ostras Marinas Gigantes en plena Cordillera.

Unas 500 ostras gigantes fosilizadas fueron descubiertas por una expedición científica en plena cordillera de los Andes, en Perú, a casi 4.000 metros de altura. Cada una de ellas pesa unos 300 kilogramos. Alcanzan hasta 3 metros y metro de circunferencia. Y se calcula que datan del período jurásico inferior. El asombroso hallazgo fue realizado por el paleontólogo Arturo Vildózola Cuba, presidente de la Sociedad Andina de Paleontología. El descubrimiento de este gran banco de ostras refuerza la teoría que afirma que hace 200 millones de años el océano Pacífico cubría los Andes. Estos centenares de piezas gigantescas constituyen un banco de ostras fosilizadas. Fueron encontradas a flor de tierra y algunas están incrustadas entre muros de formaciones rocosas cerca del pueblo de Acostambo, en la región central de Perú, a 3.750 metros sobre el nivel del mar y a unos 360 kilómetros al este de Lima. Según destaca Vildózola en declaraciones al diario limeño El Comercio, lo curioso es que las ostras gigantes están a pocos metros de una carretera que une las localidades de Pampas y Colcabamba. Sin embargo nunca fueron objeto de atención por parte de nadie y permanecieron sin ser identificadas por más de 200 millones de años. Según Vildózola, se trata de un "banco de Plagiostoma giganteum que corresponde a la era mesozoica, del período jurásico inferior, época sinemuriana". "El hallazgo puede facilitar la precisión de la edad geológica estratigráfica de las mesetas centrales de Perú, por ello es de gran importancia", señaló el científico. Vildózola ha solicitado, con el apoyo de las autoridades y población de Acostambo, que el lugar sea declarado zona protegida, para garantizar la conservación adecuada de los fósiles y para que se realice una investigación científica mucho más profunda. Según informes de la zona, en los alrededores de Acostambo hay numerosas construcciones hechas en base a piedras circulares en una ciudadela que actualmente se encuentra cubierta por la vegetación. La zona del hallazgo es objeto de cuidado por las autoridades locales que, junto con un equipo de paleontólogos, realizan labores de limpieza. La intención sería convertir el lugar en atracción turística.

Descubren restos de un tigre dientes de sable en Perú.

Cuando buscaban agua en el subsuelo para la comunidad, los pobladores del distrito de Huacrapuquio jamás pensaron que se iban a encontrar con una caverna y menos aún que adentro hallarían restos fosilizados que posiblemente correspondan a una mandíbula de tigre dientes de sable y a una tibia, un fémur y un peroné de una persona cuya antigüedad sería de unos 40 mil años. El antropólogo Francisco Lobatón Huamán, profesor principal de la Universidad Nacional del Centro del Perú, informó ayer de este hallazgo y afirmó que la caverna está ubicada en el paraje denominado Huaricoto, distante dos kilómetros del distrito de Huacrapuquio y a pocos metros de la carretera Huancayo-Pampas-Huancavelica-Ayacucho. Los detalles se difundieron en una conferencia de prensa convocada por la Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP). La entrada de la caverna, según el antropólogo, mide cinco metros de ancho por dos de altura, y tiene una profundidad de diez metros. En el fondo hay un pozo de agua de siete metros de largo, cuatro de ancho y nueve de profundidad. Los restos fosilizados que pertenecerían al nómada y al tigre dientes de sable, cuyo nombre científico es Smilodon, fueron encontrados a un costado del pozo y tendrían una antigüedad de entre 20 y 40 mil años. El Smilodon era un felino de alrededor de 1,2 metro de largo y que utilizaba sus enormes colmillos para cazar animales más grandes que él mismo. Con el fin de evitar que los saqueadores encuentren el lugar y con el propósito de que estos valiosos fósiles se conserven y no sean manipulados para poder determinar con exactitud sus orígenes, procedencia y características, la boca de la caverna fue cerrada con una puerta metálica, informó el antropólogo Obed Caro Meza, profesor de la Facultad de Antropología de la UNCP. Añadió que los restos permanecen en el mismo lugar donde fueron hallados y que la gruta muestra en su interior estalactitas y estalagmitas cilíndricas que producen tonos de sonido cuando son golpeadas suavemente. Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Centro del Perú se encuentra a cargo de los trabajos preliminares y también se espera la llegada de paleontólogos, antropólogos y arqueólogos de otras instituciones. No obstante, Caro Meza adelantó que en el valle del Mantaro habitaron los tigres prehistóricos, tal como lo han verificado estudios científicos. Por su parte, la arqueóloga María Judith Galicia Flores, mexicana, exhortó a someter los fósiles a pruebas de carbono 14 con urgencia para saber con certeza cuál es su antigüedad precisa. Del tamaño de un león africano moderno, el tigre dientes de sable habitaba principalmente en América del Norte y del Sur. También conocido como "el gato de dientes de sable", se lo considera el fósil representativo del Estado de California, ya que en Rancho LaBrea se encontraron restos de más de 2000 ejemplares.

Hallan en Venezuela un roedor gigante.

Las investigaciones paleontológicas en Venezuela toman un gran impulso con el hallazgo de lo que se considera tanto el roedor más grande del mundo como el primer esqueleto completo en América de un roedor gigante (Phoberomys pattersonii), de unos 3 metros de longitud, 1,30 de alto y un peso de 500 kilos, y de una antigüedad estimada en 8 millones de años, correspondiente al mioceno superior. El hallazgo, que atrae hacia Venezuela a infinidad de científicos dedicados a los estudios de paleontología, arqueología y antropología, interesados en conocer detalles del mismo, tuvo lugar en la región semidesértica de Urumaco, en el estado Falcón, al occidente del país, por parte de un grupo de expertos de la Universidad Francisco de Miranda, que vienen trabajando desde 1980 en el Proyecto Paleontológico de Venezuela, coordinado por el doctor (PHD) en zoología Orangel Aguilera. Junto con el Instituto del Patrimonio Cultural, se vienen estudiando desde entonces los yacimientos fosilíferos del país; y aunque se ha encontrado otros restos animales prehistóricos, especialmente molares y esqueletos, ninguno como este que atrae la atención de la comunidad científica internacional en estos momentos. La expedición para realizar el rescate del material depositado, así como para el debido reconocimiento del área, basados en informaciones suministradas por el descubridor del roedor gigante, el técnico en geología Rodolfo Sánchez sobre la presencia de fósiles en el área, contó, además de Sánchez, con la participación de los científicos Orangel Aguilera y Dione Rodríguez, así como del técnico en paleontología Julio Reyes, y de los científicos invitados Jean Bocquetín, pionero de los estudios paleontológicos en Urumaco; Alceu Ramzi, de la Universidad de Acre de Brasil, y del biólogo Ascanio Rincón, de la Universidad del Zulia. Todos forman parte del grupo que viene desarrollando el estudio de paleocología neotropical, en la Península de Paraguaná, Urumaco, así como en Araya y las islas de Margarita y Cubagua, en el extremo oriental del país, donde han tenido lugar también otros importantes hallazgos de fauna fósil, especialmente 140 especies de peces. . Rodolfo Sánchez, a punto de graduarse de geólogo en la Universidad del Zulia y nativo de la región de Urumaco, contó que en octubre del año pasado, acompañado de alumnos del Instituto Universitario de Tecnología en Maracaibo, caminó alrededor de 4 horas hasta el sitio paleontológico de Urumaco en busca de restos fosilizados. Fue en esa oportunidad cuando por casualidad se topó con el roedor, pero no fue sino hasta mayo cuando los expertos, con el equipo adecuado para su extracción, confirmaron la existencia del ejemplar más grande de los cuatro hallados en la misma región, del Phoberomys pattersonii, bautizado Goya, en honor al sitio donde fue encontrado, cuyos huesos se estiman completos en un 90 por ciento. La confirmación de que se trata del roedor más grande encontrado hasta ahora, se hizo con la consulta del especialista uruguayo Álvaro Mones, quien ya había descrito la especie Phoberomys pattersonii, como la del mayor tamaño entre los roedores prehistóricos. Su sucesor inmediato es conocido como Dinomys branick, una especie en extinción, cuyos especimenes han sido avistados en el estado Táchira, de Venezuela, así como en Brasil y Colombia.El equipo interdisciplinario e interinstitucional experto en moluscos, peces, crustáceos, vertebrados continentales y fluviales, coordinado por el doctor Aguilera, identificó los lugares desde el punto de vista geológico, estratigráfico y paleontológico, así como a cada uno de los fósiles que se hallaron. En esa región semidesértica los afloramientos han aportado los registros fósiles más importantes de vertebrados de la época Terciaria de Venezuela. Su amplia diversidad faunística ancestral, representada por roedores, y perezas gigantes, armadillos, tortugas, gaviales, cocodrilos, peces y manatíes, entre otros, sirven de base de referencia para el estudio del intercambio faunístico americano y de las condiciones paleoecológicas existentes en ese tiempo. Su fauna dulce-acuícola del mioceno tardío (6,5 millones de años), representada por manatíes, bagres, tiburones, rayas, toninas, tortugas y cocodrilos, ha servido de referencia para los trabajos de investigación de paleontología marina de Aguilera, los cuales han sido aceptados por el Smithsonian Tropical Research Institute. Constituye además el mejor testimonio de la existencia del curso de agua dulce, asociado con el Paleo-Orinoco-Amazonas y su encuentro con el Mar Caribe. Además del roedor Goya, también fue hallada en Urumaco, en 1976, una tortuga considerada en su momento como la más grande del planeta, de 2,18 metros de longitud, y cuyo registro fósil corresponde al Terciario, específicamente al mioceno tardío. Este ejemplar reposa en un museo estadounidense. Sin embargo, en la ciudad de Coro se encuentra un ejemplar localizado en 1992, que alcanzó 3,3 metros de longitud y 2,10 metros de ancho. También en Urumaco han sido encontradas especies inéditas, como el cocodrilo gavial, el cocodrilo rostro de pato, dos especies de tortugas, el perezoso gigante, así como el bagre cajaro. En el Museo Palenteológico de Coro, capital del estado Falcón, se encuentra el esqueleto del enorme roedor, donde es objeto de análisis de micropaleontología con el propósito de determinar con exactitud su edad promedio. Los estudios son adelantados por expertos del centro de investigaciones en arqueología, antropología y paleontología, dependiente de la Universidad Francisco de Miranda, como Orangel Aguilera, y los científicos brasileños Alceu Ramzi y Jean Bocquentin. Según lo indicó Aguilera, este ejemplar no sólo tiene estructuras de diagnóstico como son los molares y parte del cráneo, sino que está dotado de extremidades posteriores y vértebras, que en su conjunto permiten una descripción completa de lo que fue este animal en el pasado. La descripción inicial fue una anatómica pieza por pieza, donde las características de sus dientes permiten al grupo de científicos deducir que se trataba de un herbívoro que se alimentaba de gramíneas y de plantas acuáticas. El resto del esqueleto confirmó que se trataba de una animal hembra, con cola y las patas traseras más grandes que las delanteras. Su gran talla explica por qué tenía hábitos semiacuáticos, pues se supone que al igual que otros animales de gran tamaño necesitaban mojarse y revolcarse en el barro para soportar mejor el calor. El estudio será publicado en una revista especializada en la que el editor los someterá a árbitros anónimos de prestigio internacional, quienes corroborarán el contenido del artículo y del descubrimiento. De acuerdo con la información suministrada por los científicos que participan en los análisis paleontológicos en la mencionada región, fundamentado en el registro fósil de Brasil y Venezuela, se fortalece la hipótesis sobre la existencia de un gran río llanero (Paleo-Orinoco, Paleo-Amazonas) que fluía paralelamente a la Cordillera de los Andes hacia el norte de América del sur, desembocando en el Caribe, en el área actual de la región de Urumaco. La hipótesis de la existencia de ese gran río, se afianza fundamentalmente, en la comparación de las evidencias paleontológicas descubiertas por los especialistas de las universidades de Acre y Nacional Experimental Francisco de Miranda. Según lo indica el doctor Aguilera, los especímenes de la fauna encontrados son del mismo período (entre 8 y 10 millones de años atrás) y muy similares a los que se hallaron en la región de Acre, frontera de Brasil con Perú, que es hoy una selva tropical, y a los de Urumaco, que es una zona árida. De acuerdo con lo descrito por vez primera por la profesora María Díaz de Gamero en 1996, lo que permitió llegar a la hipótesis del gran río Paleo-Orinoco-Amazonas, son las especies idénticas de peces de la misma época que se han encontrado a lo largo de toda Sudamérica, como es el caso del bagre cajaro, del cual se han encontrado ejemplares en Urumaco y localidades de Colombia y Perú. Además del enorme roedor, han encontrado esqueletos asociados a cocodrilos, a gaviales y a dos tipos de bagres. Los cráneos fósiles del bagre cajaro coinciden con los cráneos fósiles de formación salimoes, que descubrió el doctor Bocquetin en Brasil, y que es conocido hoy día en el Orinoco, en el Esequibo y el Amazonas. Asimismo, los restos de bagre sierra de Urumaco coinciden con los descubiertos por el doctor Lunderberg en la frontera entre Perú y Brasil, en la misma cuenca de Acre. Orangel Aguilera, quien forma parte del equipo multidisciplinario Panamá Paleontology Projet, donde participan especialistas de toda América Latina, es el encargado de hacer las clasificaciones de todos los peces recolectados, indicó que en los levantamientos de las cuencas sedimentarias de Venezuela, donde se han practicado estudios geológicos, estratigráficos y geocronológicos; se ha contado con el apoyo internacional del Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales.

Hallan un esqueleto de Mastodonte en un lago de México.

Luego de que un ribereño encontrara en las cercanías del lago de Chapala el esqueleto de lo que al parecer fue un "mastodonte", las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informaron que arribarán este al lugar para analizar los restos. El señor Miguel Santos fue quien acampando con su familia en la localidad de Santa Cruz de la Soledad, a escasos metros del vaso lacustre, confundió los restos con piedras, por lo que dio aviso a la delegación de la Cruz Roja y posteriormente, al subdirector de Ecología del Ayuntamiento, Antonio Martínez. Los restos se encontraban a 30 centímetros de la superficie que correspondía al lago y que ahora está desecada. Presentan una longitud de 8 metros de largo y 6 de altura. El mastodonte pertenece a la familia Gomphotheriidae y al género Stegomastodon; su peso se estima en 4 toneladas. De la forma peculiar de sus molariformes proviene su nombre, traducible como dientes con mamas. Ellos tienen dos series longitudinales de cúspides cónicas. Tenían un cráneo alto, como el de los elefantes modernos, el extremo anterior de la mandíbula curvado hacia abajo y las defensas rectas.

Descubren en el desierto de Sahara un cocodrilo fósil de gran tamaño.

Restos fósiles de la especie de mayor tamaño del orden de los crocodilianos fueron hallados en el Sahara por un equipo de investigadores dirigido por el explorador residente de National Geographic Paul Sereno. Se cree que este cocodrilo tenía una longitud de 12 metros. El animal vivió hace 110 millones de años en lo que ahora es el desierto de Ténéré en el centro de Nígeria. En esa región, habita el pueblo nómada de los tuaregs y se encuentran los yacimientos de fósiles de dinosaurios más ricos del África. El equipo de Sereno encontró una mandíbula fosilizada de crocodiliano, de 2 metros de longitud, apenas entró a la región. Sabían que no se trataba de un dinosaurio. "Nunca habíamos visto algo así", manifestó Sereno. "El hocico y los dientes estaban diseñados para atrapar presas -peces, tortugas y dinosaurios que se acercaran demasiado. Este enorme reptil debe haber convertido las riberas de los ríos del África en lugares peligrosos, incluso para los dinosaurios", agregó. La expedición de Sereno a Nígeria en el año 2000, siguió excavando fósiles de diferentes individuos de esta especie de crocodiliano, incluyendo aproximadamente el 50 por ciento de su esqueleto. El hallazgo está descrito en la publicación Science, como parte del sitio de web Science Express, del 25 de octubre de 2001. Apodado "SuperCroc", el fósil pertenece a un animal extinto que fue descubierto por primera vez por el paleontólogo francés Albert-Felix de Lapparent y denominado Sarcosuchus imperator ("cocodrilo carnívoro emperador") en 1966 por France de Broin y el paleontólogo Philippe Taquet. Pero hasta el reciente descubrimiento de Sereno, habían quedado muchas cuestiones sin resolver. "Este nuevo material nos permite observar bien a estos enormes cocodrilos. Hasta ahora, no se había hallado una parte representativa del cráneo y del esqueleto como para poder establecer las características reales de estos cocodrilos gigantes", manifestó. El Sarcosuchus tenía una sobremordida considerable y más de cien dientes, incluyendo una fila de grandes incisivos para triturar huesos que le permitían, comer presas más carnosas que el pescado. El extremo del hocico, agrandado y bulboso, formaba una cavidad que es posible que le haya proporcionado un fino sentido del olfato y una cámara de resonancia para sus llamados. Las órbitas oculares están inclinadas hacia arriba, como en el gavial de la India, lo que lo ayudaba a ocultar su enorme cuerpo bajo el agua y vigilar la ribera del río."Su estilo de vida era el de la emboscada", dijo Sereno. "A pesar de su enorme tamaño, este animal ocultaba el 95 por ciento de su cuerpo bajo el agua la mayor parte del tiempo."Midiendo los huesos y comparándolos con los de los cocodrilos modernos, Sereno determinó que un individuo debía tardar entre 50 y 60 años para alcanzar la longitud adulta de hasta 12 metros y un peso de hasta 10 toneladas, diez veces el de un cocodrilo moderno. El Sarcosuchus, uno de los cocodrilos más grandes que hayan existido, evolucionó a partir de una rama de los crocodilianos de la que no desciende ninguno de los cocodrilos modernos. El Sarcosuchus fue parte del experimento de gigantismo de la naturaleza", dijo Sereno. "Parece que la especie sobrevivió millones de años, pero sucumbió en la gran extinción." Además del Sarcosuchus, los descubrimientos de Sereno en Nígeria incluyen un cráneo de 10 cm. de longitud de una especie nueva de cocodrilo enano y al menos cinco especies de cocodrilos que habitaron la región en el cretácico medio, hace 110 millones de años, cuando había anchos ríos surcando las frondosas llanuras. El Sarcosuchus era el más grande de todos y se enfrentaba con rivales tales como el Suchomimus, un dinosaurio piscívoro que Sereno descubrió en una expedición anterior. Según Sereno, la gente tiende a tener una imagen falsa del comportamiento de los cocodrilos y de su inteligencia. "Alguna gente piensa que son criaturas tontas, torpes y silenciosas", manifestó. "No son nada torpes y se comunican por medio de llamados, rugidos y chapoteos. Parece que el Sarcosuchus también lo hacía." La expedición del año 2000, la cuarta de Sereno al Sahara, recorrió grandes áreas del desierto. Los 17 integrantes del equipo se sometieron a temperaturas de hasta 50 grados centígrados. Se desplazaban en camiones, en donde transportaban herramientas, tiendas de campaña, cinco toneladas de yeso, 300 kilogramos de pasta, 1000 litros de agua y provisiones para sobrevivir cuatro meses en el desierto más grande del mundo. Sereno ha realizado una gran cantidad de descubrimientos paleontológicos importantes, incluyendo al dinosaurio más antiguo que se ha encontrado (descubierto en la Argentina), los primeros cráneos y esqueletos de dinosaurios pertenecientes al período cretácico en África y, en Níger, un nuevo depredador de 8 metros de largo y un herbívoro de 18 metros. 

Hallaron partículas fósiles en el aire.

Rocas antiquísimas del desierto de Namibia, en el Africa, contienen una variedad de oxígeno desconocida hasta ahora en la Tierra y que los científicos suponían que existía sólo en lejanas estrellas y en meteoritos errantes. Ahora, el hallazgo del nuevo isótopo del oxígeno en este mismísimo planeta permitirá a los expertos armar nuevas teorías acerca de la historia de los océanos y los volcanes terrestres. Y también de los cambios climáticos por los que atravesó la Tierra a lo largo de su existencia. Un isótopo es una variedad de un elemento químico que tiene las mismas características que el original, con la diferencia de poseer distinta carga eléctrica. Lo que los químicos de la Universidad de California (en San Diego, Estados Unidos) encontraron, es que un isótopo del oxígeno absolutamente extraño en elementos sólidos de la Tierra y abundante en los meteoritos y otras rocas extraterrestres también está presente en el planeta. Algo que permitirá a los expertos responder algunas preguntas que se venían haciendo, en relación a la composición de la primigenia atmósfera de este planeta. "Nos permitirá entender más cómo fue la historia de la Tierra y sus posibles climas a través del tiempo". La huella del elemento "alienígena" fue hallada en depósitos del desierto de Namibia y en acumulaciones de cenizas volcánicas de Nebraska y el sur de Dakota, en los Estados Unidos. Si este nuevo isótopo suele estar en meteoritos espaciales caídos a la Tierra, ¿cómo saben los científicos que el elemento no provino de una roca planetaria? Pues porque su huella quedó impresa en minerales sulfatados enterrados entre cenizas volcánicas, hace 20 millones de años. En el caso de Namibia, además, están asociados con organismos marinos productores de sulfuro. Hasta ahora, estas especies de "fósiles del aire" habían provenido de la capa de hielo de Groenlandia, y mostraban una antigüedad de 400 mil años. La nueva es mucho más añeja. Para lograr ir tan atrás en el tiempo, los expertos analizaron cientos de rocas, hasta dar con aquéllas que guardaron una especie de firma química, gracias a la interacción del mineral con la antigua atmósfera. Así, las rocas en formación guardaron los rasgos distintivos de los isótopos o variedades del oxígeno que existieron en los primeros tiempos de la historia terrestre. La marca quedó cuando el oxígeno reaccionó (se oxidó) sobre la superficie. Como esa huella depende mucho de la cantidad de ozono presente en la atmósfera, la marca puede servir como un indicador para monitorear las condiciones del clima en el pasado más remoto.

Descubren un dinosaurio en Egipto.

En Egipto no hay solo momias. Liderados por Joshua B. Smith, los científicos lo nombraron Paralititan stromeri, y lo identificaron como un saurópodo herbívoro que vivió hace 90 millones de años. Los hallazgos fueron publicados ayer en la prestigiosa revista científica Science, donde se señala que Paralititan significa ''gigante de la marea'' y stromeri es en honor al geólogo Ernst Stromer, quien encontró fósiles de dinosaurio en la misma zona en 1930. Uno de los huesos fosilizados encontrados es un húmero que mide 1.68 metros, que sugiere que el animal es casi del tamaño del dinosaurio más grande conocido hasta la fecha, el Argentinosaurus, localizado en Argentina que se cree tuvo 27 metros de longitud y 90 toneladas de peso. ``Esto nos dice que había dinosaurios herbívoros realmente grandes, en la costa del norte de África'''', dijo Smith y añadió que se sabe que en África había tres dinosaurios depredadores muy grandes hace 95 millones de años, pero hasta ahora los científicos no sabían de dónde obtenían su comida. Se encontraron unos cuantos huesos fosilizados, los suficientes para calcular el tamaño del dinosaurio mediante la comparación de la longitud del húmero con los esqueletos más completos de otros saurópodos. La clave fue encontrar un húmero derecho del animal prehistórico. Los huesos localizados del Paralititan incluyen varias vértebras, costillas, escápulas y huesos de las patas delanteras. ``El Paralititan forma parte de la misma familia de los argentinosaurios, ambos son saurópodos titanosauridae, (herbívoros gigantes) que están estrechamente relacionados '''', mencionó Smith. En el tiempo en que vivieron ambos colosos, África y Sudamérica se habían apenas separado por el movimiento de las placas tectónicas del antiguo continente Pangea; por esta razón es probable que ambos animales tuvieran un ancestro común que alguna vez recorrió el territorio de los dos continentes unidos. El sitio del descubrimiento fue un paraíso de dinosaurios, con frondosos árboles y helechos creciendo junto a un mar cálido y tropical. ``Fue un ecosistema en verdad productivo que representaba probablemente un lugar perfecto para estos animales'''', señaló Smith. La zona del descubrimiento se conoce como el Oasis Bahariya a 270 kilómetros al sur oeste de el Cairo, capital de Egipto, y es de gran interés para los paleontólogos pues se han encontrado otros fósiles de diversos animales como peces, tortugas y cocodrilos. Además, mientras los investigadores recuperaban los fósiles del Paralititan, hallaron el colmillo de un Carcharodontosauro, uno de los depredadores más feroces. De acuerdo a los especialistas, los hallazgos también permiten reconstruir el ambiente que existió hace millones del años, donde ahora hay puro desierto, combinando la evidencia de los restos de animales, plantas y de las distintos tipos de rocas sedimentarias.

Los científicos buscan vida fósil en Marte.

Actualmente es un hecho cada vez más aceptado que, durante los primeros miles de millones de años de sus existencia, Marte debió tener una atmósfera y una hidrosfera similares a las de la Tierra, con un mar somero que pudo cubrir el 15% de la superficie hace 3.000 millones de años. Marte perdió por enfriamiento, a causa de algún fenómeno aún no explicado, su atmósfera, hace, según distintos autores, de 3.000 a 1.500 millones de años. A consecuencia de ello su hidrosfera se evaporó y se depositó en forma de nieve dando sus actuales casquetes polares. Por lo tanto, podemos asumir que el Arcaico y el Proterozoico de Marte y la Tierra presentaron condiciones muy similares, y es posible que la vida se desarrollara en ambos. Su descubrimiento aportaría nueva luz al origen y evolución de la vida en nuestro planeta. Cuando nos planteamos el problema de buscar fósiles en otros planetas, es necesario atender a unos criterios: Debemos buscar formas de vida similares a las que encontramos en la Tierra Debemos tener en cuenta que las condiciones para la vida en Marte terminaron hace miles de millones de años. De los dos puntos anteriores deducimos que la búsqueda debe abarcar fósiles de organismos similares a los que poblaban la Tierra en sus primeras etapas: formas simples como bacterias y algas unicelulares. De acuerdo a lo observado en la Tierra es poco factible encontrar estos organismos fosilizados, por lo cual deberíamos buscar las huellas que hayan podido quedar de ellos, como: Morfologías distinguibles.Estromatolitos.Kerógeno. Es también fundamental estudiar zonas donde los organismos hayan podido sobrevivir con posterioridad a la pérdida de la atmósfera de Marte (endolitos,...) Tenemos que buscar zonas fácilmente identificables. Hay que tener en cuenta que no estamos realizando un trabajo de campo normal, sino que tenemos que elegir zonas específicas de todo un planeta a 75 millones de kilómetros de la Tierra. Hay que tener en cuenta que la ausencia de una tectónica de placas y de una atmósfera en Marte permiten que los procesos que causan la desaparición de los restos fósiles (metamorfismo, erosión) estén minimizados o incluso ausentes. También, por ejemplo, la menor gravedad marciana provoca que los procesos de diagénesis se den a mucha mayor profundidad que en la Tierra. Los depósitos de fuentes termales (geyseres) parecen ser unos buenos lugares para la búsqueda de fósiles. Las fuentes termales se producen simplemente por paso de agua a través de rocas volcánicas, por lo que se puede apreciar que no se necesitan requerimientos especiales para su creación, y menos aún en Marte, donde son muy comunes las interacciones entre agua y fluidos ígneos. Veremos que presentan condiciones tanto para que la vida florezca en ellos como para la posterior conservación. Para un mantenimiento de la vida presentan: Calor.Energía por desequilibrio químico.Elementos químicos aprovechables. Un ejemplo estudiado es el de la fuente termal de Yellowstone (imagen de la derecha), donde se ha demostrado que en su proximidad existen varias comunidades de organismos termófilos. De hecho, unos de los orígenes más invocados para la vida en la Tierra se basa en su aparición al abrigo de fuentes termales submarinas. Para la fosilización: Las surgencias termales depositan rápidamente precipitados silíceos o carbonatados, que pueden atrapar a los microorganismos y conservar sus estructuras.El sílice (chert) precipita rápidamente en cuanto el agua se enfría.El sílice maximiza la retención de información durante la diagénesis y el metamorfismo. Como podemos ver, se presentan las condiciones ideales para la fosilización: encapsulamiento rápido en una sustancia resistente. Aunque la materia orgánica se desintegre su morfología queda presente. De hecho, en la Tierra parecen encontrarse restos fósiles de tipo levadura en rocas cuarcíticas de hace 3.800 millones de años, aunque están sometidos a una fuerte controversia, y también se encuentran bacterias filamentosas en silex de hace 3.500 millones de años. En Marte, como se ha mencionado antes, sería más fácil encontrar restos orgánicos, pues las rocas han sufrido procesos menos severos y, aunque se llegue al metamorfismo de bajo grado, se preservan una marca distintiva de la materia orgánica: el Kerógeno. Por otra parte, la búsqueda de este tipo de depósitos en Marte no supondría un problema especial, ya que: Han sido depósitos tradicionalmente buscados por el ser humano, pues son importantes depósitos de oro, plata y otros metales. Debido a esta búsqueda se han desarrollado métodos para buscarlos, de los cuales el más utilizado es la detección remota por medio de satélites. Por lo tanto, sería factible que un rastreo de la superficie de Marte diera un resultado positivo incluso más fácilmente que en la Tierra, debido a la ausencia de vegetación y otros fenómenos que puedan dificultar la búsqueda. En Marte han sido detectados depósitos de varios kilómetros que parecen tener un origen lacustre, con sedimentos de un albedo (reflectividad) mucho más alto que el de las rocas circundantes. Uno de los depósitos estudiados (imagen de la izquierda) es White Rock. Se ha descartado que el material de estos depósitos sea hielo, porque la temperatura no lo permite, ni ignimbritas, ya que no hay ninguna señal de vulcanismo cercano; por lo tanto, la explicación que mejor se adapta es que se trata de un depósito de evaporitas en un lago salino desecado. En la Tierra la vida en lagos salinos es muy restringida, y se limita a organismos del tipo R, es decir, poca diversidad pero gran abundancia, en general colonias de bacterias como las constructoras de estromatolitos, que actualmente habitan en zonas restringidas del tipo de lagoons salinos. De cara a la posible fosilización de organismos se sabe que las sales preservan químicamente los restos orgánicos y blindan a los organismos contra la degradación física por factores como la radiación ultravioleta. De hecho se conocen fósiles de depósitos evaporíticos pérmicos  y, aunque las edades de los depósitos marcianos serían mucho mayores, debemos tener en cuenta que depósitos como White Rock solamente han sufrido ligeros procesos de erosión eólica, y probablemente ni siquiera la compresión por acumulación haya podido destruir estructuras, ya que la gravedad marciana es menor que la terrestre. Los restos fósiles que deberíamos buscar serían colonias bacterianas del tipo de los estromatolitos terrestres; aunque no parece factible encontrar realmente estromatolitos tal y como los conocemos en la Tierra, un colonia fósil de bacterias debería ser fácilmente reconocible en sedimentos que, como las evaporitas, conservan bien las estructuras. Así pues, tenemos un yacimiento que, por su albedo, es fácilmente reconocible desde el espacio y que presenta características para la conservación de morfologías a escala microscópica, por lo que cumple los requerimientos para su estudio. Una alternativa interesante sería la búsqueda de microorganismos endoevaporíticos, es decir, colonias de organismos que viven dentro de evaporitas (imagen de la derecha), dado que han sido bien estudiados en la Tierra, y además serían nichos donde la vida podría haber sobrevivido durante un cierto tiempo al cambio climático, por lo que tendríamos fósiles de menor edad. En los desiertos helados de la Antártida puede encontrarse actualmente una cierta diversidad de microorganismos criptoendolíticos, esto es, que viven en las superficies de granos de areniscas, de entre los que destacan los líquenes. Estos organismos ejercen unos efectos bioquímicos sobre las rocas que son fácilmente identificables. Buscar un depósito de areniscas parece en principio más difícil que buscar uno de evaporitas, pues en satélite es difícilmente identificable, pero, usando conocimientos estratigráficos, podemos señalar zonas donde es probable la acumulación de estos depósitos. Como se ha mencionado antes, existe una gran cantidad de pruebas de que en el pasado Marte tuvo un ciclo hidrológico activo, y los depósitos que dejó son fácilmente reconocibles hoy en día: como cadenas de "islotes" rodeados de sedimentos en el Ecuador, o depósitos de desembocadura de canales en cuencas, similares a abanicos. Estos depósitos en general contienen una gran cantidad de arenas que pudieron ser colonizadas posteriormente. Los organismos endolíticos, al colonizar una roca, producen dos efectos: Por movilización de componentes férricos producen en las superficies de los granos una pátina de color blanco nieve fácilmente identificable. La colonización de estos organismos produce una debilidad en la cohesión de los granos que conduce a una exfoliación muy típica.La combinación de estos dos efectos es una señal inequívoca de la presencia de microorganismos colonizando la arenisca. En este caso parece más fácil la identificación de vida, pues no es necesaria la conservación de los organismos, que de hecho no se produce, sino que, al tratarse de alteraciones en la roca, es más posible que se conserven a lo largo del tiempo. A pesar de ello, estas alteraciones deben estudiarse con más detalle, para saber si pueden quedar enmascaradas por otras posteriores, a consecuencia del ambiente muy oxidante de Marte. También debe tenerse en cuenta que, según Friedmann & Weed, si ha existido este tipo de organismos en Marte, durante el cambio climático éste pudo ser uno de los últimos nichos habitables. El hecho de que se hayan estudiado en el desierto helado de Ross, en la Antártida, parece indicar que estos organismos pueden sobrevivir en condiciones muy rigurosas. Hemos repasado algunos de los candidatos más probables para albergar vida fósil en Marte, dadas sus condiciones para una fácil localización y una buena conservación de restos o señales, pero no debemos dejar de considerar otros tipos de depósitos como los carbonato, que, no por más difícilmente identificables, sean menos prometedores de cara al hallazgo de fósiles. El hallazgo de vida fósil en otro planeta no sólo sería uno de los principales descubrimientos de la historia, sino que supondría para toda la paleontología del Arcaico un marco de referencia incomparable de cara a un mejor conocimiento de los procesos que dieron origen a la vida y la posterior evolución orgánica.

Chile: Yacimientos Paleontológicos en peligro.

El hallazgo de una de las formaciones de fósiles milenarios más importantes de Chile, detectada cerca de Bahía Inglesa  en la Región III, y que corre peligro frente a un proyecto minero que extrae fosforita en ese lugar, ha evidenciado el riesgo de éste y otros tantos descubrimientos a nivel nacional que no cuentan con protección legal hasta ahora, aunque la Ley 17.288 establece que los restos fósiles son patrimonio del país. Chile cuenta con 14 formaciones paleontológicas de gran interés mundial, como son los restos de asentamientos humanos más antiguos del continente y la Formación Bahía Inglesa, donde se puede encontrar fósiles de gran fauna marina, hoy inexistente. La mayor amenaza para estos hallazgos es el desconocimiento de la gente de la importancia de esos fósile. El tema del rescate y conservación de esos fósiles vertebrados milenarios ha adquirido tal fuerza que hace un par de años el Consejo de Monumentos Nacionales junto con la Sociedad Paleontológica y el Museo de Historia Natural aunaron esfuerzos para enfrentar la realidad chilena. Esa fuerza conjunta permitirá detener la destrucción de la Formación Bahía Inglesa. Cuando alguien se encuentra un diente de tiburón o un fósil de almeja o cualquier fósil y se lo lleva a su casa, lo saca de su contexto y se pierde información valiosa para entender nuestra prehistoria, conocer nuestra identidad y así generar el conocimiento del patrimonio. En los últimos años, se ha notado mayor conciencia de parte de la gente, cuando  se hacen exposiciones en regiones sobre la importancia de la paleontología, siempre llegan personas contando dónde han visto fósiles. La idea es que si ven alguno, en vez de llevarlo a su casa, lo entreguen al museo más cercano para su estudio y ahí le dirán si se lo puede llevar o no".

La New Scientist presento el hallazgo de un Plesiosaurio de gran tamaño.

Un monstruo marino prehistórico que vivió hace 160 millones de años tenía unas aletas que le daban la apariencia del legendario avión de combate Spitfire, según una investigación publicada por la revista New Scientist.El plesiosaurio Cryptoclidus compartía la asombrosa agilidad de los vuelos del Spitfire -el revolucionario aeroplano británico que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial- mientras "volaba" a través del agua en busca de sus presas.El investigador Robin O'Keefe, del Instituto de Tecnología de Nueva York, descubrió que los ocho metros de longitud de las cuatro aletas tenían una proporción similar a las alas del avión de combate.En el caso de los bombarderos y los planeadores, la desproporción entre la anchura y la longitud de sus alas -más largas y estrechas-, les permite alcanzar mucha altura, pero limita su margen de maniobra.Por el contrario, el Spitfire, al igual que el Cryptoclidus, reducía esa desproporción, lo que hacía de él un avión de guerra extremadamente ágil.El experto en Biomecánica de la Universidad de Chicago, Michael LaBarbera, apuntó que "la analogía con el Spitfire llama la atención porque puedes adivinar inmediatamente cuál es la estrategia del depredador".

El Museo Venezolano recupera su colección de fósiles.

En total 112 fósiles de animales prehistóricos repatriados por el Museo de Ciencias, luego de que permanecieran 30 años fuera del país, en la Universidad de Harvard en Estados Unidos. En el año 1972, en la árida región de Urumaco en el estado Falcón, se produjo uno de los más grandes hallazgos para el mundo paleontológico, cuando un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard, con apoyo del Museo de Ciencias y la Universidad Central de Venezuela, reunió 176 fósiles de enormes animales prehistórico, incluyendo el caparazón de la tortuga más grande del mundo de unos 2,30 metros de largo, hasta entonces hallada, de la especie Stupendemys geographicus con 6 millones de años de antigüedad. Para el presidente del Museo de Ciencias, Jorge Antillano, la recuperación de estos restos prehistóricos significan “un acontecimiento con sentido de país”. El asesor científico del Museo, Antonio Machado, refuerza lo dicho por Antillano al declarar que con esta repatriación se marca un hito en la conciencia científica venezolana, pues se demuestra que somos “adultos para cuidar nuestro patrimonio”, señaló Machado. El público venezolano podrá disfrutar de su herencia paleontológica a mediados del mes de febrero cuando el Museo de Ciencias exhiba la exposición “Uruma, la tortuga gigante”.Dos salas completas del Museo albergarán, hasta el mes de agosto aproximadamente, enormes cráneos de cocodrilos, huesos de perezosos gigantes, restos fósiles de peces y muchos otros ejemplares que son orgullo del patrimonio paleontologico de Venezuela.

Un meteorito del Cretácico.

Según un geólogo, puede que los dinosaurios no murieran a causa de la falta de luz solar provocada por la nube de polvo que se formó al caer un meteorito. La teoría de la extinción más popular es que un objeto golpeó la Tierra, creando una nube de polvo que exterminó la vida vegetal rompiendo así la cadena alimenticia. Los nuevos hallazgos no sugieren que se produjera el polvo suficiente para hacer esto y que realmente el humo producido por incendios globales debidos a la colisión del asteroide podría ser la causa. Para detener la fotosíntesis y producir la inanición de los dinosaurios, grandes cantidades de partículas diminutas, de menos de una micra de tamaño, habrían tenido que permanecer en la atmósfera durante meses. Kevin Pope, de Geo Eco Arc Research en Aquasco, Maryland, estudió en la literatura científica posibles pistas acerca de cuánto de este polvo fue depositado hace 65 millones de años después del impacto. Daily InScight informa que encontró una muestra clara de restos que cayeron mas allá del impacto lo que hace pensar en que fueron llevados por el viento y no se diseminó alrededor del globo. Él calculó que la cantidad de restos necesaria para producir semejante rastro en la tierra es pequeña. Pope también dice que los estudios de erupciones volcánicas también muestran que es probable que menos del 1% de las partículas eran más pequeñas que una micra.

En Busca del Mylodon Momificado en el Sur de Chile.

Se encuentra en Punta Arenas (Sur de Chile) un grupo muy importante de Paleontólogos Norteamericanos, quienes habrían trabajado en una importante campaña científica en Siberia hace unos años atrás, encargados de hallar y recuperar un cuerpo congelado y momificado naturalmente por las condiciones climáticas del gigantesco Mamut, un representante prehistórico del elefante actual. El descubrimiento fue cubierto periodísticamente por un grupo de documentalistas de Discovery Channel. En este momento se hallan en las inmediaciones de Puerto Natales, ya que desean realizar una tarea similar, intentando de encontrar preservado lo mejor posible, a un Mylodon, un perezoso gigante que vivió en Sudamérica durante los últimos dos millones de años. Esta especie es conocida además de sus restos óseos, por excrementos y cueros hallados a fines del siglo XIX preservados en el Museo de La Plata. Los investigadores se acercaron al Instituto Patagonico Chileno, para pedir apoyo e información geográfica para iniciar la búsqueda de material a partir del verano de 2003. Otros comentarios de lugareños, aseguran que este y otros grupos extranjeros, han trabajado desde hace años en la región, sin autorización del Estado Nacional de Chile.

 

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